10° Edición de CineMigrante: Imágenes para descolonizar el inconsciente

Comenzó la edición aniversario de CineMigrante. Un Festival Internacional de Cine y Formación en Derechos Humanos. Este año, la propuesta contiene 72 películas provenientes de más de 30 países del mundo que se proyectarán durante 10 días. Hablamos con su directora, Florencia Mazzadi.

Por Redacción Marcha

El Festival Internacional de CineMigrante realiza una nueva edición. En esta oportunidad, cuenta con una sección curatorial “imágenes para la insurrección” que atraviesa toda la propuesta, la misma está destinada a observar las formas en las que se reinstauran los gobiernos y discursos del odio hacia identidades y cuerpos diversos que persisten en sus existencias con un foco puesto en Brasil. La misma se encuentra construida a través del diálogo con la filósofa y psicoanalista Suely Rolnik quien estará en Buenos Aires acompañando la propuesta con dos conferencias con sede en el Centro Cultural General San Martín.

A su vez, el festival cuenta con una sección aniversario dedicada al cine ensayo curada por la cineasta Agustina Comedi y con una retrospectiva dedicada a la periodista y cineasta de guerra franco-libanesa Jocelyne Saab junto a la investigadora francesa Mathilde Rouxel. También en esta edición, la sección Noches Extrañas, intervenciones musicales y performáticas, video instalaciones y presentaciones de realidad inmersiva.

La sección central contará con 14 películas premieres en Argentina donde se destaca “A moon for my father” presentada por su directora, Mania Akbari, conocida actriz y cineasta iraní que realizará una serie de presentaciones, charlas y reflexiones sobre el cuerpo como primer espacio político. También se proyectarán “Hale country this morning, this evening” de RaMell Ross y “Mother, i am suffocatting. This is my last film about you” de Lemohang Jeremiah Mosese y “Los sueños del castillo” del director chileno René Ballesteros. El foco “Brasil Persiste Resiste” tiene la curaduría de Claudio Marques y cuenta con una reciente producción brasilera como: “Azougué Nazaré” de Tiago Melo quien estará también presente durante el festival. También “Bixa Travesty” de Claudia Priscilla y “Chuva é cantoria na aldeia dos mortos” de Joao Salaviza y Renée Nader Messora.

El festival cuenta con 15 sedes en CABA  y provincia de Buenos Aires y todas sus actividades son libres y gratuitas. Marcha dialogó con Florencia Mazzadi, la directora de CineMigrante, sobre la edición aniversario del festival. “Este Festival cumple 10 años y esos 10 años de fortalecimiento que tiene el Festival junto con el público, tiene que ver justamente con que a CineMigrante la coyuntura la atraviesa permanentemente” señaló Mazzadi.

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– ¿Cual es el eje para este año de CineMigrante y como la coyuntura mundial atraviesa este año el festival?

A CineMigrante la coyuntura la atraviesa permanentemente. Pero no como la coyuntura que nos asfixia, nos agobia, o que no nos permite ver, sino que la coyuntura es una manera de encontrar esa punta que nos lleve al ovillo para entender la situación actual de la humanidad. Siempre reflexionamos que claramente estamos paradas ante la reflexión de que nos sucede como especie en el mundo, cuáles son las maneras que tenemos de entender nuestra relación con la tierra, cuáles son las maneras que tenemos de entender nuestra relación con les otres, cuales son las maneras que tenemos de entendernos a nosotras mismas y en relación al resto como especie.

En ese sentido, CineMigrante reflexiona permanentemente cómo salirse de la coyuntura, salirse de la fotografía del mar Mediterráneo como fosa común, salir de la fotografía del muro de México con EE. UU. , trata de pensar como ese muro puede seguir existiendo después de los años, como el Mar Mediterráneo hoy no es solamente una fosa común, como también hay otros modos en que la falta de humanidad se pone en evidencia.

Algo que venimos pensando y reflexionando es cuáles son los paradigmas que bajo las cuales se construyen las identidad. Porque en esa manera de construir la identidad, en esa manera de entender lo que significa la identidad es donde se están jugando los fundamentos esenciales para el establecimiento de políticas xenófobas, racistas y discriminadoras. Así es como empezamos a pensar este año, un poco persiguiendo las declaraciones constantes,ese rearmado de la derecha, esas declaraciones de esos xenófobos, homófobos, hombres blancos al poder que permanentemente cuestionan nuestro modo de vivir, no solamente poniéndolo en cuestión sino que constantemente nos hostigan nos asesinan, nos criminalizan.

Ahí es cuando empezamos a darnos cuenta que hace mucho tiempo empezamos a recibir una cantidad de materiales que conjugan existencias que son permanentemente puestas a prueba, en peligro y esas son las identidades que aún el sistema capitalista no puede atrapar en su potencia.

Las políticas del odio, que es el objetivo de pensar esta sección central que se llama “imágenes para la insurrección”, son las que nos criminalizan porque tenemos un poder, nos criminalizan porque hay una manera de entender el mundo por fuera de occidente, del hombre blanco, fálico o machista. Hay una manera de entender y esa manera de entender tiene que ver con el recuperar algo de nuestras existencias no coloniales, no capitalistas. Algo de recuperar y entender la persistencia de la colonialidad y cómo de alguna manera existen rastros de esa no persistencia en los cuerpos racializados, en las no identificaciones sexo género, en los pueblos originarios, en quienes entendemos que hay un hilo que nos une a una forma de habitar el mundo de manera diferencial hay un poder y ese poder es por el cual ellos están viniendo. Por eso la sección central de este año se llama “Imágenes para la insurrección” y principalmente es un recorrido por todas esas insurrecciones, esas existencias insurreccionales en pie de lucha que siguen diciendo ellos no. Esta sección tiene también foco en Brasil, en una sección que se llama “Brasil persiste-resiste” y creo que está atravesada por el encuentro que tuvimos con Suely Rolnik quien en estas Imágenes para la insurrección colocó palabras a esa sensación nuestra de encontrar en estas interseccionalidades una potencia de transformación.

– ¿Cómo podemos involucrarnos en un cambio sostenido para dejar de pensar que quien está al lado es enemigo?

Principalmente creo que lo que hemos aprendido, lo que yo he aprendido de manera muy pequeña, es que la conformación de algo sólo puede nominarse y existir por una negación, esa negación es que ese algo, esa entidad, esa existencia es un no todo lo otro. Ese no todo lo otro, esos todos otres, eso todo otro que está por fuera de esa existencia es mi capacidad de identificación, mi capacidad de existencia. Todos los otros son mi capacidad de existencia. Sin todos los otros no está la posibilidad de entender que soy todo lo no otro. Creo que la diferencia no es el problema sino la construcción ideológica sobre la diferencia. La diferencia es la vida, la diversidad, como todo se presenta. Cada identidad tiene una razón de ser y esa razón de ser es que es distintiva, pero esa distinción no necesariamente es por minoría, ni por disminución y creo que eso de alguna manera es el problema de cómo se entienden las distinciones.

– ¿Cómo repercuten las políticas migratorias en las mujeres, en las personas trans, travas y travestis?

Creo que la cuestión migratoria es una cuestión de vulneración, es una situación en el que constantemente hay una criminalización y eso sucede doblemente cuando las mujeres son migrantes, cuando la situación de las mujeres por ejemplo es integrarse a un espacio territorial en el que el único lugar que les queda es integrarse a las cadenas de cuidado, en el espacio de limpieza, en lugares donde el trabajo es absolutamente precario. Lo interesante en ese sentido es que no hay legislaciones distintivas. La política migratoria, las leyes migratorias, buenas o malas, toman el componente migratorio como uno.

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Buscá toda la programación para los próximos días de CineMigrante en: www.cinemigrante.org.ar