Fidel llega a los 90 pirulos. Tremenda excusa para, una vez más, sacarnos el sombrero y rendirle tributo a uno de los principales íconos de nuestra historia. A uno de los que combinó con mayor coherencia el decir y el hacer. A quien nos ilustró la enseñanza irrenunciable de no bajar nunca las banderas, de no claudicar jamás. A un gran impulsor del pensamiento nuestroamericano y la solidaridad internacionalista. Con esta serie de artículos, Marcha recupera el largo recorrido biográfico de Fidel, sus mil y una batallas, sus aportes, su legado, siempre junto a su pueblo, marcando el horizonte socialista. Y brinda a su suerte.