EL SiPreBA frente la ola de conflictos en los medios

Por Mario Hernandez

Entrevista a Patricio Klimenzuk, Secretario Gremial del SiPreBA, frente a los diversos conflictos que se vienen sucediendo, con la destacada situación del Grupo 23 incluída.

Desde su creación, el SiPreBA pudo impulsar la defensa y la promoción de las y los trabajadores de prensa en la Ciduad de Buenos Aires, frente al quietismo funcional a la patronal de la UPTBA.

Además de lo que está sucediendo cpn el Grupo 23 de Szpolski y Garfunkel, hay varias situaciones más con alcances mediaticos y de movilización más bajos. Ante estas situaciones, dialogamos con Patricio Klimenzuk, Secretario General del SiPreBA.

– ¿El pasado jueves tuvieron de una movilización?

– Sí, fue por la situación que se está viviendo en el Grupo 23. La movilización iba a coincidir con una reunión que tenía la Comisión Interna de Tiempo Argentino con Szpolski, que postergó para el día siguiente cuando supo de la movilización, dijo que no iba a hablar ante 500 personas, así que postergó las definiciones que tiene que darles a compañeros y compañeras que están en una situación bastante compleja.

– Algunas más graves que otras.

– Claro, la situación es que Siete días y Cielos Argentinos que ya habían tenido varios conflictos, son revistas que vienen con mucha tradición de problemas, que se unieron porque fueron las dos que quedaron, ya que en un momento Szpolski tuvo la licencia de Newsweek Argentina, entre otras revistas. Estas dos y los zonales del Argentino: Rosario, Córdoba, Mar del Plata, Zona sur y Zona norte no están cobrando desde noviembre; son alrededor de 65 trabajadores.

El resto de la enorme mayoría de las y los trabajadores no cobraron el aguinaldo de diciembre y según el medio dio algún anticipo, otros prometieron darlo al día siguiente, otros el 12 de enero. Tienen una política diferenciada para cada uno de los medios. Lo último que pasó preocupante en estas revistas, fue que el director fue pasado a CN23 como nuevo lugar de trabajo, así que no les queda ni director. Hay diversas situaciones, dentro de un cuadro que es bastante complejo, más alarmante porque son compañeros que hace dos meses que no cobran su salario.

– En Télam, lugar al que perteneces, fue nombrado como presidente del directorio el conocido periodista Rodolfo Pousá, quien ya había ocupado ese cargo durante el gobierno de la Alianza, con una política de pretender cerrar la Agencia ¿Cómo viven los trabajadores de la agencia Télam este nombramiento?

– Nadie arriesgaba que iba a ser él, más que nada por su paso por la agencia. En general no se recuerda a ningún presidente con cariño, pero a Pousá menos porque aplicó una política de intento de cierre de la agencia y, en segundo lugar, cuando no pudo hacerlo aplicó una política de retiros voluntarios que en realidad fueron involuntarios.

Causó sorpresa e incertidumbre en cuanto a la política que pretende llevar adelante. Esa es la situación general. Ante esto nosotros decidimos responder como trabajadores, nos organizamos en asamblea, hicimos dos asambleas muy grandes, dejamos claro cuál era nuestro pliego de reivindicaciones, nuestro programa para afrontar esta transición y desde ese lugar tratamos en lo posible de evitar el pasilleo en cuanto a que lo mismo que le vamos a presentar a Pousá es lo que le presentaríamos a cualquier otro, pero siendo muy claros en que nosotros discutimos las cuestiones públicamente en asamblea y definimos la política en ese ámbito. Si bien la asamblea de Télam suele ser grande, esta vez fue mucho más que lo habitual expresando algunos temores y preocupaciones.

– No es para menos, porque hay una serie de hechos que son para tener en cuenta, primero el levantamiento de la programación completa de Nacional Rock, después la “renovación” que comenzó en Fútbol para Todos, donde trascendió que habría diez despedidos, se supo los nombres de tres: Mariano Hamilton, Adrián Biasi y Javier Vicente y, por otro lado, la separación de Jorge Halperín y Mariana Moyano de Radio Nacional. Realmente la situación en los medios es preocupante, pasaron desapercibidas medidas adoptadas por grupos más chicos, como el perteneciente al sindicalista Santa María.

– Sí, nosotros estuvimos reunidos con el grupo Octubres. Ahí cerraron una revista que es Pink dejando a 4 trabajadores en la calle, y se negaron rotundamente a su reubicación en otros medios del grupo. Yo participé de la charla con sus abogados, no había ningún tipo de interés en negociar algo que pudiera restablecer la situación anterior de los compañeros en alguna otra publicación, algunos de ellos habiendo trabajado más de diez años en el grupo, una actitud repudiable viniendo de alguien que es secretario general de un gremio.

La UPTBA está borrada de todos los conflictos

– ¿Cómo se vive todo esto y cómo intenta dar respuesta a este tipo de situaciones el SiPreBA?

– Un sindicato que se está formando con compañeros y compañeras que nos estamos formando, incluso en esto de tener un gremio. Yo trabajo en Télam desde el año 2006, venimos de una experiencia sindical que en mi caso no fiscalizaba ni las elecciones de delegados en la empresa, ese era el grado de abandono de la Unión de Trabajadores de Prensa de la Ciudad de Buenos Aires (UTPBA), que después trasladó a casi todas las empresas dejando sin delegados a muchas de ellas. Recién ahora estamos empezando a hacer elecciones de delegados en muchos medios.

Estamos acompañando con las herramientas que tenemos y que vamos creando, como decís, desde la Secretaría General con el compañero “Tato” Dondero seguimos en una dinámica de una dirección de los conflictos a través de las asambleas de base y las Comisiones Internas y así vamos reconociéndonos como un sindicato y vamos discutiendo la política entre las Comisiones Internas y el sindicato. Nos tenemos que acostumbrar, porque cada uno la vino peleando solo desde su empresa, hoy vemos cuestiones básicas como que la Secretaría de Organización en la movilización de hoy se encargó de que hubiera sonido, pecheras, todo esto que puede parecer lógico, nosotros nunca lo tuvimos.

– Independientemente del conflicto que pudiera existir entre el SiPreBA y la UTPBA, ante todos estos conflictos, ¿se hace presente?

– No. Ni siquiera en donde hay algunos delegados que todavía mantienen diálogo con ellos. De hecho tienen la personería gremial dentro de la Ciudad de Buenos Aires, lo cual los dota con un sin fin de herramientas para ayudar, independientemente de tener más o menos relación con los delegados. Es una situación que nos agarra en medio de un cambio de gobierno, con una dirección pro patronal, en ese sentido el Ministerio de Trabajo también está completamente ausente.

– Un gobierno que habla de “la industria de los medios”, como la ha definido el Jefe de Gabinete, Marcos Peña.

– Ellos lo tienen muy claro, todo lo que han hecho en medios ha sido para favorecer una concentración aún mayor, fortaleciendo a las principales empresas. En ese sentido nosotros hicimos 5 presentaciones en el Ministerio de Trabajo por diferentes dificultades que tuvimos y todavía no recibimos ningún tipo de respuesta. Por eso también es una situación que llega en un momento particular, veremos cuál es la influencia de lo que pasó hoy en la marcha. Independientemente de que fue muy grande la movilización, tuvo un espíritu unitario muy interesante, para lo que venía sucediendo en el campo popular en la Argentina, sin ir más lejos estuvo el “Cuervo” Larroque del FPV y también otros diputados del Frente de Izquierda, uno no esperaba que estuvieran presentes ciertos bloques, era algo que no venía sucediendo porque efectivamente ante el gobierno que se fue se tenían posturas muy distintas y era muy difícil comulgar en un evento de estas características, hoy esto no sucedió y es un paso que a mí me parece por lo menos interesante y que hay que remarcar porque a futuro le puede servir mucho a este conflicto en particular y a otros que vayan surgiendo.