Porque el que murió peleando vive en cada compañero y en cada compañera

Redacción Marcha / Fotos por Repo Bandini

“Mi tumba no anden buscando
porque no la encontrarán
mis manos son las que van 
en otras manos tirando
mi voz la que va gritando
mi sueño el que sigue entero
y sepan que sólo muero
si ustedes van aflojando
porque el que murió peleando
vive en cada compañero”.

A más de 14 años de aquel 26 de junio de 2002 donde Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron asesinados durante una multitudinaria y masiva movilización al Puente Pueyrredón, familiares, compañerxs y organizaciones sociales y de DDHH exigieron sobre el mismo escenario al Juez Ariel Lijo, titular del Juzgado Federal Nº 4 de los Tribunales de Comodoro Py, que lleve adelante los pasos necesarios para que la investigación sobre las responsabilidades intelectuales y políticas de la Masacre de Avellaneda avance.
Desde Marcha elegimos guardar los planos generales y concentrarnos en retratar, a través de algunas pocas miradas, el anhelo de justicia de miles de compañeras y compañeros que mantienen viva una lucha que es de todas y todos los que somos capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia, cometida en cualquier parte del mundo.

Galería completa acá: http://www.marcha.org.ar/gallery/porque-el-que-murio-peleando-vive-en-cada-companero/