Juegos de guerra, o la postura del macrismo contra las y los docentes Juegos de guerra, o la postura del macrismo contra las y los docentes
Poco diálogo y mucho palo Juegos de guerra, o la postura del macrismo contra las y los docentes

Por Mario Hernández

Con el aval del multimedio que incluye a Radio Mitre y Clarín, el gobierno de Cambiemos habla del conflicto docente con términos como “batalla” o “guerra”. El discurso y la acción de la mano, y lejos del diálogo prometido.

En declaraciones a Radio Mitre, Mauricio Macri aseguró que la postura tomada por María Eugenia Vidal frente al conflicto docente es “una batalla (sic) por todos los argentinos”.

El domingo 9 de abril, a fuerza de empujones con sus escudos plásticos, de patadas y de gas pimienta, personal de policía de la Ciudad rompió el cordón humano con el que las maestras y los maestros custodiaban pacíficamente la estructura metálica que estaban armando para inaugurar el lunes por la mañana una “escuela itinerante” en Plaza Congreso.

Tras la represión, el Ministro de Medio Ambiente porteño emitió un escueto comunicado que al terminar manifestaba: “Se labraron actas de infracción por el uso indebido del espacio público. También se hizo presente personal policial y se les sugirió el desarme”.

“Ya evaluamos y vimos lo mal que nos ha ido en los últimos 10 años, que la mitad de los que empiezan primer grado terminan el colegio; y que, de esa mitad, solo el 30% va a conseguir un buen trabajo”, señaló el Presidente el martes pasado en el Centro Cultural Kirchner.

Y agregó: “Tenemos gremios docentes que en vez de reconocer el mal resultado (de la educación pública) y hacer alguna autocrítica y sentarse en una mesa, radicalizan la defensa de lo que han hecho”. […] Y encima que violan las normas, como (la Ciudad) reacciona, hacen paro”.

Con estas palabras, Mauricio Macri releva al Estado de toda responsabilidad frente a la crisis del sistema educativo, que achaca a las y los docentes, desconociendo que lo que está en discusión es el salario y no la reforma general de la educación, y que además el paro no fue en defensa de lo hecho sino por la represión sufrida.

También avisó, en una línea que ya caracteriza a Cambiemos, que el Gobierno no va a ceder en su postura de no convocar a una paritaria nacional, desconociendo el fallo de la jueza Dora Temis que ordenó al gobierno nacional a que lo hiciera, que no solo apeló sino a quien recusó por considerar que hubo “prejuzgamiento”.

Una educación que sigue su curso

No obstante, alrededor de las 19.30 del martes pasado, comenzó a montarse nuevamente la carpa itinerante, donde desde el día siguiente se desarrollaron clases públicas. La primera fue precisamente sobre las paritarias, con participación de abogados laboralistas. Luego hubo un festival de música.

Aunque estaba previsto que la estructura se retiraría el próximo 19 de abril, recién lo decidirán “en las próximas 48 horas”, dependiendo de los resultados de las mesas de negociación salarial. Hasta ayer había sido visitada por 50.000 personas.

Sin embargo, a pesar del apoyo, la postura dura del gobierno es acompañada por medios como Clarín, que también adoptó el lenguaje de guerra. En el editorial firmado por Eduardo van der Kooy el miércoles pasado, calificó a la instalación de la carpa itinerante de “mini-batalla”, aunque advirtió: “A la gobernadora (María Eugenia Vidal) le queda el último tramo para terminar de ordenar el pleito docente. Pero estaría obligada a transitar por un desfiladero. El problema no sería la medida de fuerza en agonía. El dilema consiste en cómo continuará su relación con Baradel, jefe de Suteba. El sindicalista viene desflecado por el plan de lucha en el cual se embarcó. La propia Vidal logró cercarlo.  Pero lo necesitaría para el futuro de pie. No porque lo quiera. Baradel disputa en mayo la conducción del gremio contra la trotskista Romina del Plá. Si perdiera, ese sería quizás para la gobernadora peor que la presente enfermedad”.

Ayer hubo una nueva reunión en la provincia de Buenos Aires. El gobierno anticipó que llevará un esquema que permita un “acuerdo educativo” que incluirá ítems como la reducción del ausentismo, el control de licencias, fortalecer el sistema de calificación y capacitación a los docentes. Desde los gremios mantienen que antes de comenzar a discutir 2017 o cualquier acuerdo se debe reconocer la pérdida del poder adquisitivo de 2016.

Aunque admitió que es “poco”, Alicia Kirchner ofreció a los docentes santacruceños un aumento de 3%. En respuesta, Adosac resolvió parar por 120 horas y coordinar acciones conjuntas con el resto de los gremios que integran La Mesa de Unidad Sindical, que concentra a los trabajadores de la administración pública, para enfrentar la grave crisis política y social en la provincia.

Los Secretarios Generales de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) aceptaron la propuesta del Gobierno y vuelven las clases.

Con 1943 votos positivos, 1721 en contra y 25 abstenciones, el gremio docente aprobó el ofrecimiento de aumento salarial y puso fin a 24 días de paro.

El acuerdo incluye una suma fija de seis mil pesos, que se efectuará en dos pagos tres mil antes de finalizar fin de mes y tres partes de mil en los meses sucesivos, con los salarios de abril, mayo y junio. Esto también alcanzará a los jubilados y pensionados.

Además, se ofreció una recomposición salarial del 8% para paliar la pérdida del salarial por inflación de 2016, que se abonará en dos partes: una retroactiva a enero y la otra en abril, en dos cuotas de un 4%.

Finalmente, el aumento salarial se realizará en forma trimestral sobre los salarios a la fecha de enero de 2017, a través del IPC neuquino y será incluido en el sueldo básico. Estas actualizaciones serán en julio, octubre y enero.

El acuerdo completo compone un 31% de aumento y destruye el techo salarial contra el que batallan los docentes de todo el país.

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