Alfredo Cuellar: “Soy la piedra en la bota”

Por Laura Salomé Canteros 

Se realizó una conferencia de prensa para denunciar y repudiar el gravísimo y feroz ataque a Alfredo Cuellar, padre de “la China”, una joven golpeada y asesinada en el Complejo penitenciario IV de Ezeiza en diciembre de 2012. Es la cuarta vez que sufre un atentado por denunciar un sistema de crueldad.

Solidario y humilde. Comprometido y humano. Así es Alfredo Cuellar, un luchador social surgido desde abajo y organizado a la par de tantos otros y otras por los derechos de las personas privadas de su libertad y contra las causas armadas por integrantes de las instituciones del Estado. Alfredo es el padre de Florencia, “la China”, una de las nueve mujeres asesinadas entre 2009 y 2012 en el Complejo penitenciario IV de Ezeiza y por las que no hay justicia. Pero sí lucha.

El 23 de diciembre de 2012 Alfredo se enteró por un llamado que “algo había pasado” con su hija de 23 años, privada de su libertad desde 2007. Acudió inmediatamente al penal: “en ese momento escucho un revuelo y veo que sacan a una piba en ambulancia. Yo de esto no sabía nada, era mi hija. Y me fui sin una respuesta”, nos relató en octubre de 2013 en la primera nota que hicimos. A pesar de haberse entrevistado con altos funcionarios, Alfredo no recibió la confirmación oficial de parte de la fuerza represiva de la muerte de su hija. Denuncia que a “la China” la golpearon y dejaron agonizar agentes penitenciarios. Desde ese momento comenzó el encubrimiento, las amenazas, los amedrentamientos y también los secuestros y las golpizas contra su persona.

Alfredo fue atacado en la noche del jueves pasado mientras llegaba a su casa en el barrio de Parque Patricios por al menos dos personas que lo golpearon hasta tirarlo al piso y que pudieron haberlo matado de no ser porque su perro salió en su defensa. No es el primer ataque que sufre: en junio de 2013 fue secuestrado por cuatro sujetos que lo introdujeron a un auto y lo amenazaron con tirarlo al riachuelo y hacerlo desaparecer y torturar a sus hijos e hijas si no se dejaba de joder con el asunto de “la China”. Algo similar le sucedió en 2016; y en noviembre de 2017 en otro intento de acallar su lucha la policía de la ciudad de Buenos Aires detuvo a su hijo, quien estuvo encerrado en la Comisaría octava sin motivo. A eso se suman los amedrentamientos en diferentes actividades.

“Es un orgullo sentirme acompañado”, dijo al iniciar la conferencia de prensa, “estar rodeado es una energía tremenda”, agregó, “estamos muy lejos de tener miedo”. Alfredo se mostró agradecido por quienes se acercaron en la tarde del martes a saludarlo y acompañarlo en la conferencia de prensa que se realizó en el auditorio de ATE en la calle Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires. “Estamos viviendo momentos difíciles. No es una cuestión personal, tiene que ver con los luchadores sociales, hoy me tocó a mí pero le puede tocar a cualquiera” porque “lo que buscan es callarnos”, afirmó. “Solo queremos llegar a la verdad, esa es nuestra lucha”. Alfredo es uno más de las y los imprescindibles que llevan adelante la búsqueda de verdad y justicia en este país. No realizó la denuncia por el ataque que recibió. No lo dijo pero existe la posibilidad de que quienes lo hostigan sean integrantes de las fuerzas represivas.

Por verdad y justicia: seguir adelante

“A partir de la muerte de Florencia, condenada a seis años de prisión efectiva, empecé a ver con mis ojos lo que es el infierno de las cárceles, un sistema opresor y torturador que lo único que infunde es el terror y el sufimiento”. Con estas palabras Alfredo Cuellar se permitió denunciar a los integrantes del Servicio Penitenciario y a quienes están en los cargos políticos que los sostienen. Comenzamos una “lucha de las silenciadas”, dijo, “aparecieron compañeros y compañeras que sin saber quien era la China, sólo por considerarla una rebelde, llegaron a solidarizarse. Ellos me enseñaron a transitar este camino, a no decaer; y éstas son las herramientas que necesitamos”.

“Este es el cuarto ataque”, contó Alfredo, “es un claro mensaje que el sistema represivo está enviando porque somos una molestia, un estorbo, los terroristas; pero buscamos la verdad, no necesitamos otra cosa. (…) Soy una piedra en la bota y eso molesta”. Y contó el producto de tanta lucha incansable: “en poco tiempo logramos reveer la situación de lo que pasa en las cárceles, hemos logrado que renuncie el director de la Unidad IV y que la causa de mi hija en vez de ´suicidio´ sea ´averiguación de causa de muerte´”. “Logré que mis derechos sean respetados”.

“Esta gran cantidad de compañeros que me dan la fuerza necesaria para seguir adelante”, dijo emocionado queriendo mirar a cada persona en el auditorio. A Alfredo Cuellar jamás le dieron explicación alguna sobre lo sucedido y desde la fuerza represiva le dijeron que directamente se comunicara con el juzgado. Desde ese momento no bajó los brazos por la memoria de su hija y articuló un espacio de lucha por los Derechos Humanos. Exige que los poderes del Estado cumplan con sus funciones en la investigación de las circunstancias que llevaron a la muerte de su hija y tengan en cuenta que hubo irregularidades, que no se respetó la escena del suceso y que hubo encubrimiento y abandono de persona. Y por supuesto, responsables materiales y políticos.

“El único objetivo que tenemos es la lucha por verdad y justicia”, dijo. El reclamo por el avance de la causa para el esclarecimiento de la muerte de “la China” Cuellar forma parte de los repudios de víctimas y familiares de víctimas de la violencia institucional y el abuso de poder de las fuerzas represivas. Y se exige a la par del esclarecimiento de las otras muertes, el cese de los casos de gatillo fácil, de la criminalización de la juventud y la pobreza, de la desmilitarización del SPF; a la vez que se denuncian las constantes amenazas y persecuciones a familiares y luchadores/as. “Estamos en peligro por no formar parte de este sistema de crueldad”, afirmó.

Siempre por y con las pibas

Lo acompañaron en la conferencia de prensa Inés Alderete y Emilia Vasallo, dos integrantes de la organización nacional de la marcha de familiares contra el gatillo fácil. Inés, madre de Sebastián Acuña, asesinado en agosto de 2015 por el prefecto Juan Silva, afirmó que “Alfredo es de los pocos papás que se ponen la camiseta junto a las mamás”. “Las mamás no nos callamos y es un gran orgullo caminar al lado de un papá como Alfredo”, dijo. En septiembre de este año será el juicio contra el acusado de asesinar a su hijo. Será en los Tribunales de Quilmes. “Somos miles para decirle al Estado que vamos a seguir peleando para que no haya ningún pibe más asesinado por balas policiales en cárceles, comisarías ni calles”, agregó.

Por su parte Emilia Vasallo, madre de Pablo “Paly” Alcorta, fusilado en mayo de 2013 por Diego Tolaba, policía de la bonaerense, actualmente en la policía de la ciudad de Buenos Aires, afirmó que “Alfredo es de los pocos compañeros que siempre está, que se merece todo el respeto y que lucha contra el sistema carcelario”. Al igual que Inés, Emilia y Alfredo forman parte de la lucha de clases señalando la cotinuidad de las prácticas represivas como parte de quienes luchan por un mundo mejor. “La lucha de las cárceles, de las condiciones de detención no la levanta todo el mundo”, dijo Emilia, “por eso es un honor acompañar a Alfredo”. Y llamó a la unidad.

“La China” estaría seguramente participando de la Asamblea feminista para organizar el 8 de marzo, próximo Paro internacional de mujeres, lesbianas, travestis y trans. “El 8 de marzo va a haber una columna por las chicas detenidas”, informó Alfredo consciente de que también debemos decir “ni una menos dentro de las cárceles” contra la violencia institucional de género. “Debemos parar este atropello”, “no tenemos que permitir que ninguna mujer más sea asesinada”, dijo.

“Cuando veo esa gran marea se me viene la acabeza que si mi hija estuviera con vida estaría apoyando esa marcha”, dijo Alfredo para terminar la conferencia de prensa, refiriéndose a las masivas manifestaciones feministas y a la agenda de lucha unificada que se viene. “Esa gran cantidad de mujeres está haciendo que empiecen a temblar los cimientos de la justicia”, opinó. Al igual que en años anteriores, en el documento que se leerá el nombre de “la China” y el pedido de esclarecimiento de su muerte estará presente porque por las presas también decimos que cuando tocan a una respondemos todas.

 

Leé todas las notas sobre “la China” y la lucha de Alfredo en:

http://www.marcha.org.ar/tag/china-cuellar/