Caló y la necesidad de un “acuerdo guia”

Caló y la necesidad de un “acuerdo guia”

Por Ezequiel Arauz. Decidido a reemplazar a Hugo Moyano, el dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) debe obtener un acuerdo salarial que sirva a la vez para fijar pauta y fortalecerlo internamente. Las paritarias del sector acaban de comenzar y los porcentajes en danza oscilan entre 18 y 26%. 

Tras el acuerdo docente de la provincia de Buenos Aires, que fijará un marco general a los reclamos estatales, entre los privados son las negociaciones de los metalúrgicos, que se abrieron a fines de esta semana, las que marcan el terreno. Las patronales fijan sus números aún diez puntos por debajo de las pretensiones sindicales. Sin embargo, la coyuntura política podría acelerar los tiempos.

Quienes ya impulsan a Caló para dejarlo al frente de la CGT argumentan en favor a partir de su pertenencia a un gremio “de la industria” y a la ausencia de alto perfil público, contraponiéndolo al camionero en ambos aspectos. Desde el sindicato que conduce repiten una y otra vez que durante la etapa kirchnerista pasaron de tener 50 mil afiliados a 250 mil.     

El metalúrgico surgió de la mano del histórico Lorenzo Miguel, a quien reemplazó al frente del sindicato tras 32 años. En la CGT se ubica entre los dirigentes “independientes”, distantes de aquellos que provienen del MTA (Movimiento de los Trabajadores Argentinos) de Moyano y de los “gordos”, por aquellos que se integraron a las políticas menemistas en los ´90.

A medida que Moyano profundiza su distanciamiento público con el gobierno y suma adhesiones por fuera de la central obrera, parece perder poder de fuego interno. Caló ya había querido ser Secretario General de la central obrera en 2008, aunque finalmente y a instancias del gobierno nacional, se sumó a la nómina encabezada por el camionero. En las tratativas se quedó con el segundo lugar en la dirección, el de adjunto. 

Si bien, los “acuerdos guia” – suma que el sindicato de Camioneros fijaba en Trabajo a comienzos del proceso paritario durante buena parte de los gobiernos kirchneristas –  fueron superados en cada oportunidad por otros gremios, incluso por la propia UOM, servían como pauta general, fortalecían el liderazgo de Hugo Moyano y el rol de mediador exitoso del ejecutivo. Herida como aparece esa alianza, es hora de que el candidato, si quiere serlo, juegue sus cartas.