El sistema educativo como rehén (del gobierno)

Por Adrián Buenahora* / Foto de Carla Hayet

Hoy y mañana la docencia realizará dos Jornadas de Paro y Movilización, en reclamo por el respeto a la paritaria nacional y por el avance de las reformas contempladas en el Plan Maestro, que tienen como objetivo la precarización educativa y laboral.

Las centrales docentes movilizarán de Congreso a Palacio Pizzurno en el marco del paro de 48hs convocado por CTERA a nivel nacional. En la C.A.B.A., Ademys, sindicato docente que se encuentra por fuera de CTERA, adhiere a la medida. El punto central está en la derogación del decreto 52/2018 que desconoce la paritaria Nacional Docente, contemplada por la ley de Financiamiento Educativo de 2016, y que fija el salario docente en un 20% por encima del salario mínimo, vital y móvil. La concentración será a partir de las 11:00hs en el Congreso. El plan de lucha para esta semana cierra con la convocatoria al paro de mujeres del 8M.

La oferta salarial del gobierno pretende imponerse en 15% en GBA y en 12% en C.A.B.A. Inaceptable teniendo en cuenta que el cierre inflacionario del año pasado fue del 24,8%. La eliminación de la paritaria nacional por decreto es uno de los agravantes a esta situación que impide establecer un mínimo de aumento salarial a nivel nacional, lo que deja a los sindicatos provinciales en situación de fragilidad. Ejemplo de esto es el cierre de la paritaria en Misiones en el 5%.

Pese a los planteos del gobierno de Cambiemos, los reclamos no se reducen a la oferta salarial sino que abarcan el freno a las reformas contempladas en el Plan Maestro que tienden a la precarización laboral y educativa, así como al abandono de la infraestructura escolar y al cuestionamiento de la creciente subvención a la escuela privada.

Mientras Vidal acusa a lxs docentes de tomar como rehenes a lxs pibxs, es necesario plantear la situación educativa y mostrar que es el gobierno quién secuestra al sistema educativo público con el fin de acentuar su crisis.

Previo a que las negociaciones comiencen, parceladas por jurisdicción, ya que la paritaria Nacional docente fue esquivada por decreto, el gobierno empezó su campaña para responsabilizar a la docencia de las dificultades del sistema educativo. Desde la propuesta de “antidopping” a quienes trabajamos en la educación, hasta las campañas mediáticas para plantear que se trabajan con pocos pibxs por curso (como circuló recientemente en el diario La Nación). Lo que no se dice, es que el sistema educativo argentino arrastra 30 años de reformas que van acorralando nuestras escuelas.

En este sentido, en junio del año pasado el gobierno presentó el proyecto de ley denominado “Plan Maestro”, en el que se plantean reformas en los niveles inicial, primario, secundario y terciario. Los avances en la concreción de este plan los hemos vivido a lo largo del año pasado con la denominada “Secundaria del Futuro” y el anuncio del proyecto de ley para fundar la Unicaba. La primera pretende imponer un perfil de estudiantes preparado “para la incertidumbre”, a decir de Esteban Bullrich, ex-ministro de educación de la Nación. donde se priorizan las demandas del mercado por sobre el desarrollo del pensamiento crítico. A su vez, esta profundización de la NES (Nueva Escuela Secundaria) avanza sobre las condiciones laborales de la docencia, ya que desplaza a lxs educadorxs de un rol central y sufren la precarización salarial mediante la incorporación de horas con menor valor al de la hora cátedra.

En sintonía, con el proyecto de la Unicaba el gobierno de la ciudad pretende eliminar los 29 institutos de formación superior, lo que implicaría que 5000 docentes se queden sin trabajo. Pero eso no es todo. Los planes de estudio en esta Universidad serán elaborados por un rectorado dispuesto por el Poder Ejecutivo, lo que implica la destrucción de la libertad de cátedra y la imposición de un pensamiento único que tiene como objetivo impulsar la meritocracia, el individualismo y la lógica de mercado. Vale aclarar que las políticas educativas plasmadas en el Plan Maestro son correlato de los lineamientos de la Ley Nacional de Educación de 2006 y de las resoluciones del Consejo Federal de Educación de 2009.

Cuando se habla de pibxs sin clase, el gobierno omite hablar de lxs 15.000 pibxs sin vacante en la escuela pública sólo en la C.A.B.A., lo que nos lleva a pensar en una realidad nacional aún peor. La respuesta tácita del gobierno a esta realidad es que se anoten en la escuela privada, sobre la cual el presupuesto destinado a subsidiarla es cada vez mayor, pero que deja afuera de la escolaridad a los sectores con menos recursos.

El conflicto en educación es una lucha que no es de la docencia únicamente, sino que atañe a toda la comunidad educativa. Se trata de enfrentar un modelo educativo que empalma con la reforma laboral, que necesita de subjetividades acríticas y conformes con la precariedad de vida.

Es necesario que esta pelea sea de largo aliento, con un plan de lucha para ganar. Pero esto sólo puede darse interpelando a toda la comunidad educativa, no sólo centrándose en las cuestiones salariales sino elaborando una política que ponga en tela de juicio el proyecto educativo de Cambiemos.

*Delegado de Ademys