Una materia que se mantiene y nos invita a la reflexión Una materia que se mantiene y nos invita a la reflexión
La intensa obra teatral “Una materia que mantener fija” seduce en Espacio Urbano. Una materia que se mantiene y nos invita a la reflexión

Por Agustín Bontempo / Foto: Nicolás Bellati

Proponiendo algunas situaciones comunes y otras no tanto, Una materia que mantener fija nos propone cuestionarnos algunos lugares comunes, personalistas, desde una intensa y desordenada puesta en escena.

 

Desde el momento en el que se entra a la sala, la percepción ya es de extrañeza. Un escenario raro, el público alrededor. El desafío de la simpleza en el desorden, es lo que intentan Mariano Clemente y Ana Borre, a cargo de la dirección. Y lo logran.

Al inicio, la obra tiene como protagonistas a un grupo de jóvenes que comparten una noche de música electrónica, alcohol y drogas sofisticadas. Se muestran en una dimensión fuera de lo convencional.  Poco después, las mismas personas se encuentran en una lancha colectivo, sin entender muy bien las razones.

Mariano Clemente, en dialogo con Marcha, nos cuenta que esta idea es producto de “Un proyecto de experimentación. La materia que mantener fija es eso, la prueba, el estar siempre en crecimiento como proyecto, la obra y también nosotros como individuos”.

Los géneros se cruzan, la estética varía. El arte nos desafía.

Esta ida y vuelta de contextos, que cambia constantemente, donde conviven el orden, el desorden, la histeria, la sapiencia, los riesgos, los juegos y también el miedo, nos alertan sobre una encrucijada que se corrompe, se parte y se pierde momento a momento, siendo el desafío alcanzar todo lo opuesto. Alguna certeza, alguna resolución, algo menos inquieto, algo fijo.

A medida que el tiempo transcurre surgen algunas conclusiones sobre las causas del actual estado de la situación, el cuál puede ser evidenciado por los espectadores en este ir y venir del tiempo y el espacio. Y mientras tanto, los nervios le ganan a la razón y la (in)comunicación comienza a apoderarse de la situación.

De una manera atrapante, la obra intenta dejar un mensaje claro en relación a esta sociedad viciada de egoísmo. Clemente asegura que la obra “Trata de despertar esa conciencia sobre el otro y el entorno. Creo que si se escucharan más y entendieran la situación en la que están inmersos, en conjunto, podrían hacer algo que los saque. Y se mantienen de una manera individualista y llegan a mal puerto”.

En el medio del desorden, lo más valioso es que el mensaje sea claro y nos llame a cuestionarnos nuestro rol en esta sociedad narcotizada. Sin duda, Borre y Clemente lo logran.

El resultado de un intenso trabajo

La obra comenzó a pensarse hace tres años, en un proyecto colectivo, con experiencias y aportes que se ponían en juego. Por eso, en relación a la pregunta sobre por qué Una materia que mantener fija, Clemente nos dice que “El objeto al que llegamos se aleja de ese nombre y va por una historia particular que intenta hacer como un pequeño reflejo super exagerado de una parte de la sociedad que está dormida y que si no se despierta va a terminar sumergida en el medio del mar ahogándose”.

El desempeño de las y los actores, del equipo técnico, sin duda, son un reflejo de ese trabajo y esas intenciones. “Esta obra es en la que logré un resultado estético que no había tenido antes en mi carrera y la verdad que me gusta mucho. Logre la conjunción de la escenografía con las luces, la historia y que todo eso fluyó”, sentenció Clemente.

La obra se seguirá presentando el último sábado de mayo y todos los de junio, a las 21 hs en Espacio Urbano, ubicado en la calle Acevedo 460. Para más información, se puede acceder a Una Materia que mantener fija.

Ficha Técnica

Actuan: Nicolás Bellati, Victoria Casellas, Manuel Embalse, Micaela Freire, Celeste Georgina Giribaldi, Lorenzo Martelli, Diego Palacios, Valentina Remenik, Cecilia Ursi y Celeste Veleda.

Diseño y realización de escenografía y vestuario: Valentina Remenik y Daniela Chihuailaf / Realizción lancha colectivo: Damián Kohon / Diseño de ilumniación: Carolina Rolandi / Diseño de sonido: Manuel Embalse / Colaboración dramatúrgica: Giuli Kiersz y Cristian Cutró / Diseño gráfico: Flora Buraschi / Producción: Micaela Freire / Asistencia de dirección: Alejandro Schonfeld / Dirección y coreografía: Mariano Clemente y Ana Borre.

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