“Filmar es herir de muerte a un olvido”

Por Laura Cabrera @LauCab/ Imagen: Conurdocs

El realizador audiovisual Néstor Saracho dialogó con Marcha acerca de un nuevo proyecto llamando “Recuerdocs”, una serie de cortos basados en videocartas de intercambio entre Conurdocs (Argentina) y Caosgermen (Chile). La primera parte, nombrada por su autor como Hasta que las mariposas y los entrenadores de burbujas se encuentren, toca realidades sociales y políticas en clave de poesía. 

Imágenes del Sur argentino, la foto de Santiago Maldonado, juegos con sobras, las pantallas fuera del cine y manifestándose en la calle con cientos de personas, las mariposas naranjas, esas que participan de las manifestaciones, y la base de donde todo parte: la infancia. De todo esto habla Hasta que las mariposas y los entrenadores de burbujas se encuentren, primer corto surgido de las videocartas compartida entre Conurdocs y Caosgermen, resultado de este intercambio que plantea el diálogo audiovisual entre ambos colectivos.

Todo comenzó en 2017 con un intercambio de videocartas y un encuentro entre Néstor e integrantes de Caosgermen en Chile. A partir de ese momento decidieron que nada de eso quede en el olvido, ni las cartas ni las realidades que allí se contaban. “Filmar es herir de muerte a un olvido”, afirmó Saracho al explicar el sentido de las artes audiovisuales. “Creo que transmitir nuestras ideas a través de imágenes y sonidos es una batalla, una posición frente al olvido. Entonces, ¿cómo hacemos para recordar que a veces se nos intentan olvidar cuestiones personales, sociales o políticas? Elegir que quede un testimonio sobre una posición es un acto de justicia”, sentencia.

Si bien en este momento ya se está pensando en la segunda parte del intercambio, Saracho destacó que desde lo personal y desde el principio, la idea fue contar desde un modo no tradicional, sin arrancar por el “qué, quién, cómo, cuándo y dónde”, sino pensando en “sumergir al posible espectador o espectadora en esa atmósfera” que el realizador intenta crear. Esta lógica seguirá vigente en el resto de los cortometrajes, generando la armonía justa para el material final que, aunque todavía no tiene formato definido, sí tiene entre sus planes ser proyectado en simultáneo a ambos lados de la cordillera, en lo que llamarán “Recuerdocs”.

Si hay algo que se muestra como una constante en la filmografía de Saracho, eso es la poesía, la necesidad de contar dolencias sociales, de dejarlas registradas a través de imágenes y sonidos que interpelen al espectador o a la espectadora no solo desde la vista o desde los oídos, sino un poco más allá, desde los sentimientos, desde la idea de sensibilizar a quien observa desde afuera para crear conciencia allí, donde quizá no haya interés por cuestiones sociales que afectan a una parte de la población, donde quizá no haya conocimiento de algunas problemáticas. En ese sentido, el arte aporta a la idea del “no olvido”, a la del recuerdo y a la de los actos de justicia que al mismo tiempo representan una caricia al alma.