Violento desalojo en comunidad mapuche a pedido de los Benetton

Por Sebastian Saade – @seba_saade

Cumpliendo con la orden del Juez Penal de Esquel Ricardo Rolón y del Fiscal General Oscar Oro, la guardia de infantería de la policía de Chubut y de la Unidad de Abigeato reprimió el martes pasado a la comunidad del Lof Mapuche en resistencia del Departamento de Cushamen, territorio ubicado en Vuelta del Río, entre las ciudades de Esquel y El Maitén de la provincia de Chubut. Las tierras mencionadas fueron recuperadas de las garras del magnate Luciano Benetton.

La represión se inició al amanecer, cuando la claridad empezaba a mostrarse en la estepa patagónica. No hubo distinción alguna, disparaban tanto a hombres, mujeres y niños. La excusa para ejecutar los disparos fue un supuesto robo de ganado en terreno de la familia Benetton. Las fuerzas de seguridad provinciales emprendieron con balas de goma y gases lacrimógenos contra las familias mapuches: hubo varios heridos producto del alcance de los proyectiles en las piernas, el pecho y los brazos de los presentes. Integrantes de la comunidad llegaron a encontrar 242 cartuchos de color verde calibre 12/70 con la inscripción anti-tumulto.

Julio Saquero Lois, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (A.P.D.H. – Chubut), relató lo sucedido en la madrugada del 29 de junio, “Grande fue la sorpresa y el miedo de los pequeños al despertar con la gritería policial y grande fue la reacción de la comunidad que eludiendo balas de plomo, perdigones de goma y gases lacrimógenos, logró con sus armas ancestrales, hondas y piedras, resistir y luego perseguir entre matas y lomadas a los oscuros hasta hacerlos abandonar el predio”. La feroz represión continuó durante dos horas.

Bruno Deias, Defensor Público de la Oficina de Defensa Penal de Esquel, expresó que no hubo ningún tipo de garantías para tratar de evitar estos episodios de violencia policial. En declaraciones al portal Noticias Esquel, el fiscal Deias afirmó que “cuando los animales se pasan de un campo a otro, haya conflicto o no, no se hace una denuncia penal ni se motiva un allanamiento con semejante despliegue de armamento y de personal inevitablemente termina en este tipo de situaciones”. El fiscal expresó que el verdadero motivo que se persigue es poner a los integrantes de la Lof en Resistencia del departamento Cushamen en calidad de ofensores.

A su vez, desde la Unión de Asambleas Patagónicas repudiaron el accionar de las fuerzas represivas en un comunicado difundido como conclusión del 14º Encuentro de la UAC realizado en San Carlos de Bariloche los días 18 y 19 de junio. En el documento expresaron la solidaridad con las “Pu Lof en Resistencia del departamento Cushamen (Chubut, Puel Huili Mapu), por la represión sufrida por su población”.

Mientras la comunidad mapuche aún reclama por la recuperación de tierras ancestrales, el poder político sigue defendiendo al magnate italiano. Horas después de la represión en Vuelta del Río, el intendente de El Maitén, Oscar Currilén reveló que pagó el aguinaldo de los trabajadores municipales en tiempo y forma gracias a que el grupo Benetton hizo un pago anticipado de impuestos municipales.

Recuperación del territorio de Vuelta del Río

El 13 de marzo del 2015, en un comunicado emitido por el Pu Lof en Resistencia del departamento de Cushamen y el Movimiento Autónomo del Puel Mapu (M.A.P.) anunciaron que iniciaban una recuperación del territorio ancestral mapuche en la región de Vuelta del Río. En una conferencia de prensa brindada para un grupo de medios comunitarios y alternativos que se hicieron presentes en el lugar, los referentes de la resistencia denunciaron que estaban obligados a presentarse con las caras cubiertas producto de la persecución política y hostigamiento que sufrían por parte de la policía.

Un grupo de hombres, mujeres y niños de distintas comunidades mapuches de la zona decidieron saltar el alambre para iniciar la recuperación de las tierras que hasta ese entonces eran usurpadas por el magnate italiano Luciano Benetton. En el momento que la comunidad se asentaba en el predio de la vuelta de Río, un grupo de personas vestidas de civil atacaron a balazos al pueblo mapuche. En aquellos días, se reclamaba por la presencia del poder político y judicial para poder resolver ese conflicto de tierras.

En el comunicado difundido el año pasado se describió con certeza el despojo al que se sentían expuestos. “Ante la situación de pobreza de nuestras comunidades, la falta de agua, la desertificación prolongada en las últimas décadas, el acorralamiento forzado hacia tierras improductivas y el despojo que se viene realizando desde la mal llamada “conquista del desierto”, hasta la actualidad, por parte del estado, los grandes terratenientes, sumado a esto, la inmensa cantidad de Peñi-Lamuen, Reiñma (familias) sin tierra donde `poder siquiera subsistir´ dignamente y desarrollarnos como nuestro Az Mapu nos demanda” denunciaba el Pu Lof en Resistencia del Departamento de Cushamen.

Un mes antes, otra vez represión en la Vuelta del Río

El 27 de mayo pasado la policía de la provincia de Chubut junto a la gendarmería y el grupo GEOP desalojaron los territorios ancestrales que el Lof en Resistencia del departamento de Cushamen se propusieron recuperar. Según lo informado por la Red de Apoyo a las Lof en Resistencia del departamento de Cushamen hubo siete detenidos. Entre ellos, Facundo Jones Huala, sobre quien pesaba una orden de captura internacional. El vocero de la Red de Apoyo denunció en declaraciones a Radio Kalewche de Esquel que “No hay nada. Nunca apareció una orden. Era una orden verbal”.

En declaraciones a la Agencia de Noticias La Vaca, Martiniano Jones Huala, vocero de la Red de Apoyo describió el momento: “Era impresionante la cantidad de armas que había. Fue muy violento, hacía mucho tiempo que no veía tanta violencia. Nos pegaron y nos tiraron gas lacrimógeno”.

Esta cronología de sucesos represivos desembocó en la amenaza por parte del Defensor Oficial de Esquel, Fernando Radziwilowski, de realizar una presentación ante la Comisión Internacional de los Derechos Humanos (CIDH) como última instancia para frenar la escalada de violencia financiada por la familia Benetton y ejecutada por las fuerzas de seguridad de la provincia de Chubut.

A modo de conclusión, es necesario agregar que la visibilización urgente de la lucha del pueblo mapuche por recuperar sus tierras ancestrales no solo tiene una connotación desde el punto de vista material sino también para romper el cerco mediático que los condena al estigma de la violencia que solo es practicado por quienes acusan con el dedo.