Jallalla, “Nosotros decimos No al Litio”

Por Manuel López Mateo y Vivian Palmbaum

Las Comunidades de la Cuenca de Guayatayoc y Salinas Grandes lograron frenar el avance de las obras de megaminería de la región, que amenaza a todas las formas de vida y usurpa sus territorios.

Por la ruta que avanza desde Purmamarca, cuando ya casi no quedan esperanzas de encontrarlas, las Salinas Grandes se extienden como una carpeta blanca para asombro del visitante. Un desierto de sal se extiende hasta donde se pierde la línea del horizonte, la inmensidad blanca se irradia con el sol y te enceguece, secándote la garganta.  A  su entrada,  guias kollas te explican sobre esta región que habitan. Estas tierras fueron declaradas Patrimonio Ancestral, Cultural y Natural por las comunidades para su conservación.

Los salares se encuentran en comunidades andinas que habitan el territorio desde hace milenios, por lo que su potestad es innegable. Sin embargo, a sus espaldas el Gobierno de Jujuy ha llamado a concurso de prospección y exploración, la apertura de ofertas y remate para la megaminería de Litio. Esta semana la asamblea de comunidades de la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc logró defender sus territorios de esta amenaza

Jallala, la lucha continúa

“Que sepa el Gobierno de Morales que así como hoy expulsamos a la empresa Ekekos SA y AIS RESOURCES Limited, vamos a impedir cualquier otro proyecto de megaminería y/o de Litio en la Cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, que es territorio sagrado de los pueblos originarios”   afirmaron con énfasis  en un comunicado las 25 comunidades kollas.

Las Comunidades reunidas en asamblea decidieron frenar este abuso  y los daños que conlleva, con un corte de ruta en la intersección de ruta nacional 52 y el cruce con la 79 y con acciones informativas a las y los turistas que  visitan el lugar.

Desde el pasado jueves 7 de febrero, unos y unas 300 pobladoras se movilizaron para que se retrotraiga la entrega de sus territorios, después de haber intimado al gobierno y a la empresa para que detenga las obras que estaban en marcha.

Las consecuencias no se hicieron esperar,  por parte del gobierno, con el despliegue de camiones de la Policía de la Provincia de Jujuy con personal de Infantería y móviles de Gendarmería llegaron al acampe.

Desde la asamblea, en un comunicado expresaban que continuarían con la movilización de manera indefinida sobre la Ruta 52 hasta que se anule el concurso de oferentes Nº 1/2018 de JEMSE (Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado ). Expresan que “no puede ser que la única respuesta del gobierno sea mandarnos la policía, la infantería y la gendarmería y mentir diciendo que los proyectos mineros cumplen las normas y los procedimientos ambientales”. El comunicado además fue suscripto por un amplio arco de organizaciones y personalidades de todo el país, que lo respaldaron.

Las veinticinco comunidades del Pueblo Kolla expulsaron a dos multinacionales que habían sido adjudicatarias para la extracción de litio (Ekekos S.A. y AIS Resources Limited), a las que acusan de amenazar  en forma perjudicial al medio ambiente del salar.

En la provincia que desde el minuto cero de la gestión Cambiemos fue pionera en la represión y la criminalización de la protesta social y de sus luchadores y luchadoras, como Milagro Sala, las comunidades organizadas le pusieron un freno al despojo.  Un logro histórico del Pueblo Kolla luego de tres días de manifestación y acampe.

“No nos interesa el Litio y no nos interesa la consulta, porque violaron todo el derecho” expresaba uno de los integrantes de la comunidad, frente a uno de los negociadores que había enviado el gobierno, “nosotros decimos No al Litio”, “queremos conservar el recurso para futuras generaciones, con la extracción artesanal” agregaba otra de las habitantes kolla.

“Además exigimos que se reconozca a la Cuenca de Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc como Patrimonio Natural, Cultural y Ancestral de los Pueblos originarios, y como zona Libre de megaminería, de minería de Litio y de cualquier otro proyecto extractivo que dañe a la Pachamama y atente contra la forma de vida de las comunidades”.

2010, comienzo del conflicto

La llegada de las empresas en el año 2010 a Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc  alertó a los cooperativistas salitreros locales. Prontamente las comunidades iniciaron un proceso organizativo y una estrategia judicial, que incluyó una audiencia en la Corte Suprema de Justicia y una demanda en la Corte Interamericana.

Las comunidades reclamaban  el derecho a la Consulta Libre, Previa e Informada establecida en el Convenio 169 de la OIT, mientras alertaban sobre la posible salinización de las napas y sobre el uso del agua, vital en uno de los ecosistemas más riesgosos del mundo por su aridez. Asimismo, mantienen su histórico reclamo de titulación de la propiedad de sus territorios.

El Gobierno jujeño a través de JEMSE ( Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado ) había llamado a concurso para la megaminería de Litio en la región el 26 de Febrero. Un nuevo intento de correr a las comunidades originarias de sus territorios para entregarlas a la exploración y explotación del mineral, con serias consecuencias para la flora, la fauna y las napas de agua dulce que se hallan en el centro de la laguna. Una vez más la ecuación es:  despojo y negocios resguardados por las fuerzas de seguridad del Estado.

Litio

El Litio es un recurso que ha comenzado a ser valorado desde hace aproximadamente 10 años, asi lo revelan en el libro “Geopolítica del Litio. Industria, Ciencia y Energía en Argentina”.  Un mineral que  parece apto para reemplazar a las energías fosiles, con gran demanda.

Como es un mineral, su extracción está regulada por la legislación que comprende a la minería. Tal como se revela en la investigación,  la totalidad de la superficie de los Salares del Noroeste Argentino ubicados en las Provincias de Jujuy, Salta y Catamarca se encuentra concesionada o en proceso de concesión a diferentes firmas provenientes de Canadá, Australia, Estados Unidos y recientemente Corea del Sur. Asociadas a estas explotaciones -o proyectos de explotación- encontramos también de accionistas a los más importantes demandantes mundiales de carbonato de  litio (automotrices como Toyota, Mitsubishi, Nissan o fabricantes de baterías para notebook y celulares).

El extractivismo, se presenta como un modelo de desarrollo,  viene siendo impulsado en la región por distintos gobiernos, imponiendo la ilusión que es la herramienta para el progreso de los pueblos empobrecidos. Una falsa alternativa ya que en cualquier caso, con mayores o menores recursos económicos produce el empobrecimiento de la vida hasta la muerte. No hay posibilidad de vida sin agua o con agua envenenada. Experiencias como en San Juan son la prueba concreta. La megaminería,  una herramienta de despojo que se multiplica: el de los recursos, el de la tierra, el de la riqueza, el de la salud y que daña a la madre tierra.

Las y los pobladores organizados a lo largo y ancho del territorio vienen resistiendo este modelo de explotación y desarrollo que los condena a cambio de grandes ganancias para corporaciones y sus aliados.

“Este territorio es habitado desde nuestros ancestros y lo vamos a defender y lo vamos a cuidar”

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