Un amor que nació en el Conurbano

Por Laura Cabrera/ @LauCab // Imagen: Miel del Conurbano

La serie web Miel del Conurbano desembarcó en YouTube y a menos de un mes de su estreno, contó con más de dos mil visitas en su primer capítulo. Este trabajo autogestivo que cuenta la historia de un amor aparentemente “prohibido” y en busca de la libertad, ahora quiere rodar más capítulos, para lo cual sus creadores iniciaron una campaña para obtener fondos mediante la plataforma Idea.me.

Esta es una historia de amor entre dos jóvenes pero también es la historia de amor de varios jóvenes por un proyecto audiovisual que quiere seguir viendo la luz. Se trata de Miel del Conurbano, serie web dirigida por Kevin Di Dio y Tatiana Parodi, que ya cuenta con su primer capítulo disponible (titulado “Soplá la vela”) en YouTube y que busca seguir sumando episodios a la historia de amor de Nacho y Lucas. Para poder lograrlo, sus creadores lanzaron una campaña a través de Idea.me (https://www.idea.me/proyectos/52710/miel-de-conurbano—serie-web) que, al igual que otros proyectos, da recompensas a quienes aporten dinero para la financiación de la tira.

Miel, miel, dame tu miel…

Nacho cumple años. Como en toda fiesta, los pasos previos giran sobre la organización: comida, el lugar, bebida, invitados…la duda de si contar o no un secreto a voces…la seguridad de hacerlo el mismo día de la fiesta…bueno, eso no es tan común. La serie web inicia con un primer capítulo en donde se exponen temáticas profundas, en su mayoría basadas en las formas de relacionarse con los otros y otras. En esa lógica, al principio todo parece estar en calma hasta que de un momento al otro todo se va de las manos.

Nacho mantiene una relación con un chico  (Lucas) al que conoce desde hace muchos años. Sus amigos lo saben y el noviazgo marcha tan bien que llegó la hora de anoticiar a sus padres, quienes no se imaginan qué ni cómo se enterarán de la buena nueva.

Banda sonora de “Miel del Conurbano”.

Pero más allá de esta, que parece ser hasta el momento la historia central, se desarrollan en paralelo las de una estafadora y la de una amiga del grupo que mantiene una relación un tanto tormentosa con un novio al que, al parecer, nadie conoce. Estas líneas se van a unir de una manera inesperada (no voy a tirar ningún spoiler acá, sigan leyendo) generando un pico de tensión que quizá se resuelva en el segundo capítulo.

Luego del estreno, Marcha dialogó con su director, Kevin Di Dio, acerca de esta idea y sobre cómo seguirá la historia pensada, guionada, producida y rodada por un grupo de estudiantes del Instituto de Cine de Avellaneda (IDAC).

-La historia de la serie podría haber sucedido en cualquier lugar, sin embargo sucede en el conurbano, ¿por qué eligieron esa zona de Buenos Aires?, ¿por qué eligieron mencionarla?

-La idea de situar la serie en el conurbano fue un pilar para su desarrollo. La mayoría de los productos que conocemos transcurren mayormente en capital, barrios de zona norte o el campo, entre otros lugares que no nos identifican o nos producen la sensación de una realidad vecina pero ajena a la vez. Si nos ponemos a pensar el conurbano sur tiene una población bastante grande, Lanús está entre las diez ciudades más pobladas del país, y sin embargo nuestros barrios no son ni siquiera mencionados. Tenemos historias, un sentido de pertenencia y un amor por nuestras ciudades que merecían ser representados. A medida que la historia avance iremos explorando y revelando qué significa para nosotros vivir en el conurbano.

-La temática central toca la homosexualidad. Si bien en la actualidad hay una mayor apertura de la sociedad en cuanto al tema, desde la serie puede verse cómo todavía existe cierto tabú sobre, ¿cuál es el mensaje que quieren dejar a través de esta historia?

-Creo que la apertura de nuestra sociedad hacia el colectivo LGTB es bastante “careta”. Considero que las leyes llegaron y avanzaron primero que la sociedad y que aún hay que hablar y mencionar todo lo que se pueda porque queda mucho trabajo por hacer. La situación de nuestros personajes, el hecho de vivir su amor únicamente puertas adentro, sigue ocurriendo. Para muchos sigue siendo tabú y aunque no fueran muchos y fueran pocos, me gustaría seguir alzando la voz desde mi lugar y aportar el avance hacia una sociedad más libre. No existe algo así como “el mensaje”, simplemente la situación de Nacho y Lucas existe, ocurre con todo lo bueno y malo que la compone y me parece necesario contarlo.

-De este primer capítulo se desprenden varias historias que se entrelazan, ¿se sumarán más historias?

-La idea es que sí. Tenemos pensado el ingreso de personajes muy coloridos que abran nuevas puertas a otros temas. Como guionista me encantan las historias con muchos personajes que puedan convivir entre sí. Me permite expresar muchas ideas a la vez en un mismo proyecto. Así que sí continuamos seguramente se sumen más historias a la trama.

-Hablando un poco del hecho de hacer ficción y de manera autogestiva, están utilizando Ideame para poder financiar los costos, ¿cuál es el monto al que quieren llegar y cuántos capítulos financiarían con ese dinero?

-La idea principal era juntar veinte mil pesos para cada capítulo. Aunque parezca mucho, sigue siendo muy poco comparado a lo que “profesionalmente” se necesita o se utiliza. La realidad es que hay pocas oportunidades, sobre todo para quienes recién comenzamos. Pero el bajo presupuesto nos hace ser más creativos y buscar otras herramientas para contar nuestra historia. Con un total de sesenta mil pesos íbamos a hacer tres capítulos con la idea de luego presentarlos en una productora. La verdad es que nosotros aprendemos mediante lo que hacemos y vamos viendo que puertas se abren y cuáles no. Hoy en día la recaudación está bastante floja pero se decidió hacer un capítulo más para toda la gente que ayudó y confió en nosotros. Iremos viendo a medida que avance el proyecto si podemos hacer más, esperamos que sí.

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Se estrena la película documental sobre el Triple Crimen de Rosario

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Star Wars Rogue One, entre la Industria Cultural y la insurrección

Por César Dottore

Hoy se estrena a nivel mundial la novena entrega de esta reconocida saga de culto. Alejado de la línea argumental principal, el film deja algunas cuestiones para analizar.

“Las rebeliones se construyen desde la Esperanza” (1), frase que emana de uno de los trailers (avances) del último largometraje de la saga “Star Wars”, (La Guerra de las Galaxias). Se trata de “Rogue One, Una Historia de Star Wars”, que se estrena hoy en los cines de Argentina. En Facebook se puede leer, “los rebeldes se enfrentarán a todo el poder imperial. #RogueOne 15 de Diciembre – Sólo en cines”, vemos aquí un producto de la cultura capitalista llevando adelante un relato muy caro al Campo Popular. Voy a mostrar brevemente algunas puertas para pensar el universo “Star Wars”.

Este es un nuevo producto de la industria cultural, si recordamos que el 30 de octubre de 2012, Walt Disney Pictures anunció la adquisición de Lucas-Film(2), donde su principal objetivo claramente es entretener y sacar suculentas ganancias, meta que ha logrado con creces desde la trayectoria de 1977 hasta nuestros días. La construcción del relato es la clásica el “camino del héroe”, este derrotero es una ruta pavimentada de propaganda y merchandising, historias que funden amor, batallas épicas, organización clandestina, luchas con “espadas láser”, la añoranza de una democracia representativa (3) y el toque distintivo sobrenatural de la “Fuerza”.

Para ello George Lucas primero y los siguientes directores-guionistas, han ido “homenajeado” a lo largo de estos 39 años las batallas aéreas de las películas de la segunda Guerra Mundial, las de samuráis, el relato cristológico de Ben Hur, la resistencia anticolonial del pueblo vietnamita, el mismo derrotó primero a los franceses y al poder imperial de su país de nacimiento, los Estados Unidos. (4)

Este capítulo se ubicaría entre el Episodio 3, “La Venganza de los Sith” y el

Episodio 4, “Una Nueva Esperanza”, donde un grupo de rebeldes debe robar los planos del arma más poderosa que ha construido el Imperio Galáctico, la “Estrella de la Muerte”, un pequeño planeta capaz de destruir con un disparo de su arma a un planeta completo, con ésta la hegemonía opresora es abrumadora.

Dirigida por Gareth Edwards, es su tercer largometraje de ficción para cine  y escrita por Chris WeitzTony GilroyJohn KnollGary Whitta. El reparto está compuesto por: Felicity Jones (La Teoría del Todo), Diego Luna, Mads Mikkelsen (Doctor Extraño, La Caza), Alan Tudyk (Trumbo: la lista negra de Hollywood), Ben Mendelsohn (La última apuesta, Slow West), Forest Whitaker (El mayordomo, El experimento) y Genevieve O’Reilly (Glitch, The Honourable Woman).

Primera Puerta: “Star Wars el capitalismo y la ideología” (5).

Hacía tiempo que no teníamos noticias de alguna nueva entrega hasta que el año pasado llegó a la cartelera, Episodio VII, “El Despertar de la Fuerza” donde según Maciek Winsniewski (MW) (6), el film apela a la nostalgia y lo hace muy bien: volví recordar el diciembre de 1983. Fue la primera vez que vi uno de estos films. Aquella oportunidad fue, el Capitulo VI “El Regreso del Jedi”. Recuerdo que no andaba el aire acondicionado del cine y no nos importó, con mi hermano entramos igual. Uno de los comentarios fue que “los soldados imperiales están vestidos como los alemanes” de las series y películas que veíamos, “Combate”, “Paton”, “La Batalla decisiva”.

Una escena muy emocionante ahora de la entrega del 2015 en la cual son rescatados, lxs protagonistas de manera épica-mágica por “La Resistencia”, naves volando al ras del agua saliendo detrás de una nube, no podía dejar de pensar en un libro que ví en los años 80, “Patria de Rebeldes – Guerrilleros Garibaldinos”. Guillermo del Toro juega con esto en “El Laberinto del Fauno” dándole a los guerrilleros una estética sobrenatural apareciendo como hadas salvadoras para apagar el mal del fraquismo que azotaba un pequeño poblado español.

Además MW, plantea, en su artículo que Star Wars le ha dado un giro conservador a la ciencia ficción, ya que quiere volver a la infancia al hablar de Caballeros y Princesas.

Aquí abro dos puertas más al preguntarnos qué significa infancia para él, ¿no volver a jugar? Jugar es una de las mejores maneras de cambiar el orden (subvertirlo), desarmar y volver a armar creativamente, “el hacer lúdico desafía lo instituido, lo burocrático, lo dogmatizado”(7). Además, las princesas son “guerrilleras” y son posteriormente comandantas de un ejército insurgente. Ahora bien, Augusto Boal (8) piensa en su libro “Estética del Oprimido” la industria cultural, en particular la cinematográfica, como –invasión de los cerebros,

La usual violencia de las películas y de la televisión busca llevar a los espectadores hacia el miedo y al desequilibrio emocional que se asemejen a los primeros meses de vida de un bebé ante el espanto que le causa el mundo. Con el objetivo de reproducir la misma impotencia infantil para que sus víctimas adultas estén a su merced, así como los niños están a la merced de sus mayores.

Esta infantilización del espectador es peligrosa porque inculca en su cerebro pasivo un mundo virtual fabricado por los dueños de los medios de comunicación, con sus valores e intereses. Esta es la forma más insidiosa de invasión, que, por si sólo, justifica la urgente creación y desarrollo, en todas las clases y grupos oprimidos, de una poderosa Estética”.

Los templarios del Futuro

Slavoj Zizek en su nota “Capitalismo si, pero Zen” (9) hace un análisis que uno de los íconos distintivos que es la Ideología-Religión de la “Fuerza”. Es un nuevo, -opio de los pueblos-, antes en los templos católicos se podía leer en sus paredes “Salva tu alma”, como la manera de justificar el orden injusto existente. Ustedes los marxistas son materialistas, lo importante es lo esencial. En SW nos lleva a un Budismo-pop occidental: para ser un JEDI, “una especie de comunidad cerrada que prohíbe a sus miembros cualquier forma de apego” es la nueva manera de alienación de la globalización. En palabras del autor:

La lección crítica a aprender es que no nos debemos comprometer en cuerpo y alma con el juego capitalista, sino que podemos hacerlo manteniendo una distancia interna. Pues el capitalismo nos pone ante el hecho de que la causa de nuestra subyugación no es una realidad objetiva como tal (que no existe), sino nuestro deseo, nuestra avidez por las cosas materiales y el excesivo apego que depositamos en ellas. Por consiguiente, lo que nos resta hacer es renunciar a nuestro deseo y adoptar una actitud de paz interior. No es sorprendente que un tal budismo-taoísmo pueda funcionar como complemento ideológico de la globalización liberal: nos permite participar del sistema manteniendo al mismo tiempo una distancia interna… Capitalistas, sí, pero desapegados, zen..”.

Pedagogía de la Esperanza (10)

Para ir finalizando el círculo con las primeras palabras, abrimos la última puerta y retomar a Paulo Freire se torna indispensable. Para poder transformar la realidad hay que tener esperanza: “Mi esperanza es necesaria pero no suficiente, ella sola no gana la lucha, pero sin ella la lucha titubea, Necesitamos una esperanza crítica…”

Es este primer año de restauración conservadora en Argentina y ganando posiciones en América Latina, es necesaria la esperanza crítica y la “Fuerza” y la “Historia” de los Pueblos, para construir un orden no capitalista, no patriarcal y no Imperial.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=TuoIa5l2dM4

(2) https://es.wikipedia.org/wiki/Rogue_One:_Una_historia_de_Star_Wars

(3) http://egosumqui.blogspot.com.ar/2013/05/ideologia-y-politica-en-star-wars-parte_19.html Párrafo 5º

(4) http://egosumqui.blogspot.com.ar/2013/05/ideologia-y-politica-en-star-wars-parte_19.html Párrafo 12º

(5) http://www.jornada.unam.mx/2016/01/15/opinion/016a2pol

(6) Periodista polaco.

(7) Del texto, “La Dimensión Lúdica de la Educación Popular” Mariano Algaba

(8) Augusto Boal, Director y Actor Brasileño creador del Teatro del Oprimido. Traducción del Párrafo de “Estética del Oprimido” Daniele Martins

(9) http://bibliotecaignoria.blogspot.com.ar/2009/12/slavoj-zizek-capitalistas-si-pero-zen.html

(10) Libro de Paulo Freire “Pedagogía de la esperanza: un reencuentro con la Pedagogía del oprimido”. Río de Janeiro: Paz e Terra (1992)

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Andrea Testa: “El objetivo de la película es que el cine siga más allá de la sala”

Entrevista a Andrea Testa, quien dirigió junto a Francisco Márquez “La larga noche de Francisco Sanctis”

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Cine: Sin aliento

Cine: Sin aliento

Cine y TV 26 octubre, 2016 0

Por Álvaro Bretal

Entre los clásicos de todos los tiempos se encuentra este film de Jean-Luc Godard, que no sólo fue su primer largo sino que además fue la obra fundamental de la nueva ola de cine francés. 

Hacia mediados de 1959 Jean-Luc Godard era un crítico de cine reconocido que escribía en las publicaciones Arts y Cahiers du Cinéma y había realizado unos pocos cortos durante los últimos cuatro años (uno de ellos, Une histoire d’eau, codirigido junto al también crítico François Truffaut, y otro, Tous les garçons s’appellent Patrick, con guión de otro colega, Éric Rohmer). En ese año, más específicamente entre mediados de agosto y mediados de septiembre, Godard llevó a cabo la filmación de Sin aliento (À bout de souffle), su primer largometraje y obra fundamental de la llamada Nouvelle Vague o nueva ola del cine francés.

Sin aliento empieza con un intercambio de gestos, una voz en off, una tenue música de jazz y sonidos callejeros dispersos. Ya aparecen, acá, algunas de las claves del film y de varias películas de los primeros años de la Nouvelle Vague: influencias del cine negro norteamericano, las calles de París, sombreros, cigarrillos y una constante promesa de aventuras. La historia, que comienza con el robo de un auto y una persecución, está emparentada con el género policial. El estilo, sin embargo, es mucho más realista que el del cine clásico de género. Esto se debe, entre otras cosas, a la combinación entre un trabajo de cámara en mano y una filmación en locaciones. Godard, con su primer largometraje, le mostraba a su público que era posible hacer cine de género alejado de las convenciones, los grandes presupuestos y las caras famosas (parece difícil imaginarlo ahora, con más de 55 años de distancia, pero en aquel momento Jean-Paul Belmondo, el protagonista de Sin aliento, no era el ícono popular en que se convertiría durante la década siguiente). Al mismo tiempo, este naturalismo chocaba con las actitudes y acciones de personajes construidos, en palabras del propio Godard, en base a “actitudes puramente cinematográficas”.

La construcción de la película y su proceso de filmación fueron, también, resultado de una combinación. En este caso, de la combinación entre una estructura de guión previa y la improvisación. Los actores podían improvisar, pero durante la etapa de filmación no se grababa sonido; los diálogos definitivos se escribían y grababan más adelante y se sincronizaban con el movimiento de los labios. Esto les otorgaba un margen de improvisación, aunque limitado. En palabras de Godard, el proceso de Sin aliento no fue de improvisación, sino de “decisiones tomadas a último momento”. La espontaneidad que permitía este estilo de filmación híbrido tuvo como resultado una frescura inusitada para el cine francés de la época.

Las innovaciones llevadas a cabo durante la filmación no se relacionaban solamente con la mixtura entre lo estructurado y lo improvisado, sino también con la idea de que un uso imaginativo de los recursos podía hacer ahorrar tiempo y dinero. Un caso claro es el uso de una cámara en mano Arriflex que, según Godard, les ahorró unas tres semanas de rodaje. El director de fotografía Raoul Coutard –un camarógrafo de documentales que había trabajado para el servicio de información del ejército francés– tenía que rebuscárselas para darle un uso óptimo a la herramienta. Un plano, por ejemplo, fue filmado en una silla de ruedas mientras Godard la hacía girar rápidamente. Filmar en la vía pública también implicaba que, en ocasiones, hubiera que filmar a escondidas, y siempre aprovechar al máximo la luz natural, ya que el uso de iluminación artificial debía ser el mínimo posible. Eran precios a pagar en pos de lograr un naturalismo que se oponía por completo a cierto cine francés del período detestado tanto por Godard como por otros críticos de su generación.

A nivel técnico, otra innovación importante surgió durante el proceso de posproducción. El montaje de Sin aliento quiebra con muchas reglas de la narración cinematográfica clásica, empezando por aquella que marca que el montaje de una película tiene que generar un fluir limpio y suave. Al igual que ocurre con muchas vanguardias musicales, la ruptura de Sin aliento comienza por el ritmo: tres de los primeros cinco minutos de la película consisten en una huida en auto, donde la acción no nos permite involucrarnos con el protagonista (Michel Poiccard, interpretado por Belmondo) porque todavía no se generó la identificación necesaria. Lo importante no es que deseemos que Poiccard salga ileso de la situación, sino entender que su clave como personaje consiste en la noción de huida. No una huida de movimiento constante; una huida quebrada, rota, por momentos excitante y por momentos aburrida. El montaje refleja esta ruptura a través de planos cortos que terminan abruptamente, y se refuerza con el uso del jump cut: sucesiones de planos del mismo objeto/sujeto, tomados desde distintos puntos de vista, y montados a un ritmo vertiginoso. El resultado rompe con la idea de una narración “objetiva” de los acontecimientos, para enfatizar en las obsesiones, subjetividades y deseos de los personajes.

En una película tan rupturista como Sin aliento, la producción –innovadora, imaginativa– tiene una relación directa con aquello que ocurre luego del estreno del film: la recepción del público y de la crítica, el impacto en otros cineastas, la influencia. En el documental The Cutting Edge: The Magic of Movie Editing (Wendy Apple, 2004) se afirma que en Sin aliento se plantea como nunca antes la necesidad de quitar todos aquellos elementos que no son relevantes para la acción. A diferencia de gran parte del cine de narración clásica, donde cuando un personaje se mueve de un punto A a un punto B se muestran todos los pasos intermedios que tiene que dar (por ejemplo, bajar del auto, abrir la puerta, cerrar la puerta, atravesar el pasillo, etcétera), en Sin aliento casi no hay escenas de transición ni viajes innecesarios. En palabras de Joe Dante –director de Piraña y Gremlins, e ícono del cine fantástico de los ochenta– “se usan cortes abruptos, porque… ¿por qué no? no está pasando nada interesante en esta parte del medio, así que cortemos rápido a la acción y listo”. El montaje, de esta forma, se hace visible, explícito. En el mismo documental, Martin Scorsese comenta que Sin aliento es una película “demasiado beatnick, bohemia, demasiado cool; me gusta, pero no sé qué carajo está pasando”.

Como toda película verdaderamente innovadora, Sin aliento permitió imaginar nuevas formas de narrar y hacer cine. En este sentido, la influencia del film, y de las primeras películas de Godard en general, llegó incluso hasta aquellos que “no sabían qué carajo estaba pasando”. La misma trama sugiere algunas de estas rupturas. Luego de robar un auto y matar a un policía, Poiccard se encuentra con Patricia (Jean Seberg), una chica que vende el New York Herald Tribune en las calles de París y con la cual desarrolla un vínculo afectivo. Tras establecer a una trama policial como el centro del film, el foco de la narración pasa a ser el deseo de Poiccard hacia Patricia y el vínculo que se desarrolla entre ambos. Como dice Charles Barr en su artículo para el libro The Films of Jean-Luc Godard (1969, editado por Ian Cameron), la clave del film es la tensión entre acción y contemplación. La aventura y el diálogo, el movimiento y la reflexión, conviven en una narración que introduce al cine de género en una lógica cotidiana y realista; los códigos genéricos están presentes pero de forma autoconsciente, a modo de referencias a otras películas.

La introducción de múltiples referencias culturales, tanto a través de la estructura del film como de los diálogos de los personajes, es otra de las marcas que la ópera prima de Godard dejó en la historia del cine. La referencia más clara es la fascinación de Poiccard por Humphrey Bogart; de allí su vestimenta, su mirada, sus poses y sus cigarrillos. La lista continúa: William Faulkner, Dylan Thomas, Auguste Renoir, Paul Klee y Samuel Fuller –un favorito de Godard y los jóvenes cahieristas de los cincuenta–; todos aparecen, de una u otra forma, en algún momento de Sin aliento. Incluso la banda sonora (una improvisación jazzística compuesta y liderada por el pianista francés Martial Solal) y las apariciones de los cineastas Jean-Pierre Melville y Jacques Rivette, todo apunta a un universo más grande, a una forma de entender el cine donde los mundos del arte se unen con el día a día, con el romance, con la vida cotidiana; donde mostrar el ritmo urbano, los autos, la gente yendo a trabajar o descansando en las plazas tiene el mismo peso que un diálogo con ecos filosóficos y literarios. Años más tarde, el cine de Godard adquiriría fuertes compromisos con la política de su tiempo y con la memoria histórica. Sin aliento es, en ese sentido, más humilde y, tal vez justamente por eso –y por su gran derroche de imaginación–, una de sus películas más frescas y vigentes.

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La multifacética Carruega

Por Darío Cavacini y Andrés Gómez

La actriz, dramaturga, productora y directora de cine y teatro Paula Carruega dialogó con Marcha acerca de la explosión de su serie web “Un año sin nosotros” y adelantó cómo será su primera película “Hoy solo somos”. 

Con más de treinta películas en su haber y decenas de obras de teatro realizadas, Paula Carruega ya ha dejado de ser esa adolescente con sueños de escenarios que partió de La Plata a los 18 y se instaló en el barrio porteño de San Telmo siguiendo los pasos de su maestro Agustín Alezzo, para transformarse en una realidad que crece sin medidas y pareciera no tener techo a la vista.                                                                                                                        

 Actriz, dramaturga, productora, directora de cine y teatro, sus trabajos han trascendido el circuito independiente y de a poco van llegando a las pantallas grandes del mundo entero. La serie que protagonizó en 2015 “Un año sin nosotros” (producida por la Universidad de Tres de Febrero y Calma Cine), fue recientemente nominada a los Martín Fierro de cable como mejor serie web y obtuvo varios premios en el BAWEFEST 2016. También fue destacada en festivales internacionales de cine por su protagónico en la película “Idilio” de Nicolás Aponte.                 Mientras filma su ópera prima y se prepara para estrenar tres largometrajes más y una serie web, esta artista platense sigue dando grandes saltos que la sitúan a la altura de su enorme talento.

Un año sin nosotros” fue una de las series web más vistas del 2015. Obtuvo premios por “mejor serie”, “mejor guion”, “mejor actriz principal” y “mejor actor principal”. ¿Por qué crees que la serie caló tan hondo en tanta gente?

Fue loco lo que pasó. La serie funcionó muy bien, la vio muchísima gente. En eso hay mucho mérito de los directores (Fernando Milsztain y Tian Cartier) y los productores, toda gente muy talentosa. Arrancó como un producto muy chiquito y fue grande lo que se generó, tuvo mucha repercusión porque toca la fibra íntima de varias generaciones que se sintieron reflejadas en la serie. Cuando hay un buen producto las cosas pasan.

En 2015 también estrenaste la película ¨Idilio¨ en la que interpretas a Camila, una joven que anda como “embobada” por la aparición de un nuevo amor. Fue filmada con pocos recursos (cámara fija, en blanco y negro y sin montajes) pero tuvo muy buena aceptación en el Bafici, donde llegó hasta las instancias finales del festival, además de haber ganado varios premios y menciones en festivales internacionales de cine independiente. ¿Qué significó para vos esa experiencia?

Fue un trabajo muy intenso, estuvimos varios meses intentando entender al personaje de Camila, qué le pasaba internamente, por qué le pasaba lo que le pasaba. Buscamos su esencia, cuál era su problemática en la película, cómo se podía resolver desde el punto de vista interno emocional del personaje. Recién cuando eso estuvo cerrado, después de muchas charlas con el director, empezamos a filmar. Hay un gran trabajo y generosidad de Manuel Novoa (el coprotagonista) que casi no salió en la película porque estuvo mucho detrás de cámara actuando fuera de campo. El primer día llegué al set y le dije al director que no podía hacerlo porque me sentía muy expuesta. Antes del estreno vi unas treinta veces a la película porque si no, no podía verla con público ya que es un primer plano mío en el noventa por ciento del tiempo. Fue una muy linda experiencia, hay mucha verdad en esa actuación, me quedo con eso.

Estás filmando, de manera independiente, tu opera prima ¨Hoy solo somos¨. ¿De qué se trata la película?

Es la historia de una chica esquizofrénica de 42 años que tuvo su crisis traumática en la adolescencia. De sentir tanta soledad y ser tan frágil, comienza a crear otras realidades, muy reales para ella pero no tanto para los demás. En sus visiones se le parecen personas que ella conocía y con las que tiene eternas discusiones y charlas y a la vez son su alter ego que se transforman en una sola voz, cada vez que los personajes la ponen en jaque, ella crea otra realidad más. Siempre me llamaron la atención esas personas, ¿En qué momento la mente lo traicionó? ¿Cuándo la mente les hizo click y se pasó para el otro lado? Por ahí uno dice está loco y quizás esa persona está viendo cosas que nosotros no vemos, conectado con otros mundos que ni imaginamos. Considero que son gente muy sensible que hay algo de la vida cotidiana y terrenal que no pueden soportar y necesitan irse a otro lugar con la mente. Siempre me pregunté por ese delgado hilo entre la cordura y la locura, ¿dónde se rompe? ¿Porque? Hace muchos años que estoy con esta película, el guión lo escribí de un plumazo y después me tomé mucho tiempo para ordenar las ideas y pulir lo que había que pulir. La costeé toda con mis ahorros y este año quería terminarla pero se hizo difícil porque los costos se dispararon.

Son muy recordados los ciclos de cine-debate que organizabas en distintos espacios culturales de la Ciudad de Buenos Aires. ¿Cómo eran esos espacios y porque los hacías?

Siempre fui muy inquieta y en vez de esperar que algo pase, voy y lo hago yo, lo produzco. Primero proyectábamos un corto y después un largo y al finalizar se hacían debates entre el público y los directores. Generalmente cerraba alguna banda amiga. Todo lo hacía sola, la elección de las películas, las bandas, conseguir el lugar, todo. Desde mi lugar me gusta promover el arte y no espero que nadie venga a promoverlo por mí, ni un gobierno, ni un partido político, nadie. Nunca gané un centavo con los ciclos pero era muy enriquecedor lo que pasaba ahí, sobre todo los intercambios con los directores y músicos.

En octubre del 2015 se sancionó la Ley de Actores, con el objetivo de regular la actividad laboral tanto de los actores como de los técnicos. A partir de esta Ley, los actores están categorizados como trabajadores en relación de dependencia, con lo bueno y lo malo que ello implica. Ciertas particularidades de la misma, hacen complicada su implementación ya que se contraponen a los intereses de las corporaciones cinematográficas. ¿Como ves la situación a partir de esta nueva ley?

La ley legitima el laburo del actor y de los técnicos que trabajan en las producciones, es una ley abarcativa que reconoce los derechos laborales de todos en el set. Hay puntos para rever todavía pero es positivo que los actores lleguen a tener ese reconocimiento. Hay que regular lo que dice la ley porque es un cambio muy grande, nunca habíamos pagado aportes jubilatorios por ejemplo y eso es muy bueno, por fin nos toman como trabajadores de la cultura y reconocen nuestros derechos laborales.

¿Que se viene en tu carrera de acá en adelante?

En septiembre estreno la película “Granada y el paraíso” y el 6 de Octubre “La última fiesta”. Este año también se estrenarán “Las hormigas” -que forma parte de “Historias breves 2017”- “Veinte inviernos” -filmada íntegramente en el Tigre- y “Veredas”. En los próximos meses empiezo a filmar una película de Tamae Garateguy y realizaremos una serie que guioné junto a Sabrina Farji que se llama “Nos encontremos”. Se vienen proyectos muy lindos, hay algo que se empezó a abrir en los últimos años que esta buenísimo, me hace sentir muy dichosa tener tanto trabajo. Nunca nada me llegó muy servido, siempre fue a causa de mucho laburo, me veían en una película y me convocaban para otra y así se fue formando una cadena que esperemos que no se rompa.

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Humor en el cine y la televisión: de Chaplin a Jackass

Columna mensual de cine de La luna con gatillo, programa radial

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Una estación con identidad colectiva

Por Laura Cabrera – @LauCab/ Foto por Anita Pouchard Serra

Hoy se estrena en el cine Gaumont “Estación Darío y Maxi”, documental del realizador Ricardo Von Muhlenbrock, que refleja cómo Avellaneda no sólo dejó de llamarse así, sino cómo su estructura fue mutando hasta hoy, con una identidad nueva reflejada en las paredes que hablan desde aquél 2002 de la Masacre. Desde las 19, la puerta del cine estará cargada de música y poesía en homenaje a quienes lucharon y a quienes lo hacen hoy. 

Darío y Maxi nunca más podrá llamarse Avellaneda. No es por lo que la ley ordena, es por lo que compañeros y compañeras de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki junto a tantos que no llegaron a conocerlos, hicieron para que hoy la estación se vea así, sublimada y despojada del dolor, convertida en lucha y alegría, con paredes coloridas y cargadas de sentido. “Con el trabajo de los compañeros y de los artistas, ese lugar se ha convertido en un lugar vivo, con una vida que está en constante transformación y crecimiento”, destaca Ricardo Von Muhlenbrock, realizador y director de Estación Darío y Maxi, documental que se estrenará hoy en el cine Gaumont (Rivadavia 1635, CABA) y tendrá dos funciones diarias (12.30 y 19.30 en la sala 3).

Si bien en la esencia del film sobrevuela la figura de los dos militantes asesinados en la llamada Masacre de Avellaneda, la protagonista de la historia es la estación, esa que después de 2002 comenzó a ser llamada Darío y Maxi. ¿Cómo reflejarlo entonces? Lejos de utilizar material de archivo sobre la evolución de las obras y el crecimiento de los movimientos sociales que año tras año se acercan a ese lugar, Muhlenbrock decidió ponerse al hombro seis años de trabajo en donde todo fue cambiando, en donde los dibujos de las paredes se fueron acumulando como capas de un escudo enorme, el de cientos de militantes. “Hay obras que yo filmé y que ya no están”, comenta el realizador  que entiende ese espacio como algo “conquistado” por las luchas populares luego de  “años de peleárselo a la empresa, al Poder, al Gobierno, a la Policía, a la Gendarmería, quienes rompían las obras, mientras los compañeros año tras año volvían allí”.

La historia está contada por quienes año tras año vieron los cambios en la estación, por quienes pueden dar testimonio de quiénes fueron Darío y Maxi y de cuánto de ellos permanece allí, en la estación en donde de manera cobarde fueron asesinados. “Yo siento que los compañeros que aparecen hablan por todos los compañeros que no aparecen en la película. Eso es una construcción colectiva porque si bien en la película los testimonios tienen rostro, de alguna manera ellos hablan por los que no aparecen pero se reflejan en las paredes con sus obras”, explica Ricardo al hablar de un lenguaje que va más allá de las palabras y que se expresa en la simbología de las paredes, la fachada y cada rincón de esa estación que se convirtió en santuario.

La estación de corazón piquetero

Avellaneda es la localidad en donde hoy se encuentra la Estación Darío y Maxi, oficializada con ese nombre desde 2013 por disposición de la Legislatura. También es la estación en donde, en 2002, Kosteki y Santillán fueron asesinados por la Policía Bonaerense. La estación no sería hoy lo que es sin la existencia de ambos militantes, por eso el documental también habla de ellos, de lo que fueron esos dos que no se conocían y que se vieron unidos en la lucha. “Maxi era un artista, eso es interesante porque hacía dibujos, escribía, tocaba el bajo. Y  Darío se muestra como un compañero con ese gesto de quedarse con otro compañero herido a quien no conocía. Eso habla de él como ser humano, como militante, como revolucionario”, reflexiona el realizador de este documental al el testimonio de una compañera que lo conoció.

Y quizá fue todo ese arte del que estaba cargado Maxi y toda esa militancia revolucionaria que llevaba Darío lo que hizo que cientos de personas se movilizaran cada año hasta “Darío y Maxi”,como la llamaban a pesar de los dolorosos “estación Avellaneda”, que podían escucharse, por ejemplo, al ir a pedir un boleto a ventanilla. Pero un día algo de ese dolor se fue, algo se había logrado: la línea General Roca finalmente debía cambiar el cartel. Ya nunca más sería Avellaneda. “Esa jornada fue muy emocionante, nos tocó cuando estábamos con el rodaje. Fue una linda coincidencia ver a los compañeros tapando ‘Avellaneda’, pintando de negro el  cartel y escribiendo encima ‘Darío y Maxi’. Esas imágenes son valiosas, históricas”, recuerda Ricardo.

La cultura popular en movimiento y solidaridad

La puerta del cine Gaumont será desde las 19 de hoy el escenario en donde música y poesía re reunirán para rendir homenaje a Darío, a Maxi y a quienes hoy siguen luchando. En ese contexto tocarán La Combination y Rodiyon Mc, y se presentarán Vicente Zito Lema, quien recitará poemas sobre Darío y Maxi. Al finalizar la jornada se presentarña por primera vez Estación Darío y Maxi (desde las 20).

En un contexto socio histórico bastante particular en donde  las luchas populares resisten, el cine independiente se sigue movilizando pese al aumento de entradas, que fue de ocho a treinta pesos (en el caso del Gaumont). La cultura popular sigue resistiendo con documentales como este, en donde la historia más reciente se acerca para mostrar a los espectadores y las espectadoras cómo se construyó aquel lugar del conurbano bonaerense cargado de lucha y sentimiento, ese mismo lugar que algunos entienden con mística y otros como una simple estación de tren que por alguna razón año tras año deja mensajes en sus paredes.

 

 

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Cine irreverente

Cine irreverente

Cine y TV 17 agosto, 2016 0

Por Mariano Pacheco – @PachecoenMarcha

En su Columna de Cine, que sostiene una vez por mes en “La Luna con Gatillo: Una Crítica Política de la Cultura”, el crítico cultural Gonzalo Aguilar rescató la filmografía del director italiano Marco Bellocchio.

“Es uno de los pocos directores en los que aparecen con claridad algunos de los temas centrales de la actualidad, aunque a veces no parezcan centrales”, contó el autor de “Más allá del pueblo: imágenes, indicios y políticas del cine”. En una nueva edición del programa que este cronista conduce semanalmente junto a Carlos Bergliaffa, Aguilar rescató la irreverencia y rebeldía del director italiano, desde los años sesenta hasta la actualidad, “poniendo eje en cuestiones como el anti-clericalismo, en un país como Italia”. Comentó, entre otros, su último film, Sangre de mi sangre (2015), que según expresó, “pasó su estreno en Buenos Aires sin pena ni gloria”; y las películas Diablo en el cuerpo (1986), muy polémica porque Maruschka Detmers (una actriz que trabajó con Jean Luc Godard), realiza por primera vez en el cine mainstream una escena de sexo oral; Vincere (2009), sobre Mussolini, donde se produce todo un juego en relación con la figura de Berlusconi y A Bela adormecida (2012), donde se aborda un polémico caso de eutanasia.

“Por ejemplo, en Buenos días noche, una película de 2003 centrada en el secuestro realizado por las Brigadas Rojas del dirigente social-cristiano Aldo Moro, desmenuza un poco lo que pasaba en Italia en ese momento, cómo algunas organizaciones guerrilleras se aislaron del pueblo, más allá de que él siempre tuvo una postura de izquierda, pero hace muchos apuntes, no todos críticos, al punto de que en Venecia la películafue estrenada y le negaron el León de Oro, porque era muy molesta. Y él siempre hace cosas así molestas, por eso yo lo recomiendo mucho…”.

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