Discos: Raíz canción

Por Angie Ferrero

El 29 de abril en La Cúpula del CCK, la cantante Patricia Zappia y el compositor, contrabajista y cantante Pablo Tozzi, presentaron su disco de música popular latinoamericana “Raíz Canción” que cuenta con la participación de destacados músicos invitados.

Patricia “la piojo” Zappia, es una cantante que hizo de su carrera un camino atravesado por  distintos ritmos. Entre ellos, podemos mencionar el jazz, la bossa nova y la música afroperuana.

Pablo Tozzi, compositor, contrabajista y cantante, formó parte de quintetos, tercetos y orquestas que lo llevaron a realizar giras por el mundo. Latinoamérica, fue uno de sus destinos.

Cada uno de ellos, supo compartir escenario y grabaciones con notables y reconocidos músicos de nuestras tierras.

Los mapas trazados por sus trayectorias, los llevaron a reunirse en este dúo y hoy nos dejan en la palma de la mano “Raíz Canción”, un disco que guarda la memoria de nuestra música popular y  nos abraza con las cuerdas de una guitarra, la dulzura de una flauta, el vozarrón de un bandoneón.

“Raíz Canción”, es un viaje por Latinoamérica que cobra vida con su poesía, con sus lenguas, con sus amores. Las voces en dúo de Patricia Zappia y Pablo Tozzi, nos cuentan las historias que nos atraviesan y nos identifican, nos acercan paisajes, distintos sabores, nostalgias.

El río corre, fluye entre montañas y llanuras, así como las pistas de este disco que se tiñen de color, de bolero, de grito de libertad; se viste con la luz del sol y la fuerza de la noche, testigos de nuestros susurros, esperanzas y batallas cotidianas.

“Raíz Canción”, es un disco que se nos hace nuestro como las mañanas, la chicha, las vidalas, el tango; la vida misma que zarandea la pollera al ritmo de las voces de Latinoamérica y nos hermana.

 

Enlaces:

https://pablotozzipatriciazappia.bandcamp.com/releases

 

 

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Discos: ColorMadera

Discos: ColorMadera

Música 14 marzo, 2017 0

Por Angie Ferrero

Reseña de ColorMadera, del dúo platense compuesto por Natanael Ullón (guitarra) y Pablo Besser (flautas dulces, contralto y tenor). Un disco que mezcla disciplinas artísticas que dan origen a la música. 

 

La guitarra es una madera dulce, mansa, olorosa como el aire, viajera como la nube.

(Francisco Colombo “Libro de los Elogios”)

ColorMadera, es un dúo de la ciudad de La Plata formado en el año 2013 por Natanael Ullón (guitarra) y Pablo Besser (flautas dulces, contralto y tenor).

Inspirados en músicos latinoamericanos -entre ellos Hermeto Pascoal, Agustín Barrios Mangoré y Egberto Gismonti- componen versiones con arreglos propios y su propio repertorio original para flauta y guitarra.

El dúo se presenta en vivo en distintos restó, bares y casas culturales como Trío de Música Instrumental Visual. En tales ocasiones, combinan la calidez de su música instrumental con la pintura de la artista plástica Leonor Arnao. En cada show, ella toma las imágenes que despiertan en sus manos los sonidos de la guitarra y las flautas, y finalmente las plasma en un lienzo que se tiñe de color.

Con la promesa de estar preparando un nuevo trabajo, su disco ColorMadera, es una pequeña muestra de la combinación de sonido y colores que realizan estos artistas. El arte de tapa, claramente pertenece a Leonor Arnao. La música, cinco canciones que recorren lo cotidiano con la calidez del sol de la tarde, la dulzura de un buen vino, la nostalgia y la danza con raíces argentinas.

ColorMadera, es música para acompañar una buena lectura, dejar correr un domingo, cocinar una receta olvidada, pintar la madera en la que se cimienta cada día.

Enlaces: Disco: https://colormadera.bandcamp.com/releases

                          FaceBook:https://www.facebook.com/colormaderamusica/?fref=ts

 

Angie Ferrero

http://fugitivadelcoroneldesaforado.blogspot.com.ar/

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Música, política y espíritus libres: una experiencia de rap anticapitalista

Por Sergio Segura @comunhc

Bajhan es cantante en Los Hijos de la Lucha. Desde allí utiliza el arte como el motor para visualizar realidades. La música y la espiritualidad, las bases para interpretar lo que sucede. 

La cultura popular proviene de contrastes, subtendencias, periodos históricos y contextos que a veces solo miradas expertas logran analizar o descifrar con detalle. Los códigos que componen el universo de posibilidades artísticas dentro de la música, quienes mejor lo definen son quienes lo vivencian. Un colombiano residente en México, actualmente apuesta por el hip-hop, aunque viene de otra ‘escuela’ de música: el hardcore/punk. A la vez, practica una espiritualidad de origen hinduista que tiene cientos de templos y miles de devotos en Latinoamérica. Estas cualidades para afrontar el mundo suelen ser descalificadas o deformadas, por lo que es necesario que los trabajadores de la cultura cuenten en primera persona sus visiones frente al mundo al que se oponen y analizar bajo qué ideas sostienen su elección de vida. Lo llaman Bajhan, actualmente canta en Los Hijos de la Lucha, compone líricas y junto a  la rapera Lucía Vargas están estrenando canción a propósito del 12 de octubre de 1492, cuando arribaron los barcos que ocuparon el continente.

-¿A qué te dedicás?, ¿por qué estás en México?

-Mi llegada a México coincidió con una gira de Resplandor (su anterior grupo de hardcore) en 2008. Ahí se me presentó la oportunidad de estar en conexión con el trabajo de una editorial llamada “Seva”, que publica todo tipo de información conectada con la cultura védica, ese trabajo se desarrolló durante siete años y posterior a eso inicié algo conectado con el activismo vegano. Durante esos años se fue desarrollando la idea de concretar el proyecto de rap llamado Los Hijos de la Lucha, con el cual sigo manifestándome musicalmente. También participo como percusionista en un par de proyectos de hip hop pioneros en México: Magisterio y Ximbo.

-A propósito de Resplandor, reconocido grupo de hardcore colombiano, ¿cómo fue el cambio de estar rasgando la voz en un grupo veloz, agitando la melena y saltando durante años, a luego componer, rimar y grabar videos con otra connotación?

-Para mí la música es un canal a través del cual puedes compartir ideas que de una manera u otra brindan información, la cual dependiendo del emisor y receptor puede llegar a ser muy importante en los contextos reales de vida de los individuos. Mi idea en Resplandor siempre fue la de compartir ideas que tuvieran importancia para quienes escuchan. El hardcore puede llegar a ser limitante a la hora de transmitir una idea, por lo menos si quieres que esta idea llegue a la mayor cantidad de oídos posibles. Hacía algún tiempo había conocido un proyecto musical que había dejado de hacer hardcore para empezar pop rock, su cambio se hizo totalmente coherente para mí cuando supe que la motivación era llegar a más personas con el mismo mensaje que trasmitían en el hardcore, esa conspiración para mí fue totalmente inspiradora ya que convertía la música o el género en un simple medio de difusión. La idea me dio vueltas en la cabeza muchos años y después de mucho pensar y observar mis posibilidades, decidí que vía el rap podría contribuir a un nicho diferente, con una gran historia de luchas, de propuestas y que, por otro lado, tristemente está viciado por el mercantilismo gringo y un estúpido espíritu de competencia financiado por Red Bull y otros promotores del vicio occidental del egocentrismo que solo ha llevado a la decadencia; hubiera podido ser una poderosa arma en contra de la inconsciencia política, social y espiritual que enfrentamos como sociedad hoy en día en todo el mundo. Compartir nuevas ideas propias del movimiento hardcore punk y fortalecerme con una historia y una cultura ingeniosa y propositiva me llevaron a intentar hacer este tipo de música. A mí me interesa el mensaje que se entrega con la música, sea el género que sea.

 

-¿De qué hablan tus canciones?, ¿qué influencias tienes para ser hoy un ‘hijo de la lucha’?

-Lastimosamente la inspiración me la dan las desigualdades, la tristeza, la impotencia, la injusticia. También pienso en Annie Leonard cuando dice que “a muchos problemas, muchas soluciones”; trato de contar lo que para algunas personas es obvio pero que para otras son novedades, de ambos grupos se puede obtener resultados de concientización individual y colectiva. Informar es importantísimo. No me imagino cómo puede alguien dormir tranquilo sabiendo que este mundo arde rápido y teniendo un talento y capacidad de llegar a un cierto número de personas, decide hablar de su propio ego o de sus conclusiones acerca de situaciones inútiles, no sé, solo pienso en eso a veces y trato de generar algo diferente con lo que hago. Todos estamos hermanados por una lucha cultural tratando de proteger nuestra identidad de las garras de la globalización y su alienante brazo, una lucha social, una lucha política, una lucha espiritual. Esa es mi conclusión para creer que somos hijos de la lucha, sea de un tipo o de otro. Mis influencias son más que nada ideológicas, mis maestros espirituales Hare Krishna: Srila Bhaktialoka Paramadvaiti Swami y Srila Bhaktivedanta Atulananda Acarya Maharaj, son los principales, encabezan una larga lista. Por supuesto no puedes dejar de pensar en gente que ha labrado un camino previo en la música dando el ejemplo de que se puede poner un talento al servicio de la sociedad más allá de explotarlo para obtener un resultado personal. 

 

-¿Qué opinás de los recientes resultados donde ganó el NO en un plebiscito que tenía la responsabilidad de ponerle fin a parte del histórico conflicto armado colombiano?

Es una tragicomedia, la respondo hoy domingo sin saber qué va a pasar mañana lunes. Me aterra la influencia de un personaje macabro, en la manera de observar el mundo de tantas personas, eso da miedo y al mismo tiempo da una pequeña esperanza en términos pedagógicos, es un mensaje subliminal a los interesados en la difusión de información, vía prensa, audiovisual, musical, sea cual sea tu campo de acción. Si las ideas de guerra y odio fueron difundidas con eficacia debemos confiar en la sensatez y saber que sí podemos llegar a oídos y generar diferentes realidades. Ningún esfuerzo por llevar mensajes de esperanza y paz son en vano, el punto es continuar, analiza la problemática con ojos sensibles, elige tu campo de acción y lucha. ¿Cómo tener unos ojos sensibles si nuestra consciencia está contaminada con las noticias falsas de RCN y Caracol? ¿Cómo tener sensibilidad si no nos interesa el poder que tenemos como consumidores y solo nos dejamos llevar por la publicidad de los dueños del mundo? ¿Cómo ser sensibles si nuestro tiempo de creatividad (no me gusta llamarlo, “tiempo de ocio”) se pierde en series de Netflix o competencias deportivas financiadas por los mismos dueños de todo? “Concentrafóbicos” y “distradictos”. Necesitamos concentrarnos y darnos cuenta de que eso que queremos para nosotros debe ser lo que queremos para los demás, ¡para todos! La lucha es circular, jamás se va a terminar.

-¿Qué tienen en común México y Colombia?

-Si no escucharas los acentos y no tuvieras que pasar por aduanas creo que no notarías cuando pasas de un país a otro, por lo menos no en Latinoamérica. Centralización, ciudades atestadas de gente, periferias miserables, campos maldecidos con la riqueza de sus recursos naturales, maravillas totalmente deterioradas por intereses mezquinos y gente que, como diría Eduardo Galeano, “es más buena que el pan”. México y Colombia en muchos contextos son iguales, se sufre de las mismas injusticias, se goza con los mismos ritmos, se es ingenuo ante la maldad de los poderosos. Tanto en común que es difícil resumirlo, las mismas esencias de gente buena pero ingenua gobernada por gente mala sin nada de ingenuidad.

 

-¿Cuál es tu experiencia logrando agrupar opciones disímiles de vida en una misma propuesta musical?

La hermandad de conceptos es gigante, solo basta profundizar en las ideas para descubrir que son más las similitudes que las diferencias, profundizar es vivenciar, de verdad practicar algo y hacerlo parte de tu realidad, ir a las raíces y analizar eso desde tu vida personal y saber qué resultados observas, algunos son solo teóricos, vastos océanos de conocimiento con cinco centímetros de profundidad. Ser alguien espiritual o tener una fe particular manejada sanamente sin dogmas y sin radicalismo, es solo un punto desde el que te haces más consciente de la realidad, de las diferencias entre personas y el respeto que está involucrado en las relaciones entre sus diferencias. A mi parecer es lo mismo que piensa y trata de vivenciar un practicante de cualquier tradición mística o un ateo sensato que se maravilla con las bondades de la naturaleza, un joven ‘Straight Edge’ (estilo de vida libre de drogas propiciado por el movimiento hardcore/punk) de Bogotá o del ex distrito funeral hoy Ciudad de México, un militante político que defiende ideales de cambio y de igualdad.

-Un mensaje para la juventud latinoamericana que nos lee…

-Justo en este momento acontece algo que va determinando el curso de nuestros días como individuos, como colectivos, como sociedades, justo cuando yo escribo esto, justo cuando tú lo lees, justo ahora sin fecha de caducidad ni de expiración, un perpetuo ahora que no deja de acontecer mientras desperdiciamos nuestro tiempo y potencial dándole más de nuestra vida a quienes decimos odiar, solo por el vicio de la pasividad y el conformismo. Nunca es un mal momento para iniciar cambios en todo eso que ya sabemos que está mal en nuestra existencia. Tus acciones tienen un peso inmenso en el desarrollo de la vida en el planeta y es un deber y una responsabilidad conocer eso y desarrollarse de acuerdo a esa innegable verdad. La fe que es bien dirigida, que no es un dogma, que da certezas y puntos de apoyo a las personas, de hecho los sistemas se desarrollan para que esa fe desaparezca, luchemos por mantenerla. ¡Cuidado!, no estoy hablando de religiones, hablo de la creencia sea cual sea, de que nuestros actos tienen un valor, una responsabilidad, un peso, no son solo situaciones azarosas. Germina una semilla, siémbrala y deja que fluya con eso tu fe, cree en la naturaleza y la química perfecta del planeta o en lo que quieras, pero salvaguarda tu posibilidad de creer y actuar de acuerdo a eso en lo que crees. Puedes revivir tu espiritualidad organizándote políticamente en contra de la enfermedad del capitalismo.

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Hitos de un mundo redondo y de ricota

Por Laura Cabrera @LauCab

Pasaron 30 años desde aquel octubre de 1986 en donde Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota lanzó “Oktubre”, segunda placa discográfica que lejos de quedar en la historia como una de las primeras obras, parecería ser una composición sin tiempo y a la vez aplicable a los tiempos que corren.

Habían pasado los tiempos de La Cofradía, del cine y del teatro, del colectivo artístico. Había pasado también la primera placa de la banda: “Gulp!”. Lo que nunca frenó desde aquellos inicios fue la música, la poesía, la necesidad de hacer. 10 de octubre de 1986: los motores de la democracia llevaban tres años funcionando y había mucho por decir, también bastante esperanza devaluada desde 1983, año en que la ilusión de un pueblo con más justicia era lo que se esperaba. Ahí estaba Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en el decir cantando y tocando. Y fue en ese contexto que nació uno de los discos más destacados de la banda: el hoy treintañero  Oktubre.

Alguna vez el artista plástico Ricardo Cohen (Rocambole, quien hace poco presentó un libro de obras inéditas de la época de Oktubre) expresó en diálogo con este medio que, al dibujar al esclavo encadenado nunca hubiera imaginado que tantos años después alguien le enviaría una foto desde alguna parte del mundo en donde algún otro dejó retratado al encadenado en alguna pared. Es que desde su estética fue un trabajo llamativo, contestatario, con una tapa que parecería hacer un llamado a las masas, al pueblo de las banderas en mano, un llamado a copar las calles, un mensaje que a treinta años sigue latiendo.

Desde lo musical, por aquel entonces la banda compuesta por Carlos “El Indio” Solari en voz,  Skay Beilinson en guitarra, “Semilla” Bucciarelli en bajo; Tito Fargo D’Aviero en guitarra; Willy Crook en saxo; y Juan “Piojo” Abalos, en batería, había logrado la placa más querida por los fanáticos, aquella que con el pasar del tiempo hizo historia con temas como “Ya nadie va a escuchar tu remera”, “Motorpsico”, “Preso en mi ciudad”, “Semen up” y la dueña de lo que hoy se conoce como el pogo más grande del mundo: “Jijiji”.  Todas eran canciones que describían y criticaban el contexto socio-político a nivel mundial, el rol de los medios de comunicación y otros temas sociales que golpeaban a la realidad de los ’80.

Con la incorporación del new wave, el post punk, e inclusiones sonoras llamativas para la época, Oktubre se convirtió en el disco bisagra de la banda y en uno de los discos que conforman la bisagra del rock nacional por ser parte de la historia y sus cambios a lo largo del tiempo, no sólo desde lo musical sino también como una de las primeras placas de aquella agrupación que generó toda una movida artística que hoy forma parte de la cultura popular.

Lo cierto es que hoy lejos de ser una placa para escuchar y recordar, el disco de la tapa del esclavo, de los colores negro, blanco y rojo, y a simple vista minimalista,  dice algo más en sus letras: canta y transmite como si fuese una composición de esta época.

El sucesor de Gulp!

Oktubre fue un disco distinto, grabado en los estudios Panda a finales de 1985 y lanzado en 1986 por el sello Wormo. Fue un trabajo cuyo estilo se presentaba más frío en cuanto a su poesía y menos festivo en cuanto a lo musical, característica que había dejado su antecesor.  El disco, que se había presentado de manera oficial el 18 y 25 de octubre en Paladium ante 1200 personas ,contó además con invitados como Daniel Melero en teclados y Claudio Cornelio en percusión.

Desde ese entonces y con algunos cambios en la formación, como por ejemplo la incorporación de Sergio Dawi en saxo y Walter Sidotti en batería, la banda no dejó de crecer. Se convirtió entonces en la más convocante de todos los tiempos, característica que continúa vigente y se hace notar cada vez que alguno de sus integrantes toca con sus actuales bandas.

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Escenas punk-rockeras: “La autogestión es una herramienta pero también un fin en sí mismo”

Por Mariano Pacheco – @PachecoenMarcha

Adrián López, cantante de la banda “Bombatómika” de Paraná (Entre Ríos), cuenta en diálogo con el programa radial La Luna con Gatillo, cómo ve la actualidad del punk rock en Argentina y rescata la autogestión como otra forma de encarar la producción y puesta en circulación de las canciones.

Retomando una vasta tradición de “cruce de tribus”, que viene desde los años finales de la última dictadura cívico-militar, Adrián López cuenta que si bien no existe una “movida propiamente punk en Paraná”, sí sucede que dichas bandas comparten escenario con las de heavy metal, de rock, de blues. En diálogo con La luna con gatillo: una crítica política d ella cultura, que este cronista conduce junto a Carlos Bergliaffa cada jueves por radio Eterogenia, el cantante punk explica que es eso lo que permite la “fusión de géneros” en la provincia, “que es lo que permite que la movida pueda autogestionarse”. También destaca la importancia de una serie de festivales autogestionados que se vienen realizando en Entre Ríos, “con pibes que se juntan para conseguir el sonido, conseguir lugares para tocar y hacer la difusión”.

La banda está integrada por seis músicos y además de bajo, guitarra, voz y batería, como toda banda punk, Bombatómika tiene entre sus filas, desde su fundación hace tres años, un trombón y un saxo. Ya tienen su primer disco en las calles, “A punto de explotar”, y están comendo a grabar las primeras canciones del segundo.

Respecto de “la movida punk” más allá de las fronteras provincial, López rescata el “espíritu under” que sostienen en el Salón Pueyrredón de Buenos Aires:

“Algunos de lso que están sosteniendo esa movida integran la banda punk Responsables NO Inscriptos, que para nosotros es la referencia más importante respecto de la autogestión, no solo en el plano musical, sino también en el contra-cultural. Y hay otras nuevas, emergentes, como Mal pasar, en un país en donde el punk-rock siempre ha sido prolífico, vos recorres la Argentina y te encontrás bandas de punk por todos lados”.

Finalmente, retomando el hilo de la autogestión como emblema y como bandera, Adrián López insiste en que “la autogestión es una herramienta pero también es un fin en sí mismo, no solo en el rock, eligiendo dónde tocar, con quien, cómo armar el escenario e incluso, algo que es muchas veces difícil de lograr, el precio d ellas entradas, para que sean más accesibles, lo mismo que el precio de las bebidas que se venden. Eso respecto de la música, pero también nos interesa rescatar el principio de la autogestión en la vida, más en general”.

Escuchá la banda acá:

 

 

LA LUNA CON GATILLO: Una Crítica Política de la Cultura

 

ESCUCHÁ EL PROGRAMA COMPLETO ACÁ:

https://ar.ivoox.com/es/luna-con-gatillo-una-critica-politica-de-audios-mp3_rf_12445793_1.html

COLECTIVO RADIAL

Conducción y producción general: Mariano Pacheco.

Co-Conducción: Carlos Bergliaffa.

Con Iván Garzón, Carlita Limón y Carla Lorena Lorenzo en redes sociales; “El Turco” Diego Abu Arab en gráfica, Pablo “Pelado” Rodríguez en producción artística y Dante De Noia en la operación técnica.

TRINCHERAS RADIOFÓNICAS

El programa también se retransmite los viernes a las 15 horas por la FM 99.7 “Che Barracas” de Buenos Aires y los sábados a las 20 por F.M 99.5 “Zumba La Turba” de Córdoba, ambas integrantes de la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA). Y también los sábados, a las 22 horas, por la FM 95.5 “El Grito”, de la localidad de Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra (Córdoba). Noticias desde abajo y a la izquierda.

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Los Nadie: cine, música y realidad

Por Sergio Segura @comunhc

Los Nadie es una película colombiana que está dando de qué hablar en el mundo, tanto por los hallazgos propios de sus productores en materia cinematográfica, como por la forma en la que reflejan la realidad de la vida de cinco jóvenes de la ciudad de Medellín (Colombia). Iniciando agosto se lanzó el tráiler en Bogotá y la película rodará en las salas de cine desde el 15 de septiembre.

En marzo realizaron la apertura del FICCI en su versión 56 -Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias-, un encuentro con realizadores de 130 países invitados y una parrilla de películas que sitúa al festival como uno de los más significativos de Iberoamérica.

La realización recibió recursos del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC), fue ganadora en 2015 del Work in Progress del Santiago Festival de Cine Independiente (SANFIC) y participante de la Selección Oficial en la edición 27 de Cine en Construcción, en el marco del Rencontres de Toulouse. Fue producida por la empresa Monociclo Cine, productora conformada por egresados de Comunicación Audiovisual y Multimedial de la Universidad de Antioquia. Es una producción hecha desde cero, “monocromática, un proceso atípico, una película como no se hace una película”. No obstante, los actores también tienen historias que describir.

Hablamos con Nelson Calderón (o Txaza), un joven de 27 años de la ciudad de Medellín, quien nos cuenta sobre su experiencia como actor de Los Nadie, película en la que participó representando en la pantalla grande un pedazo de su experiencia de vida, siendo además el vocalista de la agrupación O.D.I.O., banda sonora del largometraje. Un actor no famoso, un punkero de barrio, un rebelde con reconocimiento en la ciudad por el compromiso con la difusión de la ideas libertarias con las que convoca a jóvenes a pensarse una sociedad diferente, a escapar de la realidad siendo sujetos libres. “Nuestros esfuerzos a veces parecen invisibles, ya que no hay cómo medir ese eco. Rockear y conspirar… eso es lo que hacemos”.

-¿Cómo lograron la osadía de ser partícipes de esta obra?

-Parce, cada uno de los que hace parte de la banda te podría contar una historia diferente, ya que todo es el fruto de miles de encuentros llenos de coincidencias, es el puro y vivo resultado del esfuerzo de todas las personas que participamos del proyecto. Le metemos a cada una de las artes, capacidades que desarrollamos como herramientas profesionales o culturales para llevar nuestra vida. El cine, el diseño, la música, los malabares, los tatuajes, los audiovisuales, las ideologías políticas. Fue en eso que nos encontramos. O.D.I.O. hace parte de la película por muchas razones. La más importante es que quienes hacen parte de esto nos valoran y creen en nuestro proyecto musical como una herramienta de lucha, de difusión de propuestas de cambio que identifican a muchas personas excluidas por la violencia y la economía de la ciudad. Los integrantes de la banda somos amigos de quienes actuaron y se conspiraron este proyecto. Pipe es uno de los guitarristas del grupo. Maka, Pipe y  Ñeke (tres de los protagonistas) fueron quienes nos propusieron como banda sonora. Poseemos una vida llena de afectaciones que motivaron a los realizadores. Hacemos parte de Los Nadie porque somos tal y como lo nombró en su escrito Eduardo Galeano, el cual también hace parte fundamental de la inspiración de esta obra cinematográfica que trastocará la pantalla gigante con contenidos que hacen parte de un todo o un nada de nuestra existencia.

-¿Por qué esos cinco jóvenes que emprenden un viaje por Suramérica huyen de “la ciudad más educada e innovadora del país”?

-Ser joven en esta ciudad es poseer dos opciones de vida: ser un muerto en vida que camina como un zombi más hacia la máquina de la servidumbre cotidiana que lo arrastra hasta el abismo de la miseria y la monotonía, o ser un soñador. Lastimosamente en Medellín no hay lugar para los soñadores, pero ni todo el cemento que lapida la ciudad ha podido construir un lugar en donde se lapiden nuestros sueños, pasiones, deseos, ideas y sentimientos. Esto es causa  de la desigualdad, las injusticias, el control social y la violencia que se respira en esta ciudad vendida como el mejor rincón del turismo. Para nosotros, Medellín es una ciudad que se maquilla entre el ego, la fachada y la vanidad, pero la realidad es de miseria, violencia, y desazón. Es una ciudad llena de ignorantes conservadores, de paramilitares y actores armados que reprimen, intimidan y asesinan  para hacer de esta ciudad un ejemplo de “orden”. ¿Cómo resistimos los jóvenes a esta ciudad y a la falsa imagen que se vende de ella?, dándole la cara a nuestras vidas, a cada segundo que acontece una nueva experiencia en este agujero de insensateces. Esos soñadores somos Los Nadie, que entre ideas y acciones resistimos y escapamos de un mundo que nos intenta impedir ser nosotras y nosotros mismos.

-La cinta fue escogida por la junta directiva del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI) para la apertura de su versión 56. Cómo fue encontrarse de un día para otro en un ambiente de artistas y experimentados cineastas, pero también en un escenario donde predomina el elitismo y la opulencia, común de eventos donde acude la clase más pudiente del país (desde el presidente en adelante).

Lastimosamente, por la situación económica que vivimos las personas que hicimos parte de este proyecto, no todos tenemos la oportunidad de participar de los eventos a los que nos invitan como película, los cuales patrocinan invitaciones limitadas. Este evento es un lujo y en la banda decidimos no ir para usar esos recursos produciendo nuestro cuarto CD. Lo que más admiro de nuestro equipo de trabajo, es que somos seres bastante sensibles y autónomos, con una conciencia corroída y fomentada por la experiencia y la práctica cotidiana de nuestros pensamientos, por ello jamás se nos quedan en casa nuestros principios y raíces como excluidos sociales. Eso lo vivieron quienes fueron al Festival. Este contexto no fue la excepción para marcar la diferencia, dejar nuestra huella y demostrarle a esa élite que somos muy diferentes a ellos, pero no por eso menos creativos o astutos, todo lo contrario, tuvimos todo para ser la película de la apertura del FICCI 56 y ahora somos una referencia de otras puertas en el caminar del séptimo arte.

Entrevista a realizadores de Los Nadie

-La película lleva poco tiempo de ser anunciada y ya se roba las miradas de diferentes públicos. Hace unos días mostraron por primera vez el tráiler en Bogotá y se habló de un festival en Italia…

 La película ha tenido buena acogida por parte del público y esperamos que pueda ser vista en varios lugares del mundo. Será proyectada en Italia en el  Festival de Cine de Venecia en su edición 73, en una sección paralela denominada Semana de la Crítica, siendo la primera película colombiana en participar de dicha selección y la única latinoamericana de esta edición. Igualmente, el estreno en las salas de cine del país será el próximo 15 de septiembre y seguiremos trabajando para que se siga proyectando en otras muestras y festivales. Con respecto al tráiler, la recepción fue muy buena para ser la primera muestra de este proyecto que se publica en redes sociales, esperamos que al igual que el tráiler, la película en su totalidad pueda posicionarse. No será difícil, pues se genera identidad con nuestros contextos sociales y mucha gente se siente identificada con estos aspectos de la vida.

Los Nadie-Tráiler oficial

-Tu grupo O.D.I.O. es la banda sonora del largometraje. En la película durante un concierto dices: “contra el hijueputa dinero, contra eso que nos hace madrugar todos los días. Esa mierda de material que fabrica nuestros sueños. ¡Qué tristeza el puto dinero!”. ¿Qué es lo que te ha hecho el dinero, Nelson? ¿Qué tiene que ver el espíritu punk en todo esto?

-Como lo comenté anteriormente, no solo la banda, sino muchas personas que han hecho parte en el crecimiento de nuestros proyectos, somos personas que no pertenecemos a los sectores favorecidos por la economía, el dinero ni su distribución. En muchos momentos de nuestra vida nos hemos visto limitados por este papel que es el dios más poderoso de nuestra especie. El mero hecho de gestionar la película es un reto traumático para quienes la realizaron. Como banda, poder continuar siendo un proyecto no comercial y antagonista al modelo cultural es un desafío bastante difícil. Las realidades que se viven en nuestros barrios y territorios no son los más apropiados como para darle méritos al dinero, sino todo lo contrario, ya que es lo que nos ha condenado. Más que el espíritu punk, considero que es un rechazo o una inconformidad patente, inevitable de no expresar cuando eres un ser pasional. El punk se ha manipulado desde el mercado y ahora es normal encontrar empresarios dedicados a producir dinero de los réditos comerciales del género.

“Este mundo se va destruyendo con el desarrollo de nuestra razón 

La conciencia humana y su detrimento, lo natural en deterioro por nuestra evolución. 
Somos las victimas de tus inventos, somos los desechos de la civilización 
Los escombros grises de un paisaje muerto, la sobras de tu ruin y sucia ambición. 

Los nadie, los nada, solo tenemos precio, nunca has conocido el verdadero valor. 
Los nadie, los ningunos, los que siempre tienen dueño, 
Los borregos culturales de tu domesticación. 

La vida es devaluada como mercancía, tu existencia está evaluada por tu posesión. 
Cuánto tienes, cuánto vales, es la ley de la vida, la que rige tu camino y tu religión. 
Los hijos de nadie los dueños de nada, los bastardos sin futuro y sin educación. 
Muriendo la vida, sin ser aunque seamos, los ninguneados por la distribución. 

Los nadie, los nada, los que no importamos 
Los nadie, los ningunos, no tenemos opción 
Las nadie sin salidas, nacimos perdidas. 
Huyendo de la vida y la desesperación”.

https://youtu.be/uiR0yCUHWZk

Grupo: O.D.I.O. (Oposición Dirigida a la Injusta Opresión)

Canción: Los Nadie

-En una entrevista el director de la película, Juan Sebastián Mesa, afirma haberse inspirado en amigos malabaristas, también hace una reflexión sobre la cultura de la violencia en Medellín, del paramilitarismo, de la amistad, los sueños y las adversidades. Cuál es tu visión sobre estas caras  de la vida que se denotan en el largometraje.

Él dijo toda la verdad en esa entrevista, cuando vean la película verán que su contenido hace alusión a cada uno de esos aspectos. El punto fuerte de esta película es ese… los sueños inmersos entre las adversidades de la amistad y una ciudad tan hostil y violenta como la que nos parió.

– Una vez, en un concierto de punk en un parque de una comuna de Medellín hace algunos años, siempre hubo paramilitares en moto vigilando. La Policía nunca se acercó; el permiso de hacer el concierto y la “seguridad” la dan “otros”. ¿Cómo fueron los rodajes de la película en este sentido?

Hubo momentos de tensa calma en los que las tomas que se necesitaban tenían su grado de contundencia, agresividad o intervención. La mayoría de veces hubo tranquilidad, en otras, se generaron reacciones en la gente, entre ellos los típicos controladores (paracos, informantes, sapos, vecinos, policías, etcétera,) que en algún momento interfirieron con el trabajo de rodaje y pre producción. Como se hicieron varios grafitis, en momentos hubo que negociar con quienes interrumpían para así poder lograr a la perfección el cometido del director, de los productores y de su guion.

-Finalizando los años 80 fue rodada también en Medellín la película Rodrigo “D” No futuro. Tanto la película como los entornos del punk paisa se convirtieron en una especie de ‘culto’ para diferentes generaciones de los suburbios de Medellín y de cierto modo para la radiografía de la contracultura colombiana. ¿Qué ha cambiado desde entonces?

Ha cambiado todo. Ya no somos quienes vemos la violencia como algo que debemos aceptar, al igual que asumimos el machismo como un error en la escena punk y  hardcore. En vez de dividirnos por “ismos”, modas o colores, preferimos unirnos para atacar todo aquello que afecte el desarrollo pleno y alegre de nuestras vidas, consideramos que no es que no haya futuro, lo que no hay es educación sensible para asegurar un futuro y es por ello que irrumpimos en nuestro presente para cambiar nuestro destino, sin delegarle nuestra vida a nadie, asumiéndonos como sujetos políticos, de cambio, que resisten y crean con actos un futuro distinto al que las generaciones de la vieja guardia quisieron montarnos encima.

-¿Qué debemos esperar de la película? Comparte un mensaje para quienes nos leen en América Latina y el mundo.

-Creo que el cine de Colombia está trillado en eso de mostrar  realidades inmediatas, tan violentas, contextuales y llenas de complejidades que a veces se convierten en un cliché de nuestro lugar de origen y generan estereotipos que llegan a ofender muchas susceptibilidades en nuestros territorios. Aunque en esta historia también están las drogas que nunca faltan en el cine latino, la violencia que identifica a Colombia y la pobreza que caracteriza nuestras violencias y vacíos estructurales, tengan por seguro que verán otra historia, otra forma de contar lo que nos pasa. No es una narcopelícula como las que ahora abundan donde predomina la pornomiseria. Me atrevería a decir que les va despertar muchas de sus pasiones: les hará reír, llorar, reflexionar, discutir, criticar sus vidas y con ello la película misma. Vean la peli y después piensen si irían a una sala de cine a ver algo que narra su vida, aunque se cuente desde la fantasía del arte y la imagen. Si la respuesta es positiva, creo que por más duros que hayan sido los golpes recibidos en el camino, todo habrá valido la pena, de lo contrario, mal asunto, algo falló. Este es un mensaje que la música le dio a mi vida y es gracias a esto que hoy hago parte de este proyecto tan grande.-

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La cumbia que los parió

Por Laura Cabrera @LauCab

Entre los documentales sobre los orígenes de esa conjunción de sonidos que son mucho más que música, Cumbia la Reina es un recomendado que habla de la identidad, de la mutación de un género que se adaptó a las épocas y que supo ser siempre del pueblo, aunque a veces ignorado. Y aquí está, de pie, porque durante años fue símbolo de resistencia.

“La cumbia es el pulso de Latinoamérica y la reina de la calle”. Con esa frase, uno de los entrevistados define al género musical que sin lugar a dudas da identidad a América Latina. Y parecería ser ella la columna vertebral de este recomendado: Cumbia la Reina (2015), documental del director Pablo Coronel, quien abarcó el género desde su surgimiento en Argentina, allá por los ’50, hasta nuestros días, con todas sus variaciones.

La evolución de ese conjunto de sonidos al que queremos/llamamos cumbia está relatado por los y las protagonistas, que más allá del paso del tiempo y las muertes, siguen siendo hoy referentes, como es el caso de Koli Arce o Gilda. Un sociólogo habla del contexto histórico de la cumbia, que para cada momento también supo tener un formato. Figuras que se presentan en la diégesis del relato como “presentes/ausentes”, hablando de los orígenes de la cumbia y recibiendo un nombre en pantalla recién cuando el tiempo del relato los toca como “actuales”, permaneciendo entonces anónimos en esa génesis que les dio vida en la movida tropical. Imágenes y sonidos de archivo. Estos son algunos de los recursos que contiene la propuesta de Coronel.

Fresco, interesante y para nada clásico, el film establece dos líneas cronológicas que, aunque paralelas, se chocan en la narración de aquellos que como protagonistas del pasado hablan sobre el pasado y aquellos que como protagonistas del presente también tocan aquellos tiempos. Esta línea resulta interesante por no quedarse en lo musical y por entender el producto desde la historia, desde el contexto: ¿qué pasaba en los ’50 cuando grupos como Los Wawancó llevaban la fiesta a clases bajas y altas?, ¿qué sucedía en los ’90, cuando Ricky Maravilla se sentaba en la mesa de Mirtha Legrand?, ¿y en 2001?, ¿por qué la cumbia villera es catalogada como aquello que no debe ser llamado música o como eso que genera violencia?, ¿por qué a pesar de todo esto persistió a tal punto de ser tomada como base de nuevos sonidos y hasta interpretada por rockeros?

La respuesta: la cumbia es la identidad de los pueblos latinoamericanos. De esto viene el documental. De esto y de la diversión que genera en el público que muchas veces no supo entender de qué venia la cosa, sobre todo en Argentina.

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De historias y tiempos

Ella, la cumbia, tan presente en sonido, tan protagonista, es admirada por grandes como Los Wawancó, El Quinteto Imperial y Koli Arce, los pioneros. Y son ellos mismos quienes cuentan historias de cómo la cumbia se fue metiendo en las diferentes clases sociales y de qué forma fue haciéndolo, siempre desde las clases bajas, en las radios de empleadas domésticas o en las estaciones de trenes. Pero siempre ahí, en el ambiente, para que todos escuchen y el que quiera se anime a bailar.

La línea histórica avanza. Gilda es protagonista de algunos minutos de documental, no sólo como la mujer que revolucionó la movida tropical por ser tan distinta a los estereotipos sino también por haberse convertido en una santa del pueblo, aquella que nunca muere. Y ahí está otro de los méritos de la movida tropical: el de sobrepasar la barrera musical y transformar culturas y creencias, tal como sucedió con esta jóven mujer que cambió su profesión para ponerle el cuerpo a la labor en este género hasta el momento gobernado por grupos masculinos.

El documental se completa en esa época con  los grupos “armados” como Volcán, Commanche (algo así como los Back Street Boys nacionales, los que llenaban estadios y salían del escenario con custodia) y se va acercando a la actualidad mediante la exposición de un viaje de gira del reconocido Amar Azul, gira al parecer bastante agitada y cargada de trabajo.

Y es esta última banda la excusa para hablar de la última gran movida de la cumbia, protagonizada por un ex Amar Azul: Pablo Lescano. Aquí comienza una nueva etapa, la de la “cumbia villera” tantas veces estigmatizada y castigada por quienes no entendieron que sus letras no hablan de deseos sino de realidades, de protesta, de la resistencia musical en una época en donde la crisis, el hambre y la pobreza atravesaron a un país.

Con toda esa historia encima, el documental se completa con los nuevos sonidos, con las nuevas bandas que son la prueba de que la resistencia cumbiera triunfó porque allí está, generando otros aires que salen desde ella y vuelven a ella, como si fuese un círculo. La identidad otra vez se hace carne en cada acorde.

Cumbia la Reina es sin lugar a dudas un registro audiovisual llamativo en su relato,  que da cuenta de cómo un género muchas veces ninguneado fue sin embargo en toda época un hilo conductor, un germen en expansión aún en aquellas clases que se resistían a las melodías de ella,  la que supo jugar y caminar como hormiga para llegar a ser hoy la que atraviesa fronteras.

El documental puede verse en: http://www.cinemargentino.com/films/914988721-cumbia-la-reina

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