Un nuevo crimen de Estado: Prefectura asesinó a un joven Mapuche

Por Redacción Marcha

El sábado por la tarde la Prefectura reprimió a un grupo de Mapuches y asesinó a Rafael Nahuel, un joven de 22 años. Breve recorrido de un estigma que se sostiene a sangre y fuego.

Mientras se pretende cerrar el caso Santiago Maldonado, las fuerzas de seguridad asesinaron a un mapuche durante la tarde del sábado. Se trata de Rafael Nahuel de 22 años.

Insistimos en la palabra “asesinó” porque los hermanos mapuches bajaban pacíficamente de la montaña, del territorio recuperado Lof Lafken Winkul, para visitar a sus familias. No hubo enfrentamiento. No hubo piedras ni palos contra las balas de plomo del comando de Albatros de Prefectura.

Desde allá, Moira Millán envía un audio en el que aclara: “Hay rehenes y un gran operativo policial en la zona de conflicto, que rodea el río Mascardi. El juez Gustavo Villanueva había asegurado que a las 23 horas se iba a parar el operativo policial por la noche, sin embargo hay desaparecidos, además de nuestro hermano asesinado. Y también hay heridos de gravedad, que no están bajando de la montaña por miedo”.

Durante la noche nuevas denuncias comenzaron a circular. Javier Milani, Secretario General de Ate de El Bolsón, fue detenido junto a su compañera sin explicaciones. De misma forma, desde el gremio denuncian que desconocen el paradero de otros dos compañeros sindicalistas, quienes se encontraban en la comunidad en el momento de la represión. Tampoco se sabe la situación de las y los mapuches que se volvieron a la montaña para protegerse de la balacera.

En camino a Bariloche, Sonia Ivanoff, abogada de Facundo Jones Hualas, explicó a su vez que hay dos detenidos en calidad de incomunicados a disposición del juez Villanueva. Se trata de Fausto Jones Hualas y Lautaro Alejandro González. “Mientras que el juez había negado que hubiera detenidos, a la una de la mañana se pudo confirmar llamando a la comisaría”, denunció la abogada. Además, Ivanoff manifestó “Es importante saber los nombres de los detenidos porque son los testigos de cómo murió Rafael Nahuel”.

Para finalizar la abogada recordó “Sepan ustedes que desde el 30 de agosto del año pasado el gobierno ha largado un plan de estigmatización para que se entienda que los mapuches al intentar poner sus ideas por la fuerza son un peligro”. A su vez, explicó que compañeras de los detenidos quisieron llevarles su ropa y pertenencias pero que se las ha imposibilitado. Un claro ejemplo disciplinador que intenta acabar con la cultura y los símbolos del pueblo mapuche con el objetivo de “limpiar” y “despejar” el territorio sureño de su historia tras una nueva campaña de genocidio.

Según Alejandro Palmas, integrante del Equipo de Comunicación Popular Colectivo al Margen, “En la tarde de hoy (por ayer) se realizó la inspección cuyos resultados trasmitió uno de los integrantes de la comisión que visitó la comunidad Relmu Lafken, (Lago Mascardi), Furilofche (Bariloche), integrada por el juez junto con organismos de DDHH, abogados, comunidades para constatar el estado de salud de algunos integrantes de la comunidad. Para ver en qué situación se encontraban las personas que estaban en el lugar, y poder ver a las personas heridas, allí se encontraron a dos personas con herida de bala, Johana herida de bala en un hombro con orificio de entrada y salida, que se encuentra en buen estado, y el otro herido en el brazo izquierdo, también con orificio de entrada y salida, también se encuentra en buen estado”.

Además, Palmas agregó que “Luego de esa situación los peñi deciden permanecer en el lugar, entonces se vuelve a charlar con el juez Villanueva con la idea de encontrar alguna vía de salida al conflicto, allí se propuso crear una instancia de diálogo de carácter urgente, con la intervención de parques nacionales y otros organismos que tengan capacidad de resolver en lo inmediato capacidad de resolver situaciones de estas características”.

Es decir que, a pesar de que se trata de instalar una idea de terroristas irracionales, a pesar de la violencia del Estado, la salida que el pueblo mapuche busca sigue siendo por la vía de la paz.

Terroristas, RAM y la construcción de sentido

Según la Real Academia Española, terrorismo es “Dominación por el terror” o “Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. También tiene una aseveración más arriesgada: “Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos”.

Cuando pensamos en la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) y la supuesta orientación como un grupo terrorista, ¿somos capaces de identificar de qué dominación hablamos? ¿Tenemos presente cuáles fueron los actos violentos sucesivos para infundir terror? ¿Cuáles fueron los crímenes reiterados e indiscriminados?

Sabemos, según dicen los medios masivos, que este grupo es violento, algunas veces anarquista y que pretende robarle a Benetton. Los mismos medios, avalados por el gobierno nacional, plantaron el terrorismo mapuche como respuesta al crimen de Santiago Maldonado por parte del Estado, pero sirvió de garantía para represiones pasadas y por venir.

Sin embargo, es Benetton quien se instaló a inicios de la década de 1990 en la patagonia Argentina y ha sido el Estado quien garantizó su presencia, vulnerando el derecho ancestral y de preexistencia a la conformación del estado argentino de los pueblos originarios, tal como lo indica la Constitución Nacional.

Pero hablando de terrorismo y construcción de sentido, la estrategia del enfrentamiento no es nueva. Más allá de lo improbable que 20 supuestos terroristas expertos no haya podido ni siquiera rasguñar a 4 integrantes de la Prefectura que, según voces oficiales, estaban rodeados, la excusa de la actuación en defensa propia contra sectores desarmados y con mecanismos cobardes, es habitual para justificar cualquier represión.

Y si de terrorismo hablamos y volviendo a las afirmaciones de la RAE, ¿no es este gobierno el que defiende a sangre y fuego su posición, reprimiendo cualquier reclamo popular? No es el pueblo mapuche víctima de la sistematización de actos violentos para infundir miedo y desolación en sus comunidades por parte del gobierno? Acaso, ¿no es este gobierno una banda organizada que de manera reiterada e indiscriminada, genera una alarma social con cada bala, con cada preso, presa, con cada muerto con el único fin político de sostener sus intereses y los de su clase?

El discurso oficial y sus defensores de la opinión publicada saben bien que es importante la manera de decir las cosas, la frecuencia con la que se hace y la construcción de verosimilitud. Pero es indispensable tener la osadía de reflexionar y entender que el gobierno nacional, en este aspecto, es certero y letal.

¿Quién era Rafael?

Rafael Nahuel no era terrorista, no tenía 27 años ni usaba armas. Tenía 22, era carpintero y participaba del Colectivo Al Margen (CTEP Bariloche), tal como sus compañeros lo cuentan.

“Rafa caminaba por los bordes, como tantos pibes de los barrios que le disputan una revancha a la dura vida que les tocó en las barriadas humildes del alto de Bariloche. Conseguir laburo piola con apellido mapuche y dirección en el Nahuel Hue es casi una utopía. Por eso el Rafa andaba por los bordes y caminaba los espacios que lo esperanzaban con un cielo azul en el horizonte gris de Bariloche”, inicia el comunicado.

Sobre el final, agrega: “Ayer mientras esperábamos ver el cuerpo para poder confirmar que se trataba del Rafa la única imagen que pude ver, es su sonrisa, sus ganas de encontrarle un atajo a tanta miseria planificada. Su sueño de quizás rescatarse en la espesura del monte, de volver tras los pasos al despojo del pueblo mapuche y rescatarse con una forma de vida cerca de la tierra y los animales. Ese. El sueño del pibe tigre se fue para siempre. Nos queda su sonrisa, su sueño trunco y el abrazo que me hubiera gustado darle antes de su último viaje”.

Cumpliendo con la tradición: Estado asesino

La represión contra el pueblo mapuche no se detiene. El sábado falleció, producto de las balas de la Prefectura, Rafael Nahuel, un jóven de 22 años, en un hecho que los medios hegemónicos intentan construir como defensivo, y que sin embargo terminó con la vida de aquellos que pelean por la tierra. El hecho se inscribe en la continuidad de situaciones que se vienen produciendo y que el jueves pasado llegó al extremo de haber llevado encarcelado a niñas y niños pequeños de la comunidad mapuche, en clara violación de nuestras leyes más elementales y de humanidad. Al igual que Santiago Maldonado, hoy nuevamente tenemos que llorar la sangre derramada de un joven. La criminalización de las infancias y la juventud en nuestro territorio austral esconde la defensa de intereses oscuros en alianza con el poder gobernante de turno. Las tierras que ancestralmente le corresponden a los pueblos originarios, hoy son ocupadas ilegalmente, en una acción avalada por el Estado, sea quien sea el gobierno. Hablamos de Lewis, Benetton y compañía.

En la tarde de ayer, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia se convocó junto a diferentes organizaciones populares en la Plaza de Mayo para marchar en repudio y protesta por el asesinato de Rafael Nahuel, un pibe pobre de las barriadas de Bariloche, que se había movilizado en defensa de los territorios ancestrales. También se sucedieron manifestaciones en otras plazas del país como en Bariloche, donde la comunidad salió a repudiar el hecho. En Córdoba capital se realizaron manifestaciones en repudio de un nuevo hecho de represión y asesinato por parte de las fuerzas del Estado.

Nora Cortiñas, oradora del acto en Plaza de Mayo enunciaba: “Le decimos al gobierno basta de matar y matar, vamos a seguir en las calles todo lo que sea necesario, el pueblo está cansado ya, basta de esta persecusión y en todos los niveles, basta de la persecución a los periodistas y a los trabajadores, de despedir a la gente, de dejar en la calle, transformar la Argentina en un país de desocupados y hambre, y perseguidos políticos, porque le decimos al gobierno que vamos a seguir en la calle todo lo que sea necesario hasta lograr toda la verdad, toda la justicia y que pare esta situación que estamos viviendo”. Además, agregó que “No queremos vivir la Argentina como años atrás, no queremos volver atrás, no queremos volver a épocas que creemos que nunca más íbamos a volver. Seguiremos andando para lograr parar toda esta situación que estamos viviendo de criminalizar la protesta, judicializar a todos las y los trabajadores. Basta decimos porque el pueblo un día se cansa, hoy estamos ya empezando a cansarnos”.

La escalada represiva del gobierno no se detiene. Reprimir, incluso hasta el asesinato, es política de Estado. Estas decisiones tienen nombre y apellido. Es el gobierno que encabeza Mauricio Macri el que quiere terminar con las voces disidentes. Son las estrategias de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, las que planifican la represión y el crimen organizado a gran escala. Es la mano de fierro de Pablo Noceti la que encabeza estos asesinatos temerarios en nuestra patagonia.

Ayer fue una nueva movilización contra estas políticas de Estado. No es suficiente. El grito de justicia y juicio a los culpables, así como también por el fin de esta violencia estatal, solo será oído si los reclamos y la organización se multiplica de a miles.