La Europa colonial y colonizada contra Evo

Este martes cuatro países europeos prohibieron que el avión oficial que trasladaba al presidente boliviano Evo Morales, atravesara su espacio aéreo. Se violaron así varios tratados internacionales y pusieron en riesgo la vida del presidente por la simple suposición de que el ex agente de la CIA, Edward Snowden, reclamado por EE.UU., viajaba a bordo.

En un hecho sin precedentes de ultraje y resabio colonial, los gobiernos de Francia, España, Italia y Portugal prohibieron al avión presidencial boliviano atravesar su espacio aéreo. En su viaje de regreso de Moscú, y ante la necesidad de reponer combustible, el avión en el que se trasladaba Evo Morales tuvo que aterrizar de emergencia en Viena, la capital de Austria.

El motivo manifestado por los gobiernos europeos para impedir el paso del avión fue la posible presencia a bordo de Edward Snowden. El ex técnico de la central de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, está varado en Moscú, luego de filtrar documentos sobre una red de ciberespionaje de Estados Unidos, que incluye entre sus objetivos ciudadanos de ese país, instituciones, organismos internacionales y gobiernos extranjeros.

Wikileaks informó que Snowden había enviado cartas a 21 países, entre ellos Bolivia, con solicitudes de asilo político. Sin embargo, el vicepresidente boliviano, Álvaro García Lineras, negó que el país andino hubiera recibido petición alguna y adelantó que estaban dispuestos a ofrecérsela. Medios de prensa internacionales especularon durante el día martes que Snowden podría viajar a América en las aeronaves de Evo Morales o de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro.

Morales regresaba justamente de Moscú -donde participó en la II Cumbre de los Países Exportadores de Gas- cuando le fue denegada la autorización para utilizar el espacio aéreo de estos países europeos, lo cual el gobierno boliviano ha considerado una violación de la Convención de Viena, que establece la inmunidad y la no obstrucción de los vuelos de presidentes.

En este sentido, al enterarse de la noticia García Linera afirmó que lo que se llevó a cabo es “una violación absoluta de la Convención de Viena, que establece que los vuelos de los presidentes no pueden ser obstruidos y tienen inmunidad”.

“El imperialismo ha secuestrado al presidente Evo, ha secuestrado a la verdad. La mentira imperial ha secuestrado a la verdad de los pueblos”, destacó García Linera, quien agregó que “el abuso imperial ha secuestrado a la dignidad de los pueblos. Potencias extranjeras, como lo hicieron 500 años atrás, maltratan, ofenden, agreden a los pueblos indígenas”.

En un encendido discurso el vicepresidente boliviano aseguró que “detrás de esta prepotencia imperial, algunos países de Europa, siguen instrucciones ajenas. Hoy los países coloniales no están en América Latina. Hoy encontramos países colonizados en Europa, que acatan las decisiones de potencias extranjeras. Hoy, algunos países europeos se han convertido en colonias, en indignas colonias del imperio norteamericano”, resaltó. García Linera insistió en que “no nos atemorizan porque no es tiempo de imperios ni de colonias. Es tiempo de pueblos, es tiempo de dignidad”.

Los gobiernos latinoamericanos con Evo

Desde su cuenta de Twitter, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, llamó a solidarizarse con el pueblo y gobernante bolivianos y convocó una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para valorar lo sucedido. El propio secretario general de la Unasur, el venezolano Alí Rodríguez, calificó de indignante y absurda la cancelación del vuelo por la “simple sospecha” de que Morales transportara a Edward Snowden. Por esto motivos la entidad convocó una reunión de urgencia este mismo miércoles para tratar el tema.

La mandataria argentina Cristina Férnandez también se mostró indignada a través de su cuenta de twitter donde comentó que se comunicó con Correa y con el presidente uruguayo José Mugica para actuar en defensa del gobierno de Bolivia.

El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, dijo que su gobierno asumía como propia “la agresión” contra Morales, a la que calificó como un atentado. “Cambiar la ruta de un avión sin saber su disponibilidad de combustible es un atentado contra cualquier ser humano (…) y aquí se agrava la situación porque estamos hablando del presidente de Bolivia, una nación soberana, una nación digna”, afirmó.

Por su parte, mediante un comunicado especial, los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) expresaron su solidaridad con Morales y calificaron como una amenaza a la inmunidad de un jefe de Estado la actitud de estas naciones europeas. La nota señala que esta “grave situación, promovida por el imperialismo norteamericano y sus aliados europeos, puso en peligro la vida del hermano Presidente Morales y la comitiva que le acompañaba al forzar el aterrizaje de emergencia en Austria”.

Al cierre de esta edición tanto Francia como Portugal habían finalmente autorizado el sobrevuelo del avión de Evo Morales sobre sus territorios. España sin embargo, mantenía la prohibición y, para colmo, solicitó requisar la aeronave.

La autorización de esos países tardó más de seis horas, en las que Morales quedó varado en la terminal austriaca, donde todavía esperaba el permiso restante para poder despegar.

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