Lunes, 1 de Septiembre 2014
Con la CGT en crisis, De Mendiguren mete el dedo en la llaga

Por Ezequiel Arauz.  Mientras las diferencias parecen encaminar a la central obrera hacia una ruptura de hecho, el titular de la UIA sostuvo que lo mejor sería un “acuerdo” entre los principales dirigentes sindicales. 



Con la paritaria metalúrgica trabada y frente al anunciado paro de la UOM, el dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA) agita una supuesta “pérdida de competitividad” industrial, en términos salariales, frente a Brasil y Uruguay. Pese a un intento del gobierno de acercar a las partes, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no acordó con la patronal y su titular informó de un paro para el jueves y medidas de fuerza la próxima semana.

Trabajadores bancarios, ferroviarios y de las empresas de energía eléctrica, tres de los gremios más numerosos, inician negociaciones. En ese contexto, las declaraciones del titular de la UIA buscan debilitar las posturas gremiales en beneficio de la patronal.      

“Apostamos a que no haya fractura”

Sin hacer nombres, y con tono de preocupación, De Mendiguren afirmó que la interna de la central obrera impacta sobre las negociaciones salariales y criticó que los dirigentes que aspiran a posicionarse de cara al resto “quieren sacar la mayor cifra para demostrar que tienen poder de negociación". Tras afirmar que las internas sindicales “no son buenas” al momento de negociar salarios, el dirigente empresario aventuró que "lo mejor sería un acuerdo en la conducción de la CGT”, para evitar “un escenario de atomización".

"Tiene que haber contraparte, hoy hay dos CTA y eso no es bueno. Es un panorama complejo. Apostamos a que no haya fractura en la CGT", aseguró el titular de la organización patronal, sobre la situación de crisis que atraviesan los dos espacios de representación de los trabajadores con mayor peso: por un lado el moyanismo; por el otro “gordos”; “independientes” y barrionuevistas. En relación con lo estrictamente salarial, De Mendiguren destacó como “muy importante” la recuperación salarial registrada en la industria en los últimos años y agregó que "el sector transable de la economía compite con el salario brasileño, con el uruguayo: ahí estamos teniendo problemas de competitividad".

Paritarias "tensas"  

De Mendiguren habló de paritarias “tensas” en horas previas a que la negociación de los metalúrgicos termine de empantanarse. El titular de la UOM, Antonio Caló, anunció la realización de un paro nacional por 24 horas para el jueves, "ante la negativa del sector empresario de acceder a nuestro reclamo de una justa y merecida recomposición salarial". Respecto de la modalidad de la protesta, el dirigente explicó que "el jueves se hará un paro por 24 horas y desde el lunes 14 y hasta el viernes 18 de mayo, haremos una hora de paro por cada día de trabajo".

Desde el sindicato reclaman un 22% de aumento, desdoblado en dos cuotas; la inicial de un 15% en abril y la segunda de un 7% a partir de agosto, que lleva el salario mínimo a 4000 pesos, a lo que adicionan 300 pesos mensuales fuera de convenio que ya fueron pagados entre los meses de enero y marzo, punto en el que las negociaciones se trabaron. El empresariado argumentó que con esa última suma el incremento total llega al 33%, mientras que los sindicalistas lo asumen como algo acordado con anterioridad y que queda por fuera de la actual negociación.    

En tanto, desde la Bancaria también anunciaron medidas de fuerza de cara a las paritarias del sector, que se inician el próximo jueves. El sindicato reclama una recomposición salarial del 24%. Las cámaras empresarias proponen un 18%. Serán negociaciones con fricción. 

En ese sentido, un dato importante ha dejado la negociación metalúrgica, la más importante de esta etapa: el porcentaje “guía” se corrió desde el 18% inicial que pretendía el gobierno hasta el 22% que firmaron los gremios que ya cerraron sus acuerdos y al que, en la negociación con la UOM, accedieron las principales empresas más grandes del país, como Techint, Aluar, Acindar y Peugeot – Citroen.