Martes, 16 de Septiembre 2014

Los principales dirigentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pidieron que Macri “se ponga los pantalones” y desaloje a los trabajadores de la Calle Florida.

“Seguiremos hasta que se vayan todos”, rezaba el cartel que encabezaba la protesta el jueves pasado sobre la Avenida. Lejos de las consignas del año 2001, la leyenda pertenecía a los comerciantes de los locales de la calle Florida que cortaron por novena vez Corrientes y pidieron que Mauricio Macri envíe efectivos de la Policía Metropolitana para que desalojen por la fuerza a los llamados “manteros”, trabajadores que venden sobre la Calle Florida sus productos. Mientras tanto, el PRO busca reformar el artículo 83 del Código de Convivencia en la Legislatura porteña para volver delito la venta callejera.

“Le pedimos a los funcionarios que se pongan a trabajar. Amigo Macri, tratá de solucionar el problema de la calle Florida, ponete los pantalones, esto no es pagar un costo político, lo que va a lograr va a ser posicionarse para un futuro mejor, si tiene aspiraciones políticas”. Las palabras del presidente de la Asociación de amigos de  la calle Florida, Héctor López Moreno, fueron dichas en plena Avenida Corrientes en donde la CAME convocó a los comerciantes de Villa del Parque, de Parque Patricios, de San Telmo, de Monte Castro , de la Avenida de Mayo y Lavalle, entre muchos otros.

Si bien el macrismo no avanzó con la Metropolitana sobre los trabajadores, presentó un proyecto de ley para modificar el artículo 83 del Código de Convivencia. Este articulo hoy explicita que no es un delito la venta en vía pública si es mera subsistencia y el PRO elimina gran parte del artículo dejando sólo una referencia a los artistas callejeros que podrán realizar actividades en la vía pública en tanto no pidan una “contraprestación pecuniaria”.

El jueves pasado, en una sesión maratónica los legisladores porteños tenían previsto debatir esta reforma. En la puerta de la Legislatura durante toda la jornada se manifestaron para rechazar las leyes que iban a ser votadas miles de docentes y trabajadores ambulantes.

“Lo que quieren es criminalizar a los pobres. Nos preocupa que primero nos criminalicen y después vengan a desalojarnos violentamente. Nosotros lo único que queremos es trabajar. Si el gobierno nos hace una propuesta que no recorta nuestros derechos, nosotros la evaluaríamos. Pero el gobierno de la ciudad nunca quiso dialogar con nosotros”, explicó Emilio quien trabaja en Florida hace tres años.

Finalmente la reforma del Código de Convivencia no se trató en la sesión pasada que pasó a cuarto intermedio hasta el próximo siete de diciembre en donde se espera se avance con ese y otros temas.

La presión de los comerciantes se sentirá nuevamente el martes cuando realizarán el décimo corte sobre Corrientes para pedirle al gobierno porteño que avance con la policía Metropolitana sobre los trabajadores de la calle Florida. Ese mismo reclamo  hicieron directivos de la CAME en persona al jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta y el Ministro de Espacios Públicos, Diego Santilli en una reunión que mantuvieron la semana pasada. Las palabras elegidas fueron Flagelo e Ilegalidad  y por debajo, aparecieron las cifras y el reclamo central. Los comerciantes aseguraron que las pérdidas económicas fueron crecieron y calificaron la situación como “insostenible económicamente”.

En tanto, los trabajadores rechazaron que se encuentren en la ilegalidad. “La mayoría de nosotros llevamos años trabajando sobre la Calle Florida, vendemos artesanías y no afectamos a los comerciantes. Para nosotros es fundamental que quede claro: la ley 1472 en su artículo 83 da el marco legal a nuestro trabajo. Por eso no vamos a permitir que la derogen. No es ilegal trabajar en el espacio público si es por mera subsistencia. El gobierno tiene que regular pero no nos puede dejar sin trabajo”, afirmó Omar Guaraz, uno de los trabajadores de la calle Florida.