Sin legítima defensa para Morelia

Por Mariela Velárdez y Soledad Foresti / Foto: Tadeo Bourbon 

Morelia era víctima de violencias. En marzo de este año su ex pareja, Brayan, intentó ahorcarla y se defendió hiriéndolo de muerte. Salvó su vida, sin embargo está acusada de “homicidio agravado por el vínculo” y encerrada en una Comisaría de Avellaneda sin poder ver a su niña de 10 meses.  

Morelia Colque Carlos nació en Bolivia en 1996, vino a Buenos Aires a los 11 años donde se mudó con su madre, padre y hermanos a Tristán Suárez, en la provincia de Buenos Aires. En 2017 conoce a Brayan Daniel Huanca, se enamoró. A fuerza de golpes, gritos y silencios, el amor se convirtió en miedo. En enero de 2018 tuvieron una hija. Él y su familia la violentaban física y sexualmente. No fue una vez, fueron muchas. De diversas formas. Tal vez el nacimiento de la bebé, el miedo, la desesperación de la soledad, tal vez todo eso junto, la ayudaron a  separarse de él.

El 27 de marzo de 2018, Morelia estaba con su bebé de dos meses en su casa del barrio Tonghi cuando él entro a la fuerza e intento asfixiarla. En el intento de defenderse, ella lo hirió de muerte y luego cayó desmayada en estado de shock. La ambulancia tardó más de 40 minutos en llegar y el joven murió en el hospital. Desde ese día Morelia está detenida en la comisaría N°2 de Avellaneda. La fiscalía que interviene es la especializada en géneros de los tribunales de Lomas de Zamora. La fiscal Fabiola Juanatei definió la causa como como “Homicidio simple agravado por el vínculo”.

Está detenida y aislada. Solo puede ver a su bebé de 10 meses dos horas los martes y jueves.

En julio pasado, el Frente Popular Darío Santillán fue contactado por la Colectividad Boliviana en la que participan sus padres, y desde entonces acompaña la historia. Consiguieron al abogado defensor Ernesto Flores que, nuevamente, pidió de inmediato el arresto domiciliario para Morelia, a la espera del juicio. La defensora oficial junto a los defensores territoriales de su distrito también habían pedido la domiciliaria desde el primer momento pero la fiscal no daba curso. Morelia sigue detenida y privada de su libertad.
El abogado, de inmediato comenzó a trabajar para lograr el cambio de carátula donde se contemple que la víctima de violencia era ella, y como ya no eran pareja no debería ser un atenuante el vínculo. Morelia debería estar en su casa a la espera del juicio, junto a su bebé y familia.

Han declarado numerosos testigos en la causa , que detallaron como Morelia soportaba una vida de sometimiento a causa del vinculo con Brayan. Se ha presentado un informe médico que da cuenta de la situación emocional de puerperio en la que se encontraba Morelia al momento del incidente y que acentúa la violencia que vivía ya que en lugar de ser cuidada en su condición, era violentada por su ex pareja.

Sandra es parte del Espacio Feminista de Mujeres y Disidencias del Frente Popular Darío Santillán, ella acompaña a Morelia en este trance de injusticia patriarcal. En comunicación con Marcha, opinó: “Morelia es una joven tranquila, trabajadora y dedicada con su hija y su salud. Brayan la manejaba y maltrataba públicamente. La fragilidad de la vivienda que Morelia había conseguido para vivir con su hija le permitió entrar a la fuerza y seguir violentándola hasta asfixiarla; ella solo se defendió como pudo y quedó en estado de shock”, aseguró.

Cuenta que ese día, “la ambulancia no llegó sino 40 minutos después y un patrullero pasó, se detuvo y tampoco hizo nada por el joven. Consta en el expediente que Brayan llegó vivo al Hospital, lo que nos hace pensar que si hubiese sido atendido de inmediato seguramente sería otra la historia. También sabemos que si Morelia se  hubiese acercado previamente a denunciar la violencia que vivía, la misma justicia que hoy no contempla que ella se estaba defendiendo y la mantiene alejada de su hija mientras le niega el derecho al arresto domiciliario, hubiese en el mejor de los casos tomado la denuncia y no mucho mas para evitar los hechos sucedidos, para defender a Morelia de la violencia que vivía. Si la muerta fuese ella, el violento si tendría su arresto domiciliario ya que la justicia defiende y absuelve femicidas y castiga a las mujeres que son valientes y como pueden se defienden. Nosotras si la vamos a defender y no pararemos hasta que se cambie la carátula y esté con su hija en su casa”.

Luego de las pericias correspondientes, el juez de Garantías N°1 de Lomas de Zamora, Jorge Lopez, abrió el expediente y dio lugar al pedido de arresto domiciliario, pero Morelia sigue presa. El abogado Ernesto Flores, explicó: “Tanto el juez como la fiscal reconocen que Morelia fue víctima de violencia y accedieron a que espere el juicio en prisión domiciliaria pero, una vez más, la negligencia del Estado vulnera derechos ya que la policía no cuenta con equipos para instalar en el domicilio para monitorear el arresto, móviles para trasladarla a las pericias o peritos que la evalúen y por lo tanto no instrumentan la orden y ésta no hace nada para presionar. Mientras, Morelia sigue detenida, distanciada de su hija lactante en meses claves para su desarrollo y viviendo a diario el deterioro de salud que el encierro representa”.

Morelia actuó en defensa propia. Morelia fue violentada sistemáticamente por la violencia machista, por la injusticia machista y el sistema patriarcal que no actúa cuando se trata de nuestras libertades. Sandra nos contó que están organizando varias acciones para lograr su libertad: “nos declaramos en estado de alerta y convocamos a toda la sociedad civil a defender las garantías constitucionales que Morelia tiene y que hoy no se están cumpliendo. Al  juez y a la fiscal le decimos que Morelia debe ser dejada en libertad considerando que se estaba defendiendo en una situación de violencia que ponía en peligro la vida de ella y su beba.”

El lunes pasado, las mujeres y disidencias salimos a las calles en conmemoración del Día Internacional de Lucha contra las Violencias hacia las Mujeres, en medio de la noticia por la absolución de los violadores y femicidas de Lucia Pérez. No tenemos nada que que festejar, pero tenemos mil motivos para no bajar los brazos y seguir luchando por todas, convirtiendo la rabia en alegría rebelde, organizándonos hasta que todas, TODAS, seamos libres. También Morelia.