20 años de ELAM: “De allí me llevé el amor a la vida y a la humanidad”

Mas que médicos, serán celosos guardianes de lo más preciado del ser humano: apóstoles y creadores de un mundo más humano”. Fidel Castro.

Por Vivian Palmbaum / @vivi_pal

En el mes de noviembre se cumplieron 20 años de la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina en Cuba, desde donde egresaron un gran número de médicos solidarios con los más necesitados. Entrevista al Dr. Romeo Mejía, egresado de ELAM, quien trabaja en Argentina.

La Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) fue creada en 1999, cuando el gobierno cubano decidió dar respuesta a las crecientes necesidades y catástrofes de nuestra región, con las que Cuba se solidarizaba enviando médicos. La ELAM es un centro de formación profesional en medicina que a través de un sistema de becas provee a las y los estudiantes lo necesario para estudiar, sin ningún costo. Sus egresados y egresadas regresan a sus países a ejercer lo que les enseñaron: “aprendimos que el verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor y que para ser médicos primero hay que ser humanos”, decía el Dr. Romeo Mejía.

Romeo Mejía es salvadoreño. Vive en Trelew donde ejerce como médico y allí al mismo tiempo desarrolla una tarea militante y solidaria acercando el derecho a la salud a las personas de un barrio humilde de la localidad.

En primera persona

-¿Por qué decidís estudiar medicina en Cuba?

-Mi sueño siempre fue ser médico y ayudar a los necesitados y olvidados del sistema. Provengo de una familia de clase media baja. Mis padres ambos docentes no podían pagarme una carrera universitaria, es muy costosa económicamente, más aún la carrera de Medicina. Al abrirse la oportunidad de ir a estudiar a Cuba me alegré muchísimo.

Soy salvadoreño, y en mi país en el 2004 no contábamos con una Embajada Cubana, ya que no existían las relaciones diplomáticas bilaterales con Cuba. Las becas se otorgan a través de sus embajadas y para el contingente del 2004 el ente intermediario era el partido comunista Frente Martí de Liberación Nacional (FMLN), donde se abría un proceso de selección.

-¿Que es la ELAM?

-La Escuela Latinoamericana de Medicina fue creada por el Comandante en Jefe el 15 de noviembre de 1999 con posterioridad al paso del Huracán Mitch en Centroamérica, que deja grandes pérdidas en vidas humanas y materiales. Cuba en su solidaridad y compromiso con la humanidad manda contingentes de médicos para ayudar al desastre. Así se percataron los muy precarios servicios de salud pública en nuestros países y se decidió crear la ELAM para formar médicos que luego retornarían a sus países para cambiar la realidad de la población, médicos de ciencia y conciencia, formados bajo la ética de la medicina socialista.

A esta institución ingresan estudiantes de las regiones más postergadas, de familias humildes y de diferentes grupos étnicos, dotados al egresar de una buena formación desde el punto de vista científico, capaces, competentes, con una inclinación hacia la atención primaria de salud y grandes valores humanos.

-¿En qué se diferencia la medicina socialista de Cuba?

-La medicina socialista demuestra el fracaso de la medicina mercantilista del capitalismo que pone precio a la vida del ser humano tal cual fuese un esclavo, medicina de la que si no cuentas con dinero para la consulta o medicamentos puedes poner en riesgo tu vida. Lo más importante en la ética de la medicina socialista es la consagración total al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar la salud. Más que médico es ser un celoso guardián de lo más preciado del ser humano, apóstoles y creadores de un mundo más humano.

Parte del aprendizaje y de nuestra formación es ser revolucionarios, es saber que no se ve de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber, es saber que desde el Río Bravo hasta la Patagonia somos todos iguales, es ser internacionalistas y saldar nuestra deuda con la humanidad.

-¿Qué aprendizaje es el más importante que te llevaste de Cuba?

-Me llevé el amor a la vida, a la humanidad, a creer que un mundo mejor es posible. No solamente aprendimos la carrera de medicina, sino también la calidez del pueblo cubano, aprendimos que el verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor y que para ser médicos primero hay que ser humanos. Aprendimos a ser fieles a los principios: ni todo el oro del mundo podrán comprar la conciencia y la razón de un verdadero guardián de la salud y de la vida.

Patria es humanidad

-¿Porque estás trabajando en Argentina?

-Como parte del intercambio cultural y humano que nos hizo Cuba tuve la oportunidad de conocer a mí compañera de vida, originaria del Gran Buenos Aires. Me encuentro aquí, en la tierra del Guerrillero Heroico, donde ponemos en práctica el internacionalismo y la solidaridad creando Revolución, creando verdaderamente patria, partiendo de la idea que patria es humanidad, aunque no me encuentre en aquel pedacito de tierra amada en la que nací.

Vengo del país que vio luchar a Roque Dalton, al Compa Handal Schafik y a Monseñor Romero, quienes nos legaron su vida, su entrega y sacrificio para poder crear un mundo más humano, con igualdad y justicia social.

Solidaridad como práctica

En Chubut existen los Centros de Atención Primaria de Salud (CAPS), que por los problemas político-económicos de la Provincia, los paros y retención de servicios, tanto en salud como en educación, no cuentan con la atención médica necesaria. A eso se le suma la falta de insumos descartables y el escaso personal de la salud.

-¿Cómo se acerca la salud a las humildes?

-Vengo participando desde hace seis años voluntariamente en Propuesta Tatú*, que lleva desde hace doce años la salud a las barriadas más humildes del Gran Buenos Aires.

Ante éstas injustas realidades y la falta de voluntad política tanto del Estado nacional y provincial, para resolver los problemas de la población, junto con las compañeras de la Biblioteca 22 de Agosto de Trelew, que con mucho amor y consecuencia nos han cedido un espacio para construir la utopía. El 14 de junio de 2018, en el cumpleaños 90 del Che, dimos comienzo a esta nueva experiencia Tatú, para hacerle frente a las injusticias, para conquistar la felicidad, donde no hay mejor pago que la sonrisa de nuestros niños. Así es que estamos acercando la salud a las personas humildes, con atención médica y provisión de medicamentos de manera solidaria.

Siempre Fidel

Tal como afirmara Fidel Castro en su inauguración el 15 de noviembre de 1999, en el marco de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, este centro está consagrado al más noble y humano de los oficios: salvar vidas y preservar la salud.

Con una matrícula actual que sobrepasa los siete mil estudiantes procedentes de 24 países de Latinoamérica y Estados Unidos, la escuela celebra este vigésimo aniversario en coincidencia también con su graduación número 15, donde se titulan jóvenes de todos los continentes, cuyos resultados son sobresalientes. Este 3 de diciembre en que se conmemoró el día del médico, podemos pensar que es posible una medicina alejada del mercantilismo, cuyo único interés son los seres humanos.

 

* Tatú es el seudónimo que toma el comandante Che Guevara en el Congo.