Adrián Outeda, la autogestión como bandera Adrián Outeda, la autogestión como bandera
Reportaje al vocalista que hizo de la independencia su camino en el rock. Adrián Outeda, la autogestión como bandera

Por Luciana Sce

El ex vocalista de la banda hardcore de los ´90, No demuestra interés, me ofrece otra cerveza para comenzar. Adrián actualmente reparte su tiempo y su voz entre Satan Dealers y Bandera de Niebla.

 

-¿Cómo llegó el rock a tu vida y cómo fue que decidiste que se quedara?

-La primera vez que empecé con una banda, empecé con unos chicos del barrio. Era más juntarnos y pasar un buen momento. Nos gustaba muchísimo hacer música y también éramos muy fanáticos, en esa época en que no había tanta información, de proveernos de material, como hasta el día de hoy. Escuchábamos todo lo que era punk rock y reggae jamaiquino. Después empezaron a salir bandas de hardcore y estuvimos metidos en esa historia. Yo, después de esta banda de amigos, con un chico de la secundaria hicimos la primera banda en serio que se llamó No demuestra interés. Grabamos un disco en el 89’ y en el 96’ ya nos separamos. Sacamos 3 discos. Viste que los tiempos de las bandas acá son distintos de los tiempos de las bandas de afuera. Nosotros grabamos un disco cada 3 años o más. Después la banda se disolvió y yo seguí en la música porque llega un momento en que es parte de tu vida y hasta el día de hoy lo sigue siendo. Yo creo que estoy en esto porque ya está como arraigado a mí. No lo hago para dar un mensaje político, lo hago más que nada porque es parte de mi vida.

-Decís que no lo hacés de una manera política, pero ¿considerás que en algún punto hacer música es una forma de militar?

-En realidad, claro, habría que separar la palabra: hay una política que es partidaria e ideológica y después está la política que uno hace. Nunca fui de llevar un mensaje político partidario, a eso me refiero. Después, obvio que desde el momento en el que sos una banda independiente ya estás haciendo política.

-¿Crees que existe la necesidad de encasillarse dentro de un género?

-Yo ahora, en estos momentos, cuando escucho bandas que hacen cumbia, rock y jazz, me pego media vuelta y me voy, porque es algo que no entiendo. No digo que esté mal, a mí no me gusta. Tengo desarrollado el oído de otra manera. A mí me gusta cuando el músico o la persona que hace música sabe qué es lo que hace y el sonido no desencaja; cuando la manera de llegar es lineal.

-Al momento de escribir y al momento de interpretar arriba del escenario: ¿las canciones van dirigidas a alguien?

-Uf… Yo cada vez que me siento a escribir una letra no le hablo a nadie, me dejo llevar por imágenes y lo que más me gusta es que el que está escuchando lo que estoy diciendo saque sus propias conclusiones sobre lo que entiende. No soy una persona de decir las cosas directas pero te estoy hablando de algo y está en vos entenderlo o interpretarlo de otra manera. Está perfecto, eso es lo que me gusta a mí. Es una manera medio anárquica de escribir. Mi vida, mis ideales siempre fueron escritores anarquistas. No es que llevo eso a la letra pero es mi forma de vivir.

De todas formas, el otro día hablaba con un chico de bandas que vienen de afuera que te cobran tanta plata para que entres al recital, pero tienen una ideología libertaria y anarquista. Y está bien que tengan que cobrar porque los tipos no van y pagan la factura con un libro de Bakunin.

-¿Qué opinas sobre los cambios musicales de las bandas en su trayectoria? Hay muchas bandas que comienzan haciendo algo y con el paso de los años no siguen esa línea a raja tabla.

-Sí, el caso de No demuestra interés fue uno: empezamos haciendo algo que era como muy elitista. Nosotros haciendo esa música siempre pensamos diferente a todo eso. Uno es dueño de su creación y dijimos bueno basta, o sea, ya nos sentíamos limitados con el estilo de música y decidimos hacer otra cosa. En ese momento cayó como una piedra, a nosotros nos han tachado de este sector elitista como hippies y demás cosas. Pero otra clase de gente, a la que quizás no habíamos llegado hasta ese momento, lo tomó como algo realmente muy bueno. El último disco de No demuestra interés en la Rollingstone americana salió como uno de los mejores discos latinoamericanos, entre los cien, ¿no? Obvio. El disco se llama Mensaje no preciso de imagen. Y ahora, es como que somos versátiles al sonido pero siempre mantenemos como una línea musical.

-¿Qué es el “under” para vos?

-Yo no soy under. Trato de manejarme de una manera independiente, nada más. El under es un escalón a la fama, si querés, sino no. Soda Stereo era una banda under, Sumo se mantuvo prácticamente como una banda under. Y así, te puedo nombrar un montón. Nosotros, con toda la gente que toqué, es como que estamos en un camino que lo armamos nosotros. A mí no va a venir nadie de afuera a decirme “vos sos tal cosa o tenés que hacer esto” y eso no significa que sea under, es simplemente tener una manera de ver las cosas y respetarlas, nada más.

-¿Algún consejo para los músicos?

-No, no soy de dar consejos, no soy quien para dar consejos. Simplemente, quizás, estamos viviendo una época que al haber tanta información creo que desinforma también. La gran mayoría de los chicos que son músicos o que están empezando, terminan pagando por tocar y  no tiene que ser así. Uno es el dueño de su creación y esa creación hay que hacerla valer.

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