Lo que queda del G20: la alfombra roja de la sumisión

Por Vivian Palmbaum

A pocos días de finalizada la Cumbre del G20, consultamos con Leandro Morgenfeld  sobre los resultados que deja la firma del documento final, con sus éxitos y fracasos. El verdadero triunfo de haber podido llevar adelante la Semana de Accion Global Fuera G20-FMI,  contra todos los obstáculos y persecusiones.

Leandro Morgenfeld* es Doctor en Historia. Profesor UBA. Investigador Adjunto del CONICET. En la charla comenzó por desandar un poco el camino que instalan los medios masivos de comunicación y el sentido común sobre el éxito de los resultados de la Cumbre,  para decirnos que “los términos en que se plantea los resultados de la Cumbre,  en los medios de comunicación y el debate en general están errados, porque habría que pensar esperados por quien o exitoso o un fracaso para que”.

¿Cuál es tu evaluación de los resultados de la Cumbre?  

En términos generales el gobierno plantea un relato hegemónico en donde fue un enorme éxito el G20,  que se anotó un éxito extraordinario en su política exterior y que esto relanza a Macri de cara al 2019.

En realidad en términos de la discusión de la solución y resolución de las tensiones que en este momento hay en el sistema internacional, la Cumbre no dio respuestas. Es cierto que llegó a una declaración final, en todas las anteriores también, se temía que esta no tuviera declaración final firmada por todos los países, como el G7 en Canada o el Foro del Pacífico. Fue una declaración vaga y ambigua, su propio título “Construyendo consensos para un desarrollo sostenible”, habla de una declaración de deseos de tres cosas que están muy alejadas de la realidad.

En esta Cumbre se plasmaron los disensos, el desarrollo es cada vez más inequitativo y a nivel global, se profundizan las asimetrías entre países desarrollados y no desarrollados, y entre los más tienen y los que menos tienen en cada país, con su capitalismo que está exacerbando cada vez más las desigualdades sociales y un capitalismo absolutamente insostenible en términos medio ambientales. Así que esas tres cosas que se expresan en el título están absolutamente alejadas de la realidad. La declaración de 31 puntos es una mera expresión de deseos y que elude temas urgentes fundamentales y que no toma posición o lo hace en forma absolutamente lavada.

No se abordaron  temas como la regulación financiera y la reestructuración de las deudas soberanas, que se discutieron en cumbres anteriores, el tema de la crisis migratoria, el tema del calentamiento global, donde algunos países adhieren al Acuerdo de París y otros países como EE.UU. que ratificaron que salen del Acuerdo. Tampoco se abordó las distintas impugnaciones que hay al multilateralismo general, los asensos de los gobiernos fascistas o neofascistas o de ultraderecha,   las guerras que hoy hay en Siria o en Yemen, Turquía o Arabia Saudita. Todos estos temas fueron eludidos en el documento final, o sea que más bien a nivel  resultados, no terminó en un portazo de Donald Trump, hubo declaración final pero no más allá de eso. Segundo, la reunión entre Trump y Xi Jinping. El gobierno dice que fueron mediadores y en verdad la incidencia del gobierno para que se produzca esta reunión o para que no se produzca la reunión con Putín, es cero y no tiene nada que ver con algo que haya hecho o no haya hecho el gobierno argentino, y esta suerte de éxtasis de los mercados el dia lunes por la distensión temporaria entre China y EE.UU. ya el martes estalló cuando Trump  via twitter salió a amenazar con dar marcha atrás con la suspensión temporaria de las tarifas que iban a entrar en las importaciones chinas desde el 1º de enero y se desplomaron las bolsas en EEUU y otros países. O sea que en esa pugna geopolítica,  geoeconómica y geoestratégica entre EE.UU. y China va a seguir y la reunión del día sábado fue un capítulo más.

Argentina en el mundo: sometida

¿La Cumbre se puede considerar un éxito argentino?

Fue un éxito en términos políticos electorales para Macri que viene muy golpeado, de meses de un deterioro de su imagen política, según todas las encuestas, en medio de una enorme crisis económica y social.  Macri creía que esta Cumbre iba a coronar el ingreso exitoso de Argentina en el mundo, que el imaginó y propuso en 2015.

Hoy Argentina es una de las inflaciones más altas en el mundo, 45%, que devaluó 100% la moneda, con un nivel de recesión increíble, con la caída del PBI de un 2%, contra un presupuesto que decía que íbamos a crecer 3,5% y un proceso de aumento de la pobreza, caída de la actividad, recesión y rescate del FMI más alto de la historia con 57 mil millones de dólares.

Macri volvió con su mantra de que volvimos al mundo, dijo en la conferencia de prensa,  de cierre, una frase muy elocuente “los ojos del mundo ven como crecemos”, cuando la Argentina está en una recesión,  una cuestión que técnicamente  no es opinable, ya que lleva dos trimestres de recesión, según los propios números del gobierno. El año que viene va a ser todo un año de decrecimiento, caída de la actividad, esto está dicho por el Presupuesto, que dice que vamos a caer 0,5%, pero el FMI dice que vamos a caer 1,5% y la OCDE más todavía y la Argentina está en una depresión muy profunda que va a seguir los próximos meses.

Alfombra roja de sumisión

Macri dice “los ojos del mundo ven como Argentina está creciendo” o sea la desconexión con la realidad es absoluta. El éxito del G20, que no terminó en una ruptura del sistema multilateral, lo presentan como un éxito, dicen volvimos al mundo.  Hay que ver como y para que, si es para servir la mesa y hacerle la fiesta a los más poderosos, o sea para tomar acríticamente la agenda del G7 y ser un mero organizador de un evento,  donde se ratifiquen los lineamiento de políticas económicas funcionales a las grandes corporaciones de los países centrales,  o justamente plantear las temas de los países en desarrollo, coordinar políticas con América Latina, con los BRICS, con los países del sur global, es decir tratar de disminuir las asimetrías que padece Argentina y todos los países no centrales.

Si vos haces y festejas la agenda de los poderosos te van a aplaudir, te van a palmear la espalda y te van a decir que sos el presidente que va por el buen rumbo. Creo que el símbolo más claro es que Macri le extendió la alfombra a Cristine Lagarde, que fue la gran homenajeada,  que le agradeció a  a Macron, a Trump, justamente su apoyo para el acuerdo con el Fondo, y ya sabemos que eso para la Argentina es más ajuste. Para Macri fue exitoso en términos de legitimar el fuerte ajuste interno que está aplicando su gobierno con el convenio con el FMI y van a tratar de utilizarlo electoralmente de cara a las elecciones del año que viene, incluso para ratificar la política represiva, la doctrina Chocobar, con la que se había habilitado a las fuerzas de seguridad,  con la excusa del G20, a disparar directamente a cualquiera que luego se ratifica con el Protocolo de Bullrich que acabamos de conocer. O sea legitimar el ajuste hacia adentro y legitimar un proceso represivo ante las resistencias que está habiendo de esos ajustes. En términos del pueblo argentino, creo que fue un gran fracaso, una oportunidad perdida y una confirmación de una economía completamente dependiente.

¿Que lugar tuvieron la sociedad civil y las organizaciones populares?

No están representadas en la agenda del G20 que defiende la agenda del G7, los países más desarrollados, sobre todo de sus corporaciones. El G20 sumó a los Grupos de Afinidad, en los que supuestamente participa la sociedad civil, con grupos que participan según lo determina el país anfitrión,  con una participación de organizaciones alineadas con el gobierno, y en ese sentido es una falsa participación de la sociedad civil, sesgada, y por otra parte son no vinculantes. O sea hay una fachada democrática y no hay representación de las multiples organizaciones que si tienen planteos sobre cada uno de los tópicos que se discutieron en la Cumbre del G20 y sobre los problemas que plantean sobre el orden mundial y no se incorporó esto, ni siquiera en las discusiones.

La contracara donde si se puede plantear un éxito es en la Confluencia que en condiciones muy adversas logró plantear desde el lunes 26 hasta el viernes 30 desarrollar la Semana de Acción Global Contra el G20-FMI, con muchas actividades toda la semana y en ese marco el 28 y 29 se desarrolló la contra cumbre, Cumbre de los Pueblos, con foros temáticos, talleres, en la Facultad de Sociales de la UBA, el día miércoles y el jueves en la Plaza del Congreso, donde se hizo un acto público y Nora Cortiñas leyó el documento final y culminó con un festival artístico de cierre.

Apuesta del gobierno

Macri apostó a capitalizar internamente esta reunión. Esa colección de fotos de familia, el acto en el Colon, sus saludos protocolares con todos los mandatarios, sus reuniones bilaterales, tienen mas que ver con el usufructo interno que con resultados tangibles para la Argentina. Promesa de convenio de inversiones se podrían haber firmado sin necesidad del G20 y desde lo que se anuncia hasta la realidad hay un gran trecho, lo vimos con las famosas inversiones chinas que no se concretaron y lo vamos a ratificar con los grandes titulares que se vieron de intenciones que después hay que ver cuales de ellas se plasman en la realidad. Lo que efectivamente dejó es una factura, un costo, enorme para una Argentina que está con un ajuste, con un enorme costo interno para realizar este evento internacional.

Creo que hubo una Declaración Final  que se negoció frenéticamente durante días y se terminó acordando un rato antes  del 1º de diciembre,  pero no logró ocultar la crisis del orden multilateral y los disensos que hay sobre cual tiene que ser el rumbo de ese orden multilateral.

 

 

*Doctor en Historia. Profesor UBA. Investigador Adjunto del CONICET. Autor de Bienvenido Mr. President. De Roosevelt a Trump: las visitas de presidentes estadounidenses a la Argentina (Ed. Octubre, 2018) y co-editor de Estados Unidos contra el mundo. Trump y la nueva geopolítica (Siglo XXI-CLACSO, 2018). Dirige el sitio www.vecinosenconflicto.com