Sábado, 29 de Noviembre 2014
Topes en debate: Ganancias y Asignaciones Familiares

Por Ezequiel Arauz. Los límites respectivos para tributar ganancias o cobrar asignaciones familiares están retrasados, tomando como punto de partida la recomposición salarial para los empleados en blanco. El arco sindical en pleno tiene en estos momentos reclamos y posturas en torno de esos dos aspectos, que influyen en el ingreso de los trabajadores bajo convenio. 


Asignaciones     

Las Asignaciones Familiares están destinadas a aquellos trabajadores con carga familiar y surgen de un régimen contributivo. La cobran aquellos trabajadores en blanco cuyo salario bruto no sobrepasa los $5200. El crecimiento de los sueldos registrado desde 2008 y la no actualización de los montos que fijan los límites para cobrar o no las Asignaciones Familiares, marcan una merma en el porcentaje de trabajadores registrados que recibe el beneficio, cuestión que puede ampliarse en la medida en que sindicatos y empleadores vayan acordando recomposiciones para 2012 que eleven los montos salariales por sobre el tope.

El sistema de asignaciones comenzó a aplicarse en nuestro país en la década del 30. En 1996 se introdujo una modificación clave, que limitaba el acceso a quienes percibían sumas salariales por encima de un monto predeterminado. En consecuencia, se fijaron tres escalas diferenciadas de ingresos, con el objetivo de lograr que aquellos trabajadores que menos ganan sean quienes mayores porcentajes de asignación reciban. En 2006, el universo se amplió con la creación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), que extendía el derecho sobre desocupados, monotributistas economía informal o servicio doméstico.           

Desde 2003 y hasta 2007, el monto tope de las asignaciones de los registrados fue sucesivamente actualizado. Sin embargo, desde hace dos años permanece congelado. Según informa un trabajo de CIFRA, Centro de Estudios de la CTA que conduce Hugo Yasky, en esos años, la cantidad de trabajadores aportantes a la ANSES creció por sobre el 30% mientras que la cantidad de beneficiarios de la asignación se redujo en un 25,5%. El estudio proyecta que a causa del congelamiento del tope, las asignaciones familiares llegaron a aproximadamente un millón de personas menos de las que hubiera llegado de continuar la actualización y que el estado dejo de pagar $1883 millones.

Ese trabajo concluye que no sólo se redujo la cantidad de beneficiarios de la asignación sino que quienes lo hacen, al quedar en mayoría ubicados en la parte media de la escala de ingresos, en términos relativos, cobran menos dinero. Otro inconveniente tiene que ver con su marcada heterogeneidad en cuanto a montos y modalidades de pago de un distrito a otro, lo que genera una situación de desigualdad entre trabajadores de diversos ámbitos provinciales o municipales y jubilados y pensionados de distintas zonas del país.

Ganancias  

Respecto del Impuesto a las ganancias, la controversia se da con la 4° categoría, impuesto que afecta a los asalariados registrados o independientes. Allí se abren dos debates distintos. Por un lado están aquellos que sostienen que el salario de los trabajadores en relación de dependencia no es una ganancia, y por tanto lo que no debe existir es el tributo en sí mismo y quienes, sin cuestionar de fondo su aplicación, pugnan por una elevación del mínimo a partir del cual cada trabajador empieza a tributar. El mínimo no imponible abarca dos niveles: arranca desde los $5782 netos entre los asalariados solteros sin hijos y desde los $7998 netos para trabajadores casados con 2 hijos.

Quienes centran el debate en lo bajo del tope para empezar a tributar, resaltan el carácter progresivo del impuesto a la ganancias, ya que pagan más quienes más ganan. De2008 a2011 “mientras que el salario nominal se incrementó un 96,6% y el índice de precios al consumidor creció un 75, 9%, el mínimo no imponible subió solo un 44,0%” aseguran desde CIFRA. Ese Centro de Estudios propone que, aún sin tener en cuenta los aumentos en las paritarias de este año, para recuperar los niveles adquisitivos registrados en 2008, el tope sea elevado un 22,2%. “

En medio de las negociaciones paritarias, tuvieron lugar las declaraciones de la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, quien aseguró que el tope de ganancias sería elevado a “fines de junio o principios de julio”. La funcionaria fue rápidamente desmentida mediante un cable difundido por la agencio oficial de noticias Telám.

Posturas sindicales y debates legislativos

Antes de su enfrentamiento público con el Gobierno nacional, el secretario general de la CGT Hugo Moyano no precisaba cifras, pero exigía la modificación hacia arriba de ese piso de ganancias. Últimamente, el camionero parece radicalizar sus posturas. Acaba de anunciar una movilización al Congreso para apoyar un proyecto de ley que apunta a la eliminación del impuesto a las ganancias para empleados en relación de dependencia.

Más allá de la interna, desde la CGT en pleno impulsan la eliminación del tope a las asignaciones. En ese sentido, el camionero también informó que el 26 de junio convoca a una concentración frente al INADI para “denunciar discriminación” por el no pago de las Asignaciones Familiares. Moyano aseguró que de continuar al frente de la confederación obrera, “profundizará estos reclamos".

Desde la CTA, Hugo Yasky explicitó en febrero que la fracción de la central que conduce reclama un 35% de aumento en el mínimo no imponible y respecto de las Asignaciones Familiares a manera de ejemplo, explicó que “muchas maestras con hijos que tienen doble cargo” no la cobran.

Pablo Micheli por su parte, se manifestó en favor de la eliminación del impuesto a las ganancias. En cuanto a las asignaciones familiares, la central que encabeza el dirigente estatal planteó en la reciente jornada de lucha del viernes 8 su unificación a nivel nacional y elevación.  “No puede ser que algunos (chicos) cobren $220 y otros no lleguen ni a $100” dijo en un comunicado reciente Micheli y agregó: “es inaceptable la discriminación que se hace entre las asignaciones del ámbito nacional y las que perciben los trabajadores del sector público provincial y municipal”.

Sin embargo, el diputado nacional del Frente Amplio Progresista Claudio Lozano, quien es también miembro de la conducción de la central junto a Micheli, presentó un proyecto de suba del mínimo no imponible, llevándolo al 1,78 del valor de la canasta básica familiar, actualmente en $6500. De esa manera los nuevos topes serían $8365 para los solteros y $11570 para los casados. Para equilibrar las pérdidas de recaudación, el legislador propone gravar la renta financiera.

Tras el anuncio de movilización al Congreso de parte de Hugo Moyano, se espera por otra parte conocer que actitud tomarán Omar Plaini, Facundo Moyano y Héctor Recalde, todos ellos legisladores del Frente Para la Victoria surgidos de la CGT, quienes no descartaron apoyar un proyecto ya presentado por UCR, o elaborar uno propio.


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