Jornada por la educación pública y popular

Fotos y texto por Ivan Barrera

En el preludio de la marcha federal docente del 23 de mayo, estudiantes, familiares y docentes de bachilleratos populares se congregaron ayer en la Plaza de los dos Congresos para darle una clase de educación popular a la gestión de las puertas cerradas y las reformas por PowerPoint. Una tarde con voces, cantos, música, baile y arte para darle vida a los reclamos nuevos y a los históricos.

16.00hs. La Plaza de los dos Congresos se siente fría por última vez. Tímidamente empiezan a acercarse los primeros integrantes de los bachilleratos populares y comienzan a lucir sus trapos en las rejas. Los mates giran para calentar los cuerpos y entre charlas se comienza a delinear la actividad que congrega a los y las discípulas de Freire y Rodríguez Randao y a los estudiantes de Carlos Fuentealba.  En un encuentro que solo se da en el marco de estas actividades, Paulo Freire, Dario Santillán, German Abdala, Raymundo Gleyser, Miguelito Pepe, Sergio Karakachoff, Alberto Chejolán, Osvaldo Bayer y Salvador Herrera se corporizan en tela y se funden en abrazos de bandera y, junto a todos los trapos que conforman la Coordinadora de Bachilleratos Populares en lucha, quedan expectantes de la congregación, ubicándose en su palco.

Ante el desmantelamiento de las políticas educativas en general y de la educación para adultos en particular, se generó esta cita vespertina. El reclamo es el mismo que hace meses y la respuesta desde los ministerios es siempre la misma: una puerta cerrada, un teléfono que repite en loop la música de espera, un mail que nunca será contestado.

Desde la Coordinadora se exige el reconocimiento integral de todos los bachilleratos populares. Con esto se hace referencia al reconocimiento como escuela pública de las experiencias que desde hace tiempo dedican sus tardes y noches a ofrecer educación formal y pública a los cientos de estudiantes que no tienen matricula en la oferta del gobierno. Se exige el reconocimiento como institución y la potestad de emitir títulos con validez nacional. Para los y las estudiantes se exigen viandas de calidad y becas escolares, para los y las docentes un salario docente –y decente, pero eso ya es otra lucha-. A su vez, se suma el reclamo para evitar el cierre de los profesorados y su transformación en la UNICABA.

Desde el gobierno de la Ciudad sostienen que la demanda de cupos de educación para adultos está saldada con la oferta que ellos realizan desde sus ministerios de educación y que no es necesaria la apertura de nuevos bachilleratos populares, como tampoco lo es pagar los salarios de siete de los bachilleratos reconocidos ni tampoco reconocer los bachilleratos que hoy en día están funcionando, dado que la demanda ya está suplida.  Es una verdadera lástima que esta información no haya llegado a oídos de los 12.000 estudiantes que cada marzo se quedan sin vacante para terminar el secundario. Pero como si fuera poco, la gestión de las reformas por PowerPoint anuncia una reforma en la educación para adultos cuyo contenido se desconoce pero que, a priori, deja sin validez a los títulos emitidos por los UGEE (Unidad de Gestión Educativa, forma que llevan los bachilleratos populares reconocidos).

En el caso de la Provincia, se están cerrando sistemáticamente escuelas públicas y bachilleratos para adultos bajo la excusa de una ‘reorganización de la oferta educativa’. También corre peligro el plan FINES, que desde el inicio de la gestión cambiemita viene amenazando con su desmantelamiento.

18.00hs. La plaza se transforma en un aula. Al igual que en una clase de educación popular, estudiantes y docentes se confunden unos a otros y no se sabe bien qué está educando a quien -o si acaso todos y todas nos educamos con la mediación de la lucha-.  Contra uno de las rejas de la plaza se improvisa un telón donde se proyectan videos de estudiantes, de docentes, de clases, de cortometrajes realizados durante el año y de la lucha por el reconocimiento de la escuela. En el micrófono se presentan los distintos bachilleratos, cuentan su historia y sus ganas de ser escuela. También acompañan la tarde bandas de estudiantes, bailes tradicionales y cantitos populares para calentar las gargantas. Dario, Sergio, Salvador, German, Raymundo, Alberto, Miguelito, Osvaldo y Paulo son espectadores de lujo desde su palco-reja.

Llegan refuerzos de mates y entre, saludos de aquellos y aquellas docentes y estudiantes de distintas experiencias que suelen reencontrarse para estas fechas, se comentan las novedades y se corre la voz de que la represión en el subte no cesó, que no liberaron a los compañeros y volvieron a reprimir, que en el INTI sucedió algo similar y que mañana hay que volver a las calles. Pero entre pálidas, tampoco dejan de llegar compañeros y compañeras de todas partes de la ciudad y el Congreso queda sitiado entre una multitudinaria clase popular y el pañuelazo por el aborto legal, seguro y gratuito.

Christian – Bachillerato Popular Chilavert

“La situación del BP Chilavert es similar a la de los bachilleratos populares de la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional. La reforma de adultos viene afectando a todos los bachilleratos en general. Primero, porque no está siendo conocida. Segundo, porque las pocas cosas que se han podido conocer afectan directamente al funcionamiento de los bachilleratos. Entre ellas están el cambio de modalidad -posiblemente cambie la curricula a tres días, al estilo FINES-, tener un inspector que regule el funcionamiento de los bachilleratos, no solo en términos administrativos, sino que van a inspeccionar sin que el estado garantice el funcionamiento. A su vez, también se suma la validez nacional de los títulos. Hoy en día, todos los bachilleratos populares que estamos funcionando no podríamos emitir títulos porque no hay una resolución que los avale. Esto es un problema de toda la educación de adultos a nivel nacional.

Con el gobierno de Cambiemos es todo muy complicado. El ajuste en educación no es sólo hacia los bachilleratos populares o hacia la educación de adultos, sino que tiene como enemigo a la educación pública en general y a la educación popular en particular. Por ahora seguiremos con este plan de lucha para que puedan abrirnos la puerta desde el gobierno y podamos sentarnos en la mesa de negociación”.

Santiago – Bachillerato Popular Salvador Herrera

“El BP Salvador Herrera está en un proceso de lucha hace ya tiempo. Hemos conseguido, a partir de nuestra lucha y del acompañamiento de los compañeros y compañeras de la coordinadora, lograr el reconocimiento y la oficialización de nuestro bachillerato. A su vez, el año pasado hemos realizado un proyecto importante que fue instalar un comedor para todos los y las estudiantes que cursan. Ahora estamos construyendo el primer piso para tener nuestras oficinas administrativas y una juegoteca para los hijos y las hijas de estudiantes y docentes.

La situación general de los bachilleratos está atravesada por los reclamos históricos y los reclamos que se sumaron ahora. Por parte de los reclamos históricos está la falta de reconocimiento de los bachilleratos que están ahora funcionando, pero no se quieren oficializar; las viandas para los y las estudiantes y el boleto estudiantil. En cuanto a las luchas nuevas está el reclamo por la validación nacional de los títulos. Hasta el momento no se pueden hacer los títulos de las cohortes que iniciaron en 2015, es decir, los egresados de 2017, porque el ministerio de educación nacional no realizó la validación. Por otro lado, en provincia de Buenos Aires también se está concretando el reconocimiento de dos bachilleratos pero el gobierno provincial no está avanzando con la gestión”.

Estudiantes del Bachillerato Popular Dario Santillán

Los y las estudiantes del Bachillerato Popular Darío Santillán también expresaron sus opiniones. Como Federico, que explicó que estaba ahí porque “estamos apoyando a la educación popular y a nuestros profesores, no queremos la reforma de adultos que están realizando. Creemos que estar acá es la mejor forma de luchar contra eso”.
O Bárbara, que cree que “hay que defender la educación pública y los bachilleratos populares y la validez nacional de los títulos. No queremos la privatización de la educación, es parte de la sociedad, del pueblo”.
Para Iván es fundamental pelear por sus derechos y afirma que “el Estado no nos quieren dejar crecer”.

20hs Comienza la desconcentración de la plaza. Se levantan las banderas y entre cantos finales German Abdala y Sergio Karakachoff se despiden de Salvador Herrera, Dario Santillán se abraza con Alberto Chejolan y con Miguelito Pepe, Raymundo Gleyser le tiende la mano afectuosa a Osvaldo Bayer mientras Paulo Freire los saluda a todos con afecto. Taza taza, cada uno a su casa. Hasta la próxima actividad. Hasta la próxima lucha.