Jueves, 24 de Julio 2014
Tras el vellocino dorado

Por Ricardo Frascara. Para cerrar mi página del Mundial de Brasil y luego de compartir los festejos por la presencia del seleccionado en la final del Maracaná, no quiero exponer críticas, pero una conclusión me brota por los poros.


Sabella, el gen argentino y el éxito

Por Juan Manuel De Stefano. El entrenador argentino demostró actitudes y aptitudes que van más allá de la pelota. Sería sano para el fútbol argentino que continúe en su cargo.


Voto de confianza

Por Diego Villarino. Alejandro Sabella consiguió el subcampeonato con la Selección Argentina. Los proyectos no suelen durar más de cuatro años. Pero el desempeño del técnico amerita la continuidad.


Humanidad en estado puro

Por Red Cetorca. La única verdad es la realidad. En esta ocasión nuestro querido sociólogo de barrio piensa las contradicciones entre el ser y el querer. Somos lo que somos gracias y a pesar de nosotros mismos.


Neymar había anticipado el 7-1

Por Lucas Abbruzzese. El fútbol brasileño perdió su magia, su toque, su diversión. Así lo demostró durante el Mundial, tanto sobre el verde césped como en las declaraciones.


Los mostros son como nosotros

Por Ricardo Frascara. Argentina llego a la final y afloraron sentimientos de admiración por la entrega del equipo. Después de tantos equipos puestos en jaque, este despierta otra cosa.  


Entre la cobardía y la perfección

Por Simón Klemperer. Argentina llegó a la final del Mundial. Casi sale campeón y nos hace a todos más felices de lo que la felicidad misma podía imaginar. Sin embargo, esa cosa llamada alegría quedó relegada a un ámbito externo a la cancha misma. Adentro había otra cosa un poco más triste. 


Alma, corazón y vida

Por Nadia Fink. Una selección que fue de menor a mayor brilló con un juego digno. El poquito de suerte que hay que tener en una final del mundo, no estuvo. La vergüenza estuvo en los rostros verde e amarelo. La celeste y blanca, intacta.


Se acerca el final

Por Diego Villarino. Alemania y Argentina definen el mundial. Los germanos fueron una máquina implacable. La albiceleste logró una identidad sólida ¿Quien alzará la copa? ¿Por qué llegaron a esta instancia?


Pensando el fulbo en el centro de la euforia

Por Nadia Fink. Estamos en la final, qué tanto. Y después de gritos y brindis, unas tímidas líneas que pretenden un análisis a puro teclado y corazón.


Bailongo

Por Simon Klemperer. Brasil hipotecó el país para que el Mundial se realizara. Aumentó la deuda económica y la represión policial, y presentó un equipo tan triste como la situación general. Sin embargo, apareció otro equipo que juega a la pelota e hizo justicia


El espeluznante caso de la vértebra rota

Por Ricardo Frascara. Da la sensación de que el otro día se jugó al fútbol. Por la televisión se veían pasar a toda velocidad a un montón de, al parecer, colombianos y brasileros. Sin embargo, algunos dicen que era una prueba de atletismo. Fue todo tan rápido que nos quedan varias dudas.


Correspondencia

Después de la declaración de maldad, puerilidad y bajeza, y sus repetitivas y ya casi redundantes declaraciones a favor del juego colectivo y la creación de belleza y esas cosas, tuvo respuesta de otro cronista titular del equipo de La Pelotita de Marcha: Red Cetorca. Aquí una correspondencia que recién empieza y parece no tener fin.


Ausencia de miedo

Por Diego Villarino. Brasil 2014 será recordado como el Mundial de la valentía y el coraje. Las selecciones humildes salen a vender cara la derrota. No hay lugar para los conservadores. ¿Cambio de paradigma?


Fútbol para todos

Por Juan Manuel De Stefano. De la mano del enorme José Pekerman, Colombia hace historia en el Mundial de Brasil. A fuerza de goles, toques y funcionamiento, da que hablar. Pasen y vean.