“La muerte de Jano fue culpa del sistema de salud”

Por Carina López Monja (@Carinalopezm )

Jano cumpliría 4 años. Una sonrisa que ilumina. Iluminaba. El niño de la Villa 21/24 fue la primera víctima de la bacteria estreptococos pyogenes. Sus padres denuncian la mala praxis y la desidia con la que fue tratado. Jano pasó por 4 hospitales y nunca lo trataron a tiempo. Su muerte era evitable y la responsabilidad es del Estado.

Valeria no tiene tiempo para llorar. Nos recibe en su casa, junto a Daniel. Esta con Román, de 10 meses en brazos, y sabe que tiene que sacar fuerzas para cuidar a sus tres hijos y luchar por justicia. Nos cuenta la pesadilla que vivió las últimas dos semanas y que terminó de la peor manera. Escuchando los gritos de su hijo de 3 años que la llamaba mientras lo entubaban en el hospital.

“Mi nene empezó con fiebre el jueves de la semana pasada. El viernes lo llevé a la salita del barrio, al Cesac 35, y me mandaron a hacer una placa al hospital Penna. Ese mismo día me voy al Penna, le hacen la placa y me dicen que debe ser gripe, me mandan con ibuprofeno a casa.

Durante todo el fin de semana estuvo con la medicación y la fiebre le bajaba y le volvía a subir. El lunes, preocupada porque seguía igual, me fui al Hospital Garrahan con la placa. Había tanta gente que salí a la medianoche del hospital.  Ahí le miran la placa, le hacen otra y me dicen que neumonía no es. Yo respondí que a él le dolía la parte del pulmón y la cabeza. Me contestaron que a veces cuando los chicos tienen fiebre les duele todo.

Esa noche me mandaron con Ibuprofeno a mi casa. El martes baño a mi hijo porque había empezado con diarrea y le veo las manchas en el cuerpo: en la mano, en la panza, lo llevo corriendo a la salita, pensando que era sarampión. Ahí le vieron manchas en la lengua me mandaron a hacer un hisopado. En el Penna lo revisan en la guardia del hospital, le doy la orden del hisopado y me responden que ese estudio no necesita hacerlo. Me mandan a hacer placas de nuevo y ahí dicen que tiene neumonía y lo dejan internado.

A la noche le hacen le hacen una eco y me explican que tiene líquido en el pulmón diciéndome que se lo tienen que drenar, que me iban a derivar al hospital Gutiérrez, al Casa Cuna o al Garrahan porque ellos no tenían los métodos ni las herramientas para hacer un drenaje. Al día siguiente me dicen que Jano no necesita drenaje.

Horas después viene una doctora que le midió el pulso y me dice “Mami, tu hijo se está quedando sin pulso”. Me llevan a otra sala, me dicen que salga. Ahí lo entubaron. Tuvimos que esperar al terapista, lo hicieron todo de urgencia y Jano gritaba que quería venir conmigo, que no quería que le hagan eso. Ya no respiraba bien. Esos gritos son lo último que escuche de él.

Después me dijeron cosas de todo tipo. Primero que le había agarrado un paro. Después que lo había superado. Después que estaba estable y si lo quería ver. Cuando lo veo me largo a llorar porque ya no era mi nene. Estaba en coma, me dijeron que ellos son los que lo pusieron en coma para que no sienta el dolor, estaba todo hinchado. Me habían dicho lo estamos ayudando a respirar, está estable.

Ahí en el Penna paso otra noche y me dijeron que cuando se estabilizara lo iban a trasladar al Elizalde. Cuando me dicen que lo trasladan, hacen todo rápido, bajan el ascensor, todo rápido. Pero claro, en la ambulancia una máquina no andaba, faltaban mangueritas. Ellos mismos decían “como no anda esto, que pasa acá”. La máquina iba conectada a mi hijo y yo rogando que no se me muera. Por suerte arreglaron la maquinita, trajeron la manguerita y arrancamos.

En el Casa Cuna me dicen que era mucho el riesgo de vida que tenía mi hijo. Duró todo el miércoles. En el medio nos dicen que tiene una enfermedad nueva. Recién supieron de la bacteria al final. Jano murió el jueves a las 10.05. Podrían haber hecho algo antes pero no pasó. Y a Jano no me lo devuelve nadie”.

La solidaridad de unos, el abandono de otros

Nadie del gobierno se comunicó con la familia. Pero Daniel habla de sus vecinos y la ayuda para garantizar el velorio, el entierro. Porque mientras despedían los restos de Jano empezó el recorrido para que les dieran las historias clínicas en cada hospital en donde estuvieron y reclamar justicia.

“Nos mintieron en todo. Nos dijeron que no nos podían dar la historia clínica, después que estaba en un lado, en otro. Hasta que no hicimos la denuncia no nos dieron nada. En el Penna “perdieron” la orden de hisopado que llevamos de la salita y que nunca le hicieron. Recién cuando hicimos la denuncia empezaron a dar respuestas.

Ahí en el hospital hablé con una de las médicas cuando fui a buscar la historia clínica y le dije “con el corazón en la mano dígame la verdad, ¿qué pasó con mi hijo? ¿Se podría haber salvado? Me dijo que sí, que  se podría haber salvado.

Desde la muerte de Jano no paramos de movernos, con Aarón de 7 años, con Román de 10 meses. A todos lados fuimos para que se sepa lo que realmente pasó y haya justicia”.

Para que no haya más muertes evitables

Los hijos de Valeria y Daniel están junto a ellos. Cada tanto los abrazan. Y Valeria cuenta que Aarón sigue preguntando por su hermano. “Yo también me quiero morir”. Con 7 años, sufrió con sus padres la impotencia en el hospital, en la comisaria y hoy no va a la escuela por miedo al contagio.

Valeria dice con voz cansada pero firme: “yo no quiero que le pase a otros chicos lo que le paso a Jano. Por eso hablo con las mamás del barrio, que no se queden con lo que les diga el médico, que se muevan, que cuiden a los chicos. Las guardias están colapsadas y nadie te explica nada. Los chicos están contagiando entre ellos y se siguen sumando las víctimas. El hombre de seguridad del Penna dice que ahí nomás en la guardia murió una nena por esperar el numerito. Y no sale en ningún medio. Se está pudriendo todo y nadie dice nada”.

Daniel agrega: “la gente come lo que ve en la tele y lastimosamente van a perder lo que más aman y no se van a poder recuperar nunca porque yo con mi señora nunca nos vamos a recuperar de este dolor. A nosotros nadie nos llamó para saber lo que había pasado. ¿Qué hago si me cambiaron la historia clínica del Penna? ¿Qué hago?

Antes de irnos, proponer hacer una colecta y ponernos a disposición, le preguntamos a ambos que le dirían al Jefe de Gobierno de la Ciudad, si pudieran hablarle: “que se deje de preocupar tanto por lo político, si estás de un lado o del otro. Que ponga la plata donde la tiene que poner que es en la salud. Eso es lo principal: la salud. La plata va y viene pero la salud es lo que más importa. Porque Jano no está más, lo perdimos para siempre y fue culpa del sistema de salud”.