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Abortamos la objetividad periodística

Por Alba Rueda, Jésica Farías y Luciana Mignoli (*) / Foto: Analía Cid. Nosotras, activistas y comunicadoras feministas, estamos hartas de comunicar femicidios, violaciones y violencias machistas. Tomamos posición pública y vamos a fondo: estamos rabiosamente a favor del aborto legal, seguro y gratuito.

Aborto. Una palabra que la clandestinidad y la religión mantuvieron escondida en las profundidades de las conciencias morales. Una palabra que los feminismos hicimos emerger a la superficie tras años de luchas. Y ya no hay vuelta atrás.

Hoy esa emergencia es una marea verde. Marea verde en el Congreso, en las escuelas, en los teatros, en las fábricas, en las oficinas, en las calles, en los barrios, en los bares, en las casas, en las camas. Y también en los medios de comunicación.

Porque nos habían enseñado que para ser “buenas periodistas” teníamos que esconder nuestras posiciones. Había que ser “objetivas, neutrales e imparciales”, aunque sostener esa pose implicaba ver, día tras día, cómo las mujeres, varones trans y las personas con capacidad de gestar, perdían autonomía, derechos y, muchas veces, hasta su propia vida. Y eso también está cayendo.

El 10 de abril -día que se iniciaban los debates parlamentarios- trabajadoras de prensa protagonizamos un hecho político: periodistas, comunicadoras y reporteras gráficas de Buenos Aires escribimos una carta pública y nos sacamos una foto en la puerta del Congreso de la Nación para sentar posición pública a favor del aborto legal, seguro y gratuito.

Nosotras (comunicadoras, periodistas, fotógrafas) que estamos hartas de comunicar femicidios, hartas de contar los padecimientos de víctimas de violaciones, hartas de narrar el sufrimiento de pibas encarceladas por decidir, hartas de escuchar relatos desgarradores de violencia sexual, hartas, hartas y el superlativo de hartas -del hartazgo que viene de la violencia machista-; no tenemos otra opción que ir a fondo:

– No queremos que sólo se despenalice totalmente, queremos que el aborto sea legal.

– No queremos que sea legal de cualquier manera, queremos la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

– Y por si no queda claro, repetimos: estamos rabiosamente a favor del aborto, a favor del derecho a decidir sobre el propio cuerpo.

En cuatro días -porque estamos organizadas y articuladas- se armó una foto colectiva y un comunicado donde, entre otras cosas, decimos: “Somos periodistas, activistas y comunicadoras feministas. Escribimos, hablamos frente a los micrófonos y producimos informes audiovisuales (…) En nuestras coberturas damos información segura sobre aborto con pastillas, difundimos la Ley de educación sexual integral (ESI), e intentamos empujar la demanda de una ley”.

La solicitada (http://latfem.org/abortar-es-un-derecho-nuestro-compromiso…/) ya reúne más de 400 firmas de mujeres, lesbianas, travestis y trans que ejercemos la comunicación en diarios (como Clarín, La Nación, Página 12, Infonews, Ámbito Financiero, Tiempo Argentino, Perfil, El Cronista), radios (Metro, Futurock, Nacional, AM 750, Del Plata), canales de noticias (TN, Crónica TV), agencias de noticias, medios provinciales y locales, consultoras, organismos de derechos humanos, facultades de distintos puntos del país, asociaciones civiles de comunicación y género, redes de periodistas, sindicatos de prensa, estudiantes y docentes de periodismo, trabajadoras del Estado, periodistas independientes, radios comunitarias y, por supuesto, el enorme y prestigioso arco de publicaciones, agencias y programas de radio feministas.

Nosotras, periodistas, activistas y comunicadoras feministas, abortamos la pretendida y falsa neutralidad de colegas en este debate.

Abortamos la moralina, la desinformación y la falta de responsabilidad para transmitir una realidad que nos atraviesa el cuerpo.

Y abortamos, pero clandestinamente, porque nadie ni ninguna ley podrá domesticarnos el deseo, la voluntad, la decisión política y social.

Pero nunca abortaremos nuestro compromiso de luchar -como gritamos colectivamente en cada marcha- para que podamos decidir sobre nuestro propio cuerpo.

¿No quedó claro? Por las dudas, lo gritamos: ¡desde el periodismo feminista exigimos #AbortoLegalYa!

(*) Periodistas y comunicadoras, integrantes del equipo de Comunicación y Género del Centro Cultural de la Cooperación

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Parcera, no eres la única que ha abortado

Por Colombia Informa

En Colombia solo existen tres casos legales para abortar: cuando el embarazo constituye un peligro para la vida de la mujer, cuando existe una malformación del feto que haga inviable su vida, cuando es producto de una violación o incesto. A pesar de ello, al año cerca de 400.000 embarazos son interrumpidos en la clandestinidad. Mujeres que por miedo al juicio y criminalización social se ven obligadas a hacerlo solas. Como resultado, mueren en el proceso.

Las Parceras son una red feminista de acompañamiento a las mujeres que deciden abortar. “Enseñamos como hacer un aborto con medicamentos pero también las acompañamos durante el proceso y cuidamos de ellas. Nuestra apuesta es romper con los sexismos y la criminalización social que ataca directamente al cuerpo y la salud de las mujeres”, afirman.

¿Por qué deciden crear un espacio para discutir sobre el aborto?

Hablar del aborto debe ser un tema que nos compete a todas y todos. El aborto es visto como un crimen y la mujer teme hablar de ello. No hay información, sobre todo en los sectores populares donde las mujeres son más criminalizadas. Creemos que poder hablar de esto en redes con las mujeres y decirnos entre todas que abortar es un acto amor es necesario.

¿Un acto de amor?

Es cuidarte a ti misma, es creer en la autonomía y elegir qué es lo más conveniente para cada una. Que estemos a favor del aborto no quiere decir que estemos en contra de ser madres. Creemos en la autonomía de los cuerpos y su libertad de decidir si serlo o no. También hablamos de ese amor de ser conscientes y decidir cada una qué es lo mejor para su vida.

¿Por qué luchar para que el aborto sea un derecho?

Reconocemos que en Colombia hay un avance en cuanto a las causales frente al aborto. A pesar de ello, existen dos dificultades que enfrenta la mujer que quiere practicarse la Interrupción Voluntaria del Embarazo -IVE-. Primero creemos que es legítimo fuera de estos escenarios elegir sobre nuestro cuerpo. Segundo, es un problema en salud pública que haya desinformación respecto a los tres casos. Si las mujeres los conocieran irían directamente a la EPS a hacer efectivo su derecho, pero no lo saben así que van a lugares insalubres que son un negocio y costosos. Lugares donde las mujeres son juzgadas o violentadas.

¿De qué trata la campaña #365DíasPorLaAutonomíaDeLasMujeres?

Con esta campaña reafirmamos que las mujeres tenemos derecho a abortar y decidir todos los días del año, así como pedimos que se pare la criminalización por apropiarnos de nuestros cuerpos.

En la ruta para comunicar de forma alternativa, buscamos llegar a través de lo artístico a las mujeres en todos los lugares. Sobre todo nos dirigimos a sectores populares porque es allí donde más se le criminaliza a las mujeres por abortar. A través de la música y el arte es más fácil llegar a las mujeres jóvenes.

¿Cómo es la criminalización social contra las mujeres que abortan?

Viene de todos lados. Puede venir de la pareja si no está de acuerdo, la familia también te juzga, y los círculos sociales que nos rodean tienen ese señalamiento constante. Es el yugo de decir qué está bien y está mal. Para Las Parceras lo que prima es el derecho de elegir sobre nosotras mismas y un aborto seguro. Y eso es lo que hace esta apuesta feminista diferente a otras, el poder estar para ellas, que sepan que no son las únicas que han abortado y si necesitan algo aquí estamos.

¿Cómo llegan ustedes a otros sectores de la ciudad?

Tenemos una línea muy fuerte de comunicación y movimientos artísticos en las casas culturales. En nuestra red en Facebook (@abortoconlasparceras) también informamos sobre el aborto y lo que está pasando al respecto en Colombia y toda Latinoamérica.

La línea habilitada de Las Parceras para recibir información, acompañamiento y “parcería” a la hora de tomar la decisión de abortar es: 3187505775.

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Absuelta pero culpable

La justicia de Chubut absolvió a la médica de El Maitén que garantizó el derecho de aborto legal consentido de una joven en el año 2015. Sin embargo, en el mismo fallo condenó a la misma como responsable del delito de “lesiones culposas”. Una vez más, la justicia machista criminaliza y señala a aquellas que acompañan las decisiones de las mujeres.

En el día de ayer, el juez José Colabelli absolvió a la médica generalista del “delito de aborto consentido seguido de muerte”. Se trata de una causa llena de irregularidades donde sólo se acusa por la muerte de una joven de 17 años a la médica que garantizó el derecho al aborto legal solicitado por parte de la misma una semana antes de su fallecimiento, sin embargo no se investiga a los más de veinte profesionales de la salud que intervinieron en la situación de la joven durante la semana siguiente a la práctica del aborto legal.

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