Herzog de Munich a París… caminando

Por Laura Cabrera.

La editorial Entropía lanzó Del caminar sobre hielo (1978), obra del realizador cinematográfico Werner Herzog, compuesta por crónicas de su viaje a la ciudad francesa a fines 1974, en lo que podría decirse la búsqueda de un milagro. 

 

“Lo que escribí durante el viaje no estuvo pensado para lectores. Ahora, casi cuatro años más tarde, al volver a tomar en mis manos el pequeño anotador, me vi embargado por una rara emoción, y el deseo de mostrarles el texto también a otros, desconocidos, para mí pesó más que la timidez por abrir tanto la puerta a miradas extrañas. Sólo suprimí algunos pasajes muy privados”. Así habla el realizador cinematográfico Werner Herzog de su libro, Del caminar sobre hielo, compuesto por anotaciones personales, casi de diario íntimo, escritas en 1974 y publicadas por primera vez en 1978. La obra fue editada y lanzada hace algunos meses en Argentina por Entropía.

Del caminar sobre hielo pertenece a la literatura de no ficción, esa que fusiona hechos reales con figuras que corresponden al campo de lo literario. Es que en su génesis no existe el hecho de pensar en escribir un libro, ya que fue una experiencia real que intentó guardar en su memoria: la crítica de arte Lotte Eisner, enfermó. Ella en París, Herzog en Munich. El cineasta, preocupado por la situación decidió viajar de allí hasta la ciudad francesa caminando. Creyó que si lo hacía de esa forma ella lo esperaría, se mantendría con vida y le evitaría una gran tristeza al mundo, ya que él consideraba que las personas no estaban preparadas para la pérdida de la mujer que formó a muchos intelectuales de la segunda posguerra.

Emprendió su viaje con una brújula, abrigo, un bolso y unos zapatos nuevos que creería que serían cómodos. No lo fueron. Pasó frío, lluvias, hambre. Conoció a muchas personas y observó paisajes, todo en poco menos de un mes, todo plasmado en crónicas tan descriptivas que al leerlas uno puede pensarlas en imágenes. El resultado es un libro interesante desde la experiencia contada y desde la forma, tan puntillosa como apasionada en cada relato.

La historia, que tuvo un buen final para Eisner, da como resultado en el papel un riquísimo libro. Es evidente que este Werner esperanzado describió lo vivido desde los sentimientos y desde las experiencias sensoriales, quizá no con el objetivo de que algún otro pueda aproximarse a lo que él vivió sino con el de recordar él mismo aquella historia en otro momento de su vida. Como sea, el resultado es brillante.

Si bien Del caminar sobre hielo se dio a conocer en 1978 y la historia ya es conocida por quienes suelen inclinarse por los libros vinculados al cine, ésta es la primera edición nacional. Sin dudas, esta reedición viene acompañada con el crecimiento de la producción cinematográfica nacional, tanto a nivel independiente como en el circuito más comercial.