Martín Becerra, sobre la fusión Cablevisión-Telecom: “Preocupa la concentración de la palabra”

Por Ignacio Marchini*

En diciembre del año pasado, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) firmó la resolución 5644-E/2017[i], que “le transfiere a Telecom de Argentina S.A. los servicios de radiodifusión y las frecuencias de espectro radioeléctrico para servicios móviles pertenecientes a Cablevisión S.A.”[ii]. Al respecto, La Revancha, programa radial que se emite todos los sábados de 15 a 17 horas por FM La Tribu, dialogó con Martin Becerra, Doctor en Ciencias de la Información, docente e investigador del CONICET.

¿Cómo impacta la fusión de Cablevisión y Telecom en el espectro de medio nacionales?

Impacta porque, por una parte, en la Argentina nunca hubo una fusión tan grande en la historia de las comunicaciones. La preocupación es en dos niveles. En primer lugar, en lo que refiere a la concentración de la palabra. Una fusión de esta envergadura nuclea en una misma compañía, en un mismo grupo empresarial, todas las actividades de producción, de circulación social, de distribución y comercialización de noticias, entretenimientos, comunicaciones personales y datos a niveles que son inéditos en la historia del país. Por lo tanto, la preocupación por el lugar que van a tener otras voces que no sean coincidentes con la de este grupo, es bastante grande. Si toda concentración es de por si una amenaza indirecta, tal como lo dice la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuando se produce una tan gigantesca, la preocupación por la libertad de expresión es doble.

No solo por las amenazas directas a la libertad de expresión, que pueden consistir en censura, silencio sobre aquellas perspectivas que no sean coincidentes con la línea del grupo Clarín. También de modo indirecto, porque hay una sobre representación de aquellas fuentes y puntos de vista que si son coincidentes o funcionales a ese grupo.

Por otro lado, está la preocupación económica, la competencia del mercado, la posible amenaza a la existencia de operadores pequeños, medianos, competidores del grupo Clarín. Se concentra aún más un sector que ya está híper concentrado, como es el de las telecomunicaciones. Esto ya ocurre en la televisión por cable, donde Cablevisión tiene presencia dominante. En aquellas localidades de la Argentina donde hay competencia y no está solamente el Grupo, esa competencia lidia con muchas dificultades. Por ejemplo, el tema de la apropiación de los derechos de televisación de eventos de interés general, como es el caso del campeonato de futbol. O tienen que lidiar con la práctica predatoria de precios. Es decir, una rebaja de precios por parte del Grupo en aquellos lugares donde hay competencia económica. Por otro lado, donde es monopólica la presencia de Clarín en materia de televisión por cable, a través de Cablevisión, el precio se eleva mucho. Obviamente, una merma de competencia perjudica al usuario final. Además de perjudicarlo, puede traer aparejado la desaparición de competidores con un efecto que, al desaparecer, también lo hacen producciones locales de noticias, voces de la de propia localidad, cierres de canales locales. Esto también es muy importante porque rompe con la ecología de la producción de contenidos de noticias en la Argentina.

¿Por qué crees que el Gobierno no hizo pública o visibilizó de una manera más detallada esta fusión?

Obviamente que el gobierno de Mauricio Macri desde que asumió tiene una actividad muy prolífica y presente en el cambio de la legislación de las comunicaciones, que lo hace por decreto, no por ley. Es decir, a espaldas del Congreso de la Nación y a espaldas de lo que dispone nuestra Constitución, que le da esas atribuciones al Congreso. Y lo hace también de manera “sigilosa”, todo lo sigiloso que la Republica permite. Tiene que publicar sus resoluciones en el Boletín Oficial y lo hace. A veces aparecen medio incompletas, sin anexos. En relación a la resolución de diciembre pasado (5644-E/2017), el Enacom, cuya existencia se debe a un decreto de Macri, realizó esta autorización de la fusión. No aparece un dictamen importante. Entonces presenté un pedido de acceso a la información pública. Que hay que decirlo, nobleza obliga, el Gobierno respondió en tiempo y forma. Hay que reconocer que la ley de acceso a la información pública es una iniciativa, entre otros, del propio oficialismo. Lo que hice como investigador es usar una herramienta disponible para todos los ciudadanos que fue regulada por ley en el año 2016 y que me parece muy bienvenida que exista.

Al leer el dictamen técnico que invoca la resolución del Enacom que autoriza la fusión de Cablevisión y Telecom, lo que resulta es que el dictamen técnico habla no solamente del servicio de acceso a Internet a través de banda ancha fija, sino que también habla de la televisión por cable. La resolución del Gobierno no dice nada de la televisión por cable, que es uno de los servicios comprometidos en esta fusión.

Por otra parte, este dictamen asume que el Gobierno debería poner condiciones a la fusión en aquellas localidades donde el resultado de la suma entre los operadores de banda ancha, que son Fibertel de Cablevisión y Arnet de Telecom, supere el 80% de los abonados a banda ancha fija. Yo me pregunto de dónde sale ese 80% que dice la resolución, por eso busqué el dictamen. No solo no lo fundamenta sino que, correctamente en este caso, dice que hay antecedentes de la legislación argentina que dicen que el Estado tiene que intervenir cuando un operador supera el 25% o el 50% de los abonados, muy lejos del 80% que decidió el gobierno de Macri. Hay una evidente contradicción entre los fundamentos del dictamen técnico y la resolución que autoriza a la fusión de Cablevisión y Multicanal. Esta contradicción a mí me parece que es muy llamativa y que, en una lógica ordenada, republicana, burocráticamente seria, de respaldo del gobierno a la fusión, debería estar mucho mejor argumentada de lo que está, es muy débil.

La fusión nace muy falta de papeles, sin ningún fundamento adecuado, en un terreno muy litigioso, muy susceptible de demandas judiciales, que de hecho en este caso ya existe. Con esta resolución y este dictamen se abona a la “inseguridad jurídica”, porque todo lo que el Gobierno hoy autorice, el día de mañana puede ser impugnado, debido a la precariedad enorme a la hora de autorizarla.

¿Qué postura crees que va a tomar la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, teniendo en cuenta que está para velar que no haya posiciones dominantes en el mercado?

Si la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia cumple con la ley de defensa de la competencia y con la Constitución Nacional y con el artículo 42, debería ponerle muchas mayores exigencias a la fusión de Cablevisión y Telecom. Entre esas, la venta o desagregación de alguna de sus actividades en localidades donde tienen monopolios. Estipularle condiciones de competencia no sólo donde supera el 80%, sino donde supera el 50% del mercado. Incorporar en esas exigencias al sector de la televisión por cable, que ahí tienen posición dominante. Es decir, incorporarle condicionamientos en relación a no solamente lo que dice nuestra ley, sino también a lo que haría el Instituto Federal de la Telecomunicaciones (IFT) en Méjico, el OFCOM (Oficina de comunicaciones del Reino Unido, por sus siglas en ingles) en Inglaterra o la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.

 

*La entrevista fue realizada en el programa radial La Revancha, que se emite todos los sábados de 15 a 17hs por FM La Tribu. Escuchá la entrevista completa acá:

https://radiocut.fm/radiostation/latribu/listen/2018/03/17/16/23/29/#evtCat=AudioCutDetail&evtAct=Progress&evtLabel=ExitReplay


[i] https://www.boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNorma/176573/20171222

[ii] https://www.enacom.gob.ar/institucional/enacom-aprobo-la-fusion-de-telecom-de-argentina-s-a–y-cablevision-s-a-_n1838