Agroindustria: la cosecha de despidos nunca se acaba

Por Mauricio Polchi

En abril, el Ministro Luis Etchevehere, ex titular de la Sociedad Rural, dejó en la calle a cientos de trabajadores y trabajadoras. Ayer anunció un nuevo recorte con más de 600 despidos. Para enfrentar el ajuste, desde ATE lanzaron un paro activo de 96 horas.

“Se debe reducir el gasto público en todos los niveles de gobierno”, dijo el actual presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, el sábado 28 de julio de 2018 en el predio de Palermo, durante la exposición que realizó la entidad que representa a las patronales agrarias. A pocos metros de Pelegrina, lo escuchaba su antecesor en el cargo y devenido en Ministro, Luis Miguel Etchevehere.

A menos de un mes, Etchevehere se hizo eco del pedido y lanzó un brutal ajuste que pone en riesgo la continuidad laboral de ingenieros agrónomos, veterinarios y antropólogos, entre otros profesionales que conforman la Secretaría de Agricultura Familiar. La amenaza de 600 nuevos despidos, después de los 330 que se concretaron en el mes de abril, puso en alerta a los trabajadores y las trabajadoras.

Desde el 13 de agosto se viven horas de angustia e incertidumbre en las provincias que sufrirán el recorte. Además de golpear a cientos de familias que pierden su fuente laboral, la medida también afecta a pequeños agricultores, campesinos y campesinas y pueblos originarios. La arremetida del Ministerio, incluso, se da en un contexto donde el Estado abandonó las políticas que brindaban respaldo a este sector, como el Monotributo Social Agropecuario (MSA), una herramienta que permitía a las productoras y los productores facturar, acceder a una cobertura de salud y hasta hacer aportes para jubilarse.

“Estamos en presencia de un funcionario que ataca a los actores más vulnerables”

En este marco, entrevistamos a Sebastián Rivera, delegado general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Ministerio de Agroindustria para conversar sobre la situación y conocer las medidas de acción que tomarán, en principio, con un paro activo de 96 horas.

¿Existe la amenaza de una nueva tanda de despidos masivos?

–Más que una amenaza, tiene vicios de certeza. La semana pasada el Secretario de Agricultura Familiar llamó a sus delegados provinciales y definió la baja de la mitad de trabajadores. O sea, del total de 1100 empleados, estarían dejando en la calle a unas 550 o 600 personas.

Es un volumen importante…

–Sí, es la mitad de la Secretaría, pero además hay bajas en otros sectores aunque quizás sin tanta magnitud. De todas formas, estamos hablando de más del doble de despidos que ya hubo en el mes de abril. En el primer trimestre fueron 330, aclarando que se pudo reincorporar a uno 50 trabajadores.  Y en el SENASA, que también es un organismo que depende del Ministerio de Agroindustria, durante todo el año hubo alrededor de 350 despedidos.

¿Qué medidas tomaron ante este atropello?

–Votamos y estamos realizando un paro activo de 96 horas. Y también estamos en una vigilia permanente para analizar y ejecutar otras acciones de acuerdo a cómo avanza el Ministro en sus definiciones. Así que estamos organizándonos, pero no sólo en la casa central sino en todo el país porque la Secretaría de Agricultura Familiar, que es donde más van a impactar los despidos, tiene territorialidad en distintas provincias.

¿Y es un escenario posible, si se tiene en cuenta que ya hubo un ajuste?

–Estamos en presencia de un Ministro que ataca a los actores más vulnerables del sector agropecuario y a los trabajadores que cumplen funciones de asistencia a esos grupos. Nosotros entendemos que Etchevehere, de quien ya sabemos y conocemos su pasado por su relación con el trabajo esclavo en sus propiedades, disfruta cuando despide a trabajadores. No los puede subordinar disciplinariamente a lo que ellos quieren, y entonces los echa. Entonces, a esos profesionales que tienen mayor vínculo en los territorios con poblaciones postergadas, o que intentan proteger a los pequeños agricultores frente al atropello de los terratenientes, a esos trabajadores se los despide.

¿Hay alguna negociación en curso?

–En estos días no hubo ningún canal de diálogo. Al contrario, hay una cerrazón muy fuerte por parte de los funcionarios y por ahora hay un silencio atroz. Estos tipos no dan la cara, por lo general hacen eso. Se siente muy valiente con los más débiles y cuando tiene que aparecer a dar explicaciones se esconden. Las medidas van a ser más fuertes en cuanto a la pelea que tenemos por delante porque tenemos que luchar contra un Ministro, que más allá del ajuste general que realiza el gobierno de Mauricio Macri en el Estado, en particular es el Ministro que más trabajadores viene despidiendo.