Fin de año: desactivando la protesta social y garantizando la gobernabilidad

Por Mario Hernandez/ Foto por Juan Noy

Repasamos el panorama sindical luego de la masiva movilización de la CGT y organizaciones y el posterior acuerdo de algunos espacios involucrados.

En el Ejecutivo salieron el jueves a congelar la revisión de los convenios colectivos de trabajo anunciada por Mauricio Macri. La advertencia fue minimizada por miembros del gabinete. Explicaron que no hay una iniciativa firme para renegociar los convenios sino que se trató, para Macri, de una respuesta política a la marcha que la CGT llevó a cabo la semana pasada al Congreso junto con organizaciones sociales.

En tanto, el Ministerio de Trabajo sí avanzará sobre el análisis de convenios puntuales, como los del sector energético y el de la construcción, en el ámbito abierto de la Mesa de Diálogo por la Producción y el Trabajo.

Los funcionarios consultados admitieron que, más allá de aquella movilización, que la central obrera encaró a media máquina, a Macri y su equipo les preocupa la alianza entre los sindicatos peronistas y los grupos piqueteros.

Con ambos sectores, de todos modos, el Gobierno anudó el miércoles sendos acuerdos para garantizarse -o apuntalar- un fin de año sin sobresaltos en el frente sociolaboral. El entendimiento incluyó un “pacto antidespidos” hasta marzo entre la CGT y las principales cámaras empresariales, como segundo capítulo de la mesa de diálogo que ya había dado como primer fruto el bono de $ 2.000 de base en el sector privado, que más de la mitad de las empresas asegura que no podrá pagar, según una encuesta de Sel Consultores sobre la base de 680 entrevistas efectivas a gerentes y responsables de Pymes y grandes empresas.

Además, el compromiso de limitar los despidos será de cumplimiento voluntario por parte de las principales cámaras empresarias, representadas por el G6 (Unión Industrial, Comercio, Construcción, Bolsa, Bancos y Sociedad Rural).

Un día antes, el Gobierno nacional transfirió a los gremios $ 1.784 millones del Fondo Solidario de Redistribución (FSR) en el marco de la compensación a las obras sociales por las prestaciones de alto costo.

El gesto del Poder Ejecutivo con la CGT no es menor, ya que el manejo del dinero del FSR, fue uno de las principales temas de enfrentamiento entre la central obrera y el kirchnerismo durante los últimos años del Gobierno de Cristina Fernández.

Mientras tanto, el acuerdo entre el gobierno nacional y los movimientos sociales se firmó formalmente en el Congreso. Las autoridades de Cambiemos en el Parlamento plasmaron en un acta las medidas para paliar la emergencia social, sumaron más organizaciones sociales al acuerdo y se comprometieron a aprobarla antes de fin de año. “Vamos a tener un diciembre tranquilo”, señaló el dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico. La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, destacó en la misma línea que “sin duda será un fin de año en paz”, uno de los objetivos que se planteó el macrismo ante la crisis social generada por su política económica.

Además participaron referentes de las agrupaciones que se sumaron al acuerdo: MP La Dignidad, MTE, Los Pibes, OLP, Mocase VC, Garganta Poderosa, Oktubres, Movimiento Villero Alberto Balestrini, y MTD Aníbal Verón, entre otras.

El acta acuerdo firmada establece la elaboración de un nuevo Proyecto de ley que declarará la Emergencia social a partir de la promulgación de la ley y se mantendrá hasta diciembre de 2019. El nuevo proyecto será tratado en sesión extraordinaria el próximo 6 de diciembre.

Los puntos acordados comprometen cerca de treinta mil millones de pesos para los próximos tres años. En diciembre próximo el aumento de los ingresos para cooperativistas a cuatro mil pesos, un aguinaldo de 2.030 pesos, un bono para los hogares beneficiarios de la Asignación Universal por mil pesos más 250 pesos por cada niño de la familia y un incremento de fondos para comedores comunitarios de casi el 60 %. Se creará un Consejo para discutir el Salario Social Complementario y un registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular, institucionalizando a los sectores marginados y sus representantes.

“Va a haber un diciembre tranquilo” porque “las fiestas están cubiertas, ya que en el programa ‘Argentina Trabaja’, que está más localizado sobre las villas del conurbano, los compañeros van a recibir en diciembre cerca de diez mil pesos”, pronosticó Emilio Pérsico comenzando a disipar la nube del conflicto que se avecinaba si no se llegaba a un acuerdo. Pérsico agregó que “esto implica movimiento y recursos para las fiestas y que todos los argentinos tengan un pan, un pollo y una sidra para festejar”. Por su parte, Stanley destacó que “hoy por hoy todos estamos de acuerdo en que diciembre no debería ser un mes conflictivo” y dejó un mensaje de advertencia al señalar que así quedará “expuesto aquél que quiera abusar políticamente de diciembre para generar una situación de conflicto”.

No obstante, el Polo Obrero rechazó el acta y anuncia que este jueves 1 de diciembre se movilizará en Buenos Aires, Tucumán, Córdoba, Chaco, Mendoza, Misiones, Formosa, Mar del Plata e impulsará decenas de piquetes en todo el país.

El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, dijo que “La paz social firmada por la CCC, Barrios de Pie y la CTEP con el gobierno, a cambio de menos de $ 700 por mes para el millón de desocupados que ellos mismos mencionan, favorece a la política de ajuste y crecimiento de la pobreza. No es solo por la miseria de los montos, sino porque siguiendo el camino de la CGT, este ‘triunvirato’ aliado al Papa que no fue elegido por nadie, acuerda con el gobierno ajustador abandonar cualquier tipo de reclamo de los sectores más empobrecidos y se convierte en una garantía en favor del macrismo, que está pensando en las elecciones 2017. Esta cooptación, a cambio de acceder personalmente a la montaña de plata de las obras públicas que llevan adelante los cooperativistas, es opuesta a la política que debemos llevar adelante las organizaciones de lucha, en defensa de los desocupados y trabajadores.

Llamamos a todas las organizaciones y a los militantes honestos de todas las corrientes piqueteras a jugar un papel independiente en la situación política y enfrentar el ajuste en unidad con los trabajadores.”, cerró Belliboni.

También el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) convocó a todas los sindicatos, comisiones internas, delegados y agrupaciones independientes y de lucha del movimiento obrero, organizaciones sociales, estudiantiles y de la lucha de la mujer a realizar una reunión el miércoles 30 a las 17:00 en la cooperativa Hotel Bauen. La finalidad de esta reunión es la necesidad de organizar colectivamente una gran movilización a la Plaza de Mayo el día 20 de diciembre.

“Entendemos que esta política de contención encarada por el Estado y las cúpulas sindicales, pretenden evitar que el movimiento obrero salga a la pelea por sus reivindicaciones. En este sentido, entendemos necesario que el clasismo y las organizaciones obreras recuperadas por sus trabajadores sean la punta de lanza de la lucha de todo el movimiento obrero. Entendemos que tenemos esta responsabilidad frente a miles de trabajadores que quieren salir a la calle a pelear por sus reivindicaciones”, señala en la convocatoria a 15 años de la rebelión popular en la Argentina.

A pesar de “la tregua” continúan las suspensiones y despidos

Los dueños del laboratorio fotográfico Triángulo Color de Rosario decidieron cerrar las puertas de sus tres sucursales sin previo aviso y así dejaron en la calle a 36 empleados.

Las y los trabajadores de Guilford (Comodoro Rivadavia), llevan ya dos meses de lucha en defensa de sus puestos de trabajo. Este grupo empresario, con plantas en Comodoro Rivadavia, San Luis y Mercedes, está dejando 280 familias en la calle.

La empresa Bahco Argentina propuso suspender a los 200 empleados que trabajan en la planta de Santo Tomé (Santa Fe) como consecuencia de la caída de las ventas en el mercado interno, en el marco del concurso preventivo de crisis que presentó en los últimos días en el Ministerio de Trabajo provincial.

Telefónicos marcharon por el microcentro porteño por la reincorporación de 86 despedidos. Al respecto el secretario General de la Unión de Empleados y Técnicos de las Telecomunicaciones (UETTel-CTA) y Secretario Gremial de la CTA Autónoma bonaerense, Jorge Castro, explicó: “El conflicto se inició cuando la empresa subsidiaria Chick S.A. envió una notificación a los trabajadores diciendo que Telefónica de Argentina ya no le enviaba más tareas, en ese marco nos notifican que estamos todos despedidos y empezamos un proceso de salir a la calle a pelear por la fuente de trabajo”.

El Ministerio de Trabajo de la Nación otorgó una conciliación obligatoria que los trabajadores cumplieron a rajatabla, según el dirigente telefónico: “Atravesamos muchas audiencias pero no pudimos llegar a ponernos de acuerdo, porque la empresa solo ofrece retiros voluntarios con indemnizaciones y nosotros estamos defendiendo el trabajo de cada uno de los compañeros. La verdad es que hablan de cifras de mucha plata, pero nosotros queremos sostener la estabilidad laboral, sin confrontar con algún compañero que quiera dejar su trabajo”.

Hace un mes sigue la toma del local de comidas “La Lechería” en el microcentro porteño en reclamo de las indemnizaciones adeudadas por el cierre.

Elecciones en los gremios

El 24 de noviembre se realizaron las elecciones internas de Ademys. Los afiliados decidieron por mayoría reafirmar la conducción del Frente Multicolor (con el 71,7% de los votos) por un nuevo período de tres años.

De un total de 1.109 votos, el Frente Multicolor obtuvo 793 y el Frente de Unidad Docente 313.

De acuerdo con los resultados, Jorge Adaro seguirá siendo el Secretario general del sindicato y, según lo establecido por el sistema D´Hont, el Consejo Directivo estará conformado por 11 miembros del Frente Multicolor y 4 del Frente de Unidad Docente.

El Congreso de FESPROSA mostró una vez más que un nuevo modelo sindical es posible. La contundencia de la votación fue el resultado del esfuerzo realizado para incluir a todas las corrientes de opinión y todas las regionales. De los 100 delegados que representan a los 30.000 afiliados de 22 regionales, participaron 89. La lista 1 Naranja obtuvo 87 votos.

Pese a la actitud claramente antisindical de la empresa (Grupo Olmos) y con gran participación en Revista Veintitrés eligieron Comisión Interna con la presencia solidaria de dirigentes sindicales y compañeros de otros medios.