La economía popular también se movilizó por el día del trabajo

Por Vivian Palmbaum

Este 29 de abril se realizó una multitudinaria movilización para conmemorar el día del trabajador y la trabajadora, con una expresión de protesta frente a las políticas del gobierno nacional, que vienen diezmando al conjunto de la clase trabajadora con pérdidas de fuentes de trabajo tanto para los asalariados como para los trabajadores de la economía popular.

El viernes pasado, las centrales sindicales en su conjunto se hicieron eco de las demandas y necesidades de las y los trabajadores en un momento en que al mismo tiempo se incrementa día a día la desocupación y se producen aumentos de tarifas y del valor de los alimentos, mientras las grandes corporaciones se ven beneficiadas con ventajas sustanciales y nuestro país contrae la mayor deuda externa de las últimas décadas.

El sector de la economía popular fue parte de la movilización nacional del conjunto de los trabajadores. Una decisión tomada en Asamblea Confederal de la CTEP una semana antes por los delegados llegados desde todo el país.

Alrededor del mediodía, y con el milagro del sol en el firmamento, se fueron dando cita las distintas organizaciones y cooperativas que componen el heterogéneo espectro de la economía popular: cartoneros, manteros, agricultores, productores, textiles y muchos más, nucleados en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, CTEP. La convocatoria fue para participar en el acto formal de apertura con el que se daría inicio a la movilización nacional de los trabajadores que confluiría en el Monumento al Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires.

Una ceremonia que reunió a cientos de trabajadores populares en Av. Garay y Lima, al costado de Plaza Constitución, sobre un escenario, montado sobre el semieje de un camión, hablaron algunos integrantes, frente a una multitud que respondía con un intenso aplauso.

“Recordamos que la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, CTEP, reúne a trabajadores de la economía popular que conforman cooperativas y emprendimientos que surgieron como respuesta de la grave crisis que sufren los sectores populares a partir de la década del 90. Actualmente la CTEP cuenta con un reconocimiento social lo que le permite alguna gestión social, pero no tiene reconocimiento gremial lo cual le impide el acceso a los derechos que emanan del trabajo y que le darían amparo al trabajador. Al no contar con la personería gremial la confederación está dirigida por una Mesa Promotora integrada por los representantes de cada sector y un Secretario General, que hoy es Esteban “Gringo” Castro. Aún no han podido celebrar elecciones libres entre sus agremiados porque no tiene la legalidad necesaria. Se estima que el sector de la economía popular está integrado por unas cinco millones de personas en todo el país”.

Ausente de los medios

Miles de banderas ondeaban y mostraban la numerosa asistencia que escuchaba atentamente a sus representantes. Los oradores del acto representaron al MNCI, Barrios de Pie, Mov. Popular La Dignidad, O.S. y P. Los Pibes, Mesa Promotora, MTE Cartoneros, como parte del amplio universo del sector. Todos coincidieron en manifestar la necesidad de dignificar a las y los trabajadores y en los estragos que está causando el gobierno nacional en las distintas actividades que cada uno representa, pero al mismo tiempo realzaron la voluntad de organización y lucha que los sostiene para resistir al atropello y la expoliación. Esteban “Gringo” Castro cerró el acto con unas enfáticas palabras que daban cuenta de la situación actual para el sector popular: “por cada trabajador formal que es despedido, quedan afuera cuatro de los nuestros”, al tiempo que expresó el inicio de un plan de lucha y la necesidad de alcanzar la personería gremial como posibilidad de dignificar el trabajo y acceder al amparo de los derechos más elementales. Un acto propio para dar comienzo a la participación en la masiva marcha de las y los trabajadores que se dio cita frente al Monumento al Trabajo.

Historia

El 1º de mayo se recuerda la lucha de los mártires de Chicago, cuatro trabajadores de prensa y un carpintero, condenados sin garantías del debido proceso y ejecutados en la horca. Formaban parte de un grupo de obreros que reivindicaban la jornada de 8 horas de trabajo cuando en ese momento eran de 14, y a veces más.

José Martí, el gran prócer cubano, en una memorable crónica para el diario La Nación que tituló “Un drama terrible” narró este tremendo episodio del que tomamos unos pequeños fragmentos: Ni el miedo a las justicias sociales, ni la simpatía ciega por los que las intentan, debe guiar a los pueblos en sus crisis, ni al que las narra. Sólo sirve dignamente a la libertad el que, a riesgo de ser tomado por su enemigo, la preserva sin temblar de los que la comprometen con sus errores. No merece el dictado de defensor de la libertad quien excusa sus vicios y crímenes por el temor mujeril de parecer tibio en su defensa. Ni merecen perdón los que, incapaces de domar el odio y la antipatía que el crimen inspira, juzgan los delitos sociales sin conocer y pesar las causas históricas de que nacieron, ni los impulsos de generosidad que los producen”. La ejecución se convirtió en un espectáculo aleccionador para aquellos que quisieran enfrentarse al capital. No obstante, la reivindicación de las 8 horas laborables quedó consolidada.

Muchos años después aquí y en la Patria Grande las dictaduras acallaron las voces de quienes querían oponerse a los proyectos de los poderes concentrados para multiplicar sus ganancias sin oposición, lo que le costó por lo menos 30.000 vidas en la Argentina y muchas más en toda la región. Unas sombras mortíferas de la mano del gran capital hundieron a nuestras naciones en la oscura noche neoliberal que sumergió a una enorme porción de la población en el hambre, la miseria y el silencio.

De ella renació la lucha en la calle por las reivindicaciones más elementales, que lentamente se fueron recuperando. Una multitud de excluidos y marginados fueron construyendo un nuevo modo de vincularse al trabajo y gestionar las demandas más elementales a la vida y al trabajo. Como parte del gran mundo del trabajo este año la economía popular organizada se hizo presente en la multitudinaria convocatoria para mostrarle nuevamente a los poderosos un pueblo que resistirá dignamente y luchando por sus derechos.

*Es parte de O.S.y P. Los Pibes