En propias manos: Pablo Reartes trío

Por Angie Ferrero

El Programa Apoyo a la Edición Musical de Córdoba 2016, perteneciente a la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba, premió a la agrupación musical Pablo Reartes Trío por su disco “En propias manos”: jazz desde el centro del país, al alcance de la mano de todos.

El circuito de jazz en la ciudad cordobesa crece día a día. No son pocos los bares y centros culturales que dedican gran parte de su agenda a este género, término que parece ser chico, por el alma y la historia que guarda en sí misma esta música.

Pablo Reartes Trío, es una agrupación musical cordobesa de jazz  que fue conformada en el año 2009. Sus integrantes son Pablo Reartes (composición, guitarra eléctrica y acústica); Javier Pérez (bajo eléctrico y contrabajo) y Manuel Cerviño (batería).

Su disco “En propias manos”, fue premiado por el Programa Apoyo a la Edición Musical de Córdoba 2016, perteneciente a la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba, y fue grabado y editado en vivo, a principios de este año en MAYA STUDIO. En la grabación, el trío contó con la participación de Sergio Audisio y la música de su flauta traversa como invitado en los temas 3 y 6.

Para la selección, el jurado destacó haber tenido por criterios, la consideración de la calidad integral de la propuesta, la originalidad, composición, instrumentación e interpretación vocal – instrumental.

Con diez cortes, Pablo Reartes Trío, nos deja -en la palma de nuestras manos- un disco de jazz que revela influencias de nuestra música latinoamericana, el blues, el rock y el folcklore. Con toques de bosanova y funk, en el cierre y como bonus track, suena una dulce canción de cuna.

Las composiciones que integran “En propias manos”, son todas originales y de la autoría de Pablo Reartes. Este disco, fue resultado del trabajo de muchos años y distintos proyectos cumplidos por los integrantes del trío cordobés que quisieron acercar a los oyentes, una fusión de jazz que guarde lo artesanal y la energía que transmite la música en vivo.

Pablo Reartes Trío, tras la grabación y edición del disco, ha hecho diversas presentaciones en bares, centros culturales y espacios públicos, entre ellos, la explanada del Buen Pastor, respaldados por la premiación que los honra y el aplauso del público.

En propias manos, es un disco para disfrutar de principio a fin, música que acompaña, que se siente, que se hace presente, que tiene alma.

https://pabloreartestrio.bandcamp.com/album/en-propias-manos

 

https://twitter.com/PRT_JAZZ

 

https://www.facebook.com/Pablo-Reartes-tr%C3%ADo-404424169919724/

 

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Tarea fina

Tarea fina

Música 7 julio, 2017 0

Por Sofia Ordynans

La Joven Guarrior es una orquesta, una familia, compuesta por 14 músicos y actores versátiles que rotan roles, e instrumentos. Abordando temáticas que van desde el amor y la tradición, hasta la política y la historia, la ironía y el humor funcionan como recursos permanentes que cohesionan un relato compacto e irreverente, pero también profundo y sensible. Desde su creación en 2007 editaron tres discos, trabajando actualmente en la finalización del cuarto. Alquimistas de los formatos, y los géneros, surfearon fórmulas que fueron desde el acústico más despojado, hasta el despliegue escénico con el cual sienten que sintetizan su trayectoria hoy: “Perros de la Belleza”, con dirección de Juan Parodi.

En esta entrevista, Lautaro Pane y Juan Isola, dialogaron con Marcha acerca de cómo funciona ese mundo fusionado que es La Joven Guarrior.

– ¿Cómo es el proceso de ensamble de todos los elementos escénicos que utilizan en vivo?

L: Sucedió de una forma que nunca nos hubiéramos imaginado que podría llegar a ser, porque si bien es de una complejidad terrible, es increíble como Parodi  tiene la facilidad de lograr callarnos a todos que somos niños insoportables, somos muchos, y es un quilombo. La presencia de Juan vino a ordenarnos y además la manera de proponerlo que tiene es muy amable. Estamos predispuestos  a laburar con él,  y realmente las ideas que tiene son aciertos indiscutibles. El tipo viene y te dice “bueno, ahora vos vas a entrar por el costado, vas a tener una sirena de ambulancia en la mano, y vas a caminar muy lento entre los músicos en total oscuridad. Vamos a probarlo”. Y también tenemos la suerte de poder ensayar en el Espacio Sísmico, con la libertad de poder estar horas en una sala grande, algo fundamental que no podríamos realizar en cualquier sala de rock. Entonces, vos entras por un costado con la sirena, el otro aparece con una máscara por otro lado, y ya lo ves escénicamente. Parodi es un tipo que tiene una habilidad y un ojo estético tan afilado que para mí lo que hace es meter golazos visuales. El loco con tres o cuatro cositas que acomoda, de repente te hace una obra pictórica con nosotros que somos los mismos 15 boludos de hace diez años y nos desencaja, porque de repente no podemos creer lo que está pasando, en qué momento sucedió. Fueron tres ensayos. En tres ensayos te diste vuelta; tipos que quizás vienen más de lo musical que de lo teatral están parados en su eje, con presencia, con la cabeza para adelante con cara de “estoy dejándolo todo” y es como un compromiso que la banda le confía de una forma maravillosa.

Mientras conversamos en el Espacio Sísmico, escucho personas yendo y viniendo, armando escenarios, preparando la sala, la cocina, la barra. Y es que el Sísmico es un teatro independiente fundado por Juan Isola y su hermana Sol, hace ya 3 años, en el que trabajan, producen y circulan contenidos culturales, desde obras de teatro, hasta talleres de arte para chicos. La oferta es larga y ancha, siendo un espacio en el que además, gran parte de la banda trabaja para su mantenimiento y funcionamiento.

–  ¿Cómo es que se da la confluencia de disciplinas teatrales, musicales, escenográficas a lo largo de su historia?

L: Hay algo muy lindo que dijo el Pastor, que es que en cualquier grupo donde hay más de tres hombres juntos reina la inmadurez, la idiotez, lo lúdico y en alguna forma lo teatral. Si bien gran parte de nuestras canciones tienen un deje de ironía, la poesía del Pastor como la del Perro Viejo (Juan Isola) es especialmente irónica. Eso te instala en un lugar que no siempre es de humor, pero sí histriónico. Cuando el Perro -músico y actor- se une a la banda allá por el 2008, esta cualidad surge naturalmente y hace más dinámicos los shows. Muchas veces cuando vamos a ver un espectáculo nos quedamos con las ganas de que los músicos cuenten un poco más quiénes son, de dónde vienen, qué les pasa o qué pensaron cuando escribieron tal canción. Hoy en día pasa de todo y no podes obviar lo escénico, somos cuerpos dentro de un escenario que estamos expresando algo, y sería una picardía desde nosotros no tener la posibilidad de hacer una referencia escénica teatral.

– ¿Cómo surge la idea de elaborar espectáculos que no se atan estrictamente al lanzamiento de un disco?

L: Nos dimos cuenta que la Guarrior muchas veces termina siendo más aceptada en los escenarios que en los reproductores, sea por lo escénico o por la puesta. Hay algo que nosotros contamos en el escenario que en el disco no lo contamos porque no es el lugar, y menos en el que estamos trabajando ahora. Los otros discos los hicimos en estudios de amigos con buenos equipos pero en casas, y ahora estamos en un estudio de verdad. Integramos al sonidista Fede Nicolau y a un productor para que busque una sonoridad que nosotros antes no teníamos, ahora que la formación está más pulida. Si bien somos eclécticos y los géneros que abarcamos también, la carrera discográfica nos separa de lo escénico porque ahí tenemos otra forma de transmitir lo que hacemos.

– Y dentro de lo escénico también hay diferencias, dado que no es lo mismo presentarse en el teatro Caras y Caretas que en Uniclub, como han hecho

L: Ni hablar. Esa fue una de las inquietudes a la hora de convocar y que nos convoque Juan Parodi. Queremos trabajar un espectáculo para un teatro que podamos repetir y donde sucedan cosas que no van a pasar en una trasnoche borrachos agitando, y la verdad es que el resultado de PDLB es muy emotivo. Logra momentos de belleza muy emocionante y fuerte, el final es muy conmovedor. Las canciones solas no te llevan a ese lugar, las canciones son de una forma y la puesta que Juan pensó para esto te lleva a otro lado.

– Actualmente están en proceso de grabación del cuarto disco

J: Aparentemente ya lo terminamos, pero yo no soy del área disco. Tenemos “distribución internacional del trabajo”.

–  Se manejan de manera independiente y autogestiva, entonces  ¿Cómo se organizan?

J: Tenemos una división en la que ahora generalmente nos llamamos “Honorables Comisiones” para que ese honor, porque lo hacemos ad honorem, tenga valor cuando se lo refregas en la cara al otro compañero (risas). Hemos mejorado un montón y ahora tenemos una división de la parte gráfica, audiovisual, de subsidios, de producción específica de cada una de las fechas, la parte de producción general, la de logística y traslados, la mantenimiento y compra de cosas nuevas, el tesorero, y obviamente la parte artística que también se divide, a veces en la de arreglos, otras veces en composición, la de teatro, la de escritura o la de ensayos, la del disco. Pasa que el disco es itinerante porque aparece y se desarma. Si bien hay gente que está pensando en los discos, como puede ser el Pastor, el Cacha o el Ingeniero, que están siempre con todo lo que significa la grabación, yo toco un poco más de oído.

La Joven Guarrior:

Integrantes: El Pastor (Gonzalo Gamallo) – Voz y guitarra / El Perro Viejo (Juan Isola) – Voz / El Gasista (Andrés Fayó) – Guitarra, clarinete, y charango / El Pochoclero (Lucio Margiotta) – Percusión, guitarra, y voz / Ze Pequenho (Lautaro Pane) – Percusión, bajo y voz / El Nuevo (Iván Tkachuk) – Bajo y percusión / El Ingeniero (Hernán Schnaider) – Percusión y bajo / El Empleado del Mes (Manuel Lugea) – Percusión / Junco (Alfredo Gadyi) – Trompeta / El Minero (Bernardo Fay) – Saxo y armónica / El Lider de los Wichis (Jose W. Aguilar) – Quena y flauta / El Delegado (Eduardo Baeza) – Trombón y bajo / El Capitán (Santiago Dinelli) – Voz y performer / El Perro Nuevo (Facundo Livio Mejías) – Performer / El Corresponsal (Jorge Corsi) – Fotografía y performer

Staff Técnico: El Fontanero (Federico Nicolao) – Sonido / Cristian Domini – Luces / Batman (Román Tkachuk) – Stage / El Operador (Gabriel Campana) – Stage Manager

Asistente de Dirección: Gustavo Fernández / Visuales: Iván Fund / Dirección Artística: Juan Parodi

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#ROCKPORANI: Música y solidaridad

Por Eliana Toledo

Analía Boccomino, cantante de Seda Carmín, fue diagnosticada hace un año de Hodkin, enfermedad que forma células malignas en el sistema linfático. Para costear su tratamiento, la banda de la cual forma parte y músicos invitados organizaron un festival. Será este viernes 7 de junio en el Teatro Woodstock Oeste, de San Justo.

Analía Boccomino es definida por sus compañeros como el “motor de seda”, recordando los principios de la banda en Lugano, por el 2005, cuando un grupo de amigos decidió juntarse para “zapar”, esa manía de los músicos de dejarse llevar por la arbitrariedad del sonido retumbando en el aire.

La locura exasperada por el rock ´n´ roll y la adrenalina corriendo como sincronizada en las venas de cada integrante hizo que cada uno apretara el acelerador a fondo, sin pestañear, y si alguno se atrevía a cuestionar si la velocidad no sería un lobo disfrazado de cordero aparecía Ani, con sus ojos color cielo, tarareando al unísono: No da para frenar.

Así la banda creció. Creció y no paró. Desde la fuerza integrada colectivamente por el talento y la amistad que iba más allá de lo que reflotaba en sus memorias, el amor por la música se transmitía de tal manera que cada vez que tocaban creaban esa aura hipnótica que hacía que quien los veía, no apartara los ojos de aquella rubia que vestía colores exuberantes y una voz que arrasaba con las sombras de cualquier espacio donde estaba.

“Ani es la energía de seda, es alguien que te motiva todo el tiempo”, cuenta “Peluka” -seudónimo del guitarrista de la banda que se ganó por la intensidad de su cabellera- y a la vez alude que el festival “surgió entre amigos y con la idea apoyarla sentimentalmente y acompañarla”.

Una vez que salió la fecha del festival, no tardaron en llegar las voces de músicos amigos que se suman como ellos bien saben: subiéndose al escenario y quebrantando los sentidos con un riff que nunca falla. Es así que empezaron a visibilizarse las manos de intérpretes como Luli Bertoldi (Eruca Sativa), Jorge Rossi (Los Gardelitos – Intoxicados), Fachi (Motor loco – Viejas locas), Beto Olguín (Los Perez García), Juan y Manu (Sueños de pescado), Libre el Jabalí y demás bandas que ponen el hombro para que a Analía no se le ocurra ni por un segundo mirar hacia otro punto que no fuera la puerta de salida para volver a su mundo de armonías.

“A través del rock le devolvemos a Analia todo lo que ella dio en este tiempo, no económicamente, sino en términos de fuerza”, confiesa Peluka y es así que no sólo son los músicos los que van a “aguantar los trapos”, si no el público cuyo rol en este papel es uno de los más importantes: demostrarle a Ani que el que abandona no tiene premio.

El show será este jueves desde las 21 en Woodstock. Juan Manuel de Rosas 2964, San Justo. Anticipadas a $150. $200 en puerta.

 

 

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Canciones como señales de lo que nos rodea

Por Laura Cabrera @LauCab

Halo Bestia es el primer trabajo discográfico del dúo SeraArrebol, compuesto por Nacho Vidal y Nadia Larcher, quienes luego de diez años de experimentación musical llegan a los escenarios con este material no sólo para unir sus voces sino además para plantearse  cada sitio como espacio de indagación sobre el rol social, cultural y político de los y las artistas.

Diez años pasaron desde el inicio de la amistad entre Nacho Vidal (voz y guitarra) y Nadia Larcher (voz). Diez años en donde el haber compartido una “trayectoria sonora” dio lugar a la formación del dúo Seraarrebol, que recientemente dio a luz Halo Bestia, su primer disco, compuesto por diez temas en los que predominan las raíces folklóricas entre melodías cálidas y la referencia a paisajes en temas que de tan descriptivos se presentan casi como pinturas. El disco, que fue lanzado formalmente el mes pasado, cuenta con la presencia de artistas invitados que suman belleza al secreto de esta obra: “La simpleza que logra una síntesis”.

A poco de la primera presentación oficial, el dúo dialogó con Marcha acerca de este trabajo y sobre cómo funciona Seraarrebol en la escena artística del país, tanto desde lo musical como desde otros roles.  

-Halo Bestia se presenta como algo simple, dos voces, una guitarra, pero esa simpleza fue lograda mediante un trabajo que incluyó invitados, ¿cómo fue esta primera experiencia de Seraarrebol?

NADIA: -Si, Seraarrebol nace como un dúo de voces y guitarra. Hemos trabajado así durante tres años. Pero, a medida que avanzamos con el disco entendimos que las canciones necesitaban nuevos sonidos y esa idea se consolidó con la invitación de  Andrés Beuwsaert, Mariano Agustoni, Mariano Cantero, Andrés Marino, Christine Brebes, Jordi Rossi, Matías Zapata y Sebastián Valsechi, quienes nos ayudaron a hacer crecer las canciones y a lograr que el disco también sea una instancia de creación. Es por eso que el proceso duró dos años. Es interesante pensar que la simpleza no es lo menos si no lo que logra una síntesis. Anhelamos haberla logrado.

-Este disco tiene un estilo bien marcado, ¿cómo lo definirían ustedes?

NACHO: -No sé cómo sería definirlo en términos de estilo. Sí hay una búsqueda en lo universal, pero con los pies sobre este suelo, el suelo donde crecemos, soñamos, amamos, danzamos y trabajamos… Hay una predisposición, aunque hay algo inevitable en esto, a la universalidad. Pero al caminar uno va pisando un suelo y ese suelo define en cierta medida los pasos y nos exige estar atentos. Sentimos que estas canciones y el modo de abordarlas, lo están. No porque debieran estarlo, nosotros las lanzamos al diálogo con las músicas que suenan y que resuenan en cada uno, ojalá convivan y enriquezcan lo que nos rodea y un poco más allá.

-La poesía es propia. Ustedes hablan de canciones inspiradas en paisajes, aunque en casos como el de “Muerte fabulosa de los caballos” se describe una situación, se cuenta una historia, ¿cómo surgió toda esa búsqueda hecha canción?

NACHO: -El poema Muerte fabulosa de los caballos preludia a “Halo bestia”, una música que surgió de la mano de una métrica predispuesta al verso. Esos versos cantados en jitanjáfora fueron entregados a Juan Andrés Despouy, quién terminó diciendo: “Si dejo correr al silencio / y me siento a verlo pasar / tal vez mi canto lo diga / con palabras simples como el pan / pero a lo simple lo pierdo / y sin pan no se puede hablar.” Este Juan, compañero de caminos y sueños, publicó “Muertes fabulosas”, el libro que alberga estas muertes, y entre la “Muerte fabulosa de los números”, por citar algunas, aparece la de los caballos. Ese poema acompaña hace muchos años los recitales de Seraarrebol.

-Si bien Seraarrebol ya lleva varios años de experiencia, ambos cuentan con un camino musical transitado antes de este dúo, ¿qué buscaban musicalmente cuando comenzaron a componer juntos?

NADIA: -Buscábamos un espacio de creación donde trabajar sobre nuestras intuiciones y sobre todo, aprender. Somos amigos hace mucho tiempo y estos años de trabajo nos han servido para plantearnos diálogos musicales pero también políticos y culturales. Cuando comenzamos este proyecto también comenzamos a discutir nuestro rol de artistas en esta ciudad y en el país, en el ámbito de la cultura y la sociedad. Con Seraarrebol comenzó una trayectoria sonora pero también un espacio de indagación.

NACHO: -Convertirnos en una sola voz.

 

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Cafundó: sobre “el poder” liberador del tambor

Referente del samba reggae que recupera los toques folklóricos de Bahía, la banda presentó su segundo disco y primero en vivo: una versión propia de “Survival” de Bob Marley. Sobre la percusión, que se hace fuerte en su faceta colectiva.

Por Noelia Leiva @LeivaMNoelia  // Fotos Bren Fahey PH y Cafundó

“We’re the survivors, yes. The black survivors!”, canta Bob Marley desde uno de los íconos de la resistencia a las violencias. Sobreviviente y “poderoso” como ese mensaje es, para Cafundó, el tambor en clave de samba reggae. Por eso, su primer álbum en vivo, “Survival”, recoge los orígenes del folklore afro instalado en el sur de América con un aporte propio de percusión y voces, para contagiar a cada cuerpo con el swing del batuque. Se presentó el sábado último en el teatro porteño “Caras y Caretas”.

El hombre de Nine Mile no pisó Bahía, pero las historias de las luchas en sus composiciones sí navegaron el océano hasta Salvador donde otros testimonios se contaban con la misma efervescencia. Esa simbiosis que recuperó Cafundó en su formato de banda a través del samba reggae se plasmó en noviembre de 2016 sobre el mismo escenario donde siete meses más tarde se presentó su primer live set y segundo disco, tras “Cafundó + 10 Orquesta” de 2014. Ezequiel Szusterman, director general del proyecto que ya lleva 9 años, le contó a Marcha sobre los por qué de la idea y los alcances de la percusión que, “sobre todo en momentos difíciles”, convoca a lo colectivo.

-¿Por qué el primer disco en vivo de Banda Cafundó tiene que ver con Marley?

-“Survival” es la unión entre el samba reggae y Bob Marley, que en los ’80 estaba en plena ebullición con la reivindicación de la cultura negra y explotaba en Salvador (Bahía, Brasil). Para eso Bob fue importantísimo, como así para nosotros que estudiamos y nos nutrimos de esta música. El disco se grabó en 1979, el mismo año en que se formó Olodum (banda fundacional del samba reggae). Nosotros le dimos nuestra manera de tocarlo.

-¿En qué consistió el trabajo musical previo hasta lograr el producto para grabar?

-El proyecto se fue dando.  Queríamos hacer este disco, lo charlamos y el proceso fue el de preparar los arreglos, tocarlos en vivo antes de grabarlo y, cuando sentimos que había que dajarlo, decidir grabarlo. Ese trabajo llevó casi dos años en los que tomamos temas del disco de Bob, los versionamos y los hicimos a nuestra manera (bloque percusivo incluido).

-Si tuvieras que resumir en una palabra cómo percibirse la presentación en sociedad del material, ¿cuál sería?

-Sentimos felicidad, sobre cualquier otra palabra que se pueda mencionar. A diferencia de la grabación, la presentación tiene la ayuda de que ya venís tocando hace más tiempo y no tenés la tensión de que se está grabando, que, por más que lo quieras eludir, existe. Se disfrutó más. Y sentimos una energía muy copada de parte de un público familiar que nos gusta mucho. Cafundó es apto para todo público porque el samba reggae es un género que no divide. Aunque cada vez hay menos géneros que dividen, antes si te gustaba el rock no te podía gustar la cumbia, por ejemplo. Ahora no. Y el tambor es poderoso.

Desde los primeros ‘toques’ de 2008 en una plaza de la capitalina Paternal hasta el presente, la “potencia” que moviliza a los y las integrantes de Cafundó no cambia: “El tambor permite juntarse con otras personas, se puede hacer grupal y rápidamente ser disfrutado”, describió Szusterman.

Las muchas historias que llevan a alguien al ritmo de los surdos y el repique no sólo se encuentran en el escenario sino también en talleres en la Ciudad de Buenos Aires, Monte Grande, San Isidro y La Plata. Además, supieron participar en cursos en barrios populares de la Capital Federal, como Zavaleta. Son cerca de 500 los alumnos y alumnas que concurren y que cierran cada año con una clase abierta y multitudinaria bajo el sol en Figueroa Alcorta y Pampa. Esa diversidad “es tanto social como de edades, de maneras de pensar, de ideologías”, enfatizó el músico. “Cuando suena la música y el tambor se manifiesta, nos unimos todos”, celebró.

-Desde que comenzaron a trabajar hasta ahora, ¿consideras que creció la difusión del sambareggae?

-Sí, sin dudas. Cuando empezamos a tocar en Capital, había dos o tres grupos. Éramos realmente pocos. En los últimos dos años, somos al menos 20, y también hay en los alrededores (a la Ciudad porteña). Queda pendiente unirnos y conocernos más pero seguro que creció exponencialmente.

¿Por qué creés que sucedió?

-Me parece que el tambor en general viene ganando lugar en la sociedad por un montón de factores. La necesidad de cosas que nos junten con otras personas es uno, así como las ganas de hacer música, que muchas personas las usan como manera de canalizar situaciones. El tambor permite tocarse de manera grupal y, a diferencia de otros instrumentos, rápidamente podés sentirte cómodo y disfrutar de sacarle un sonido. Tiene que ver también con algo social: cuando más nos sentimos oprimidos por las cosas que pasan a diario, más necesidad tenemos de juntarnos y hacer cosas que nos hagan bien. Tocar música es algo que muchas personas elegimos para pasar esos momentos duros.

‘Nosotros somos sobrevivientes’, dice Marley desde la versión de Cafundó. Y en esa senda, el arma que rompe las cadenas es una: “El tambor es liberador”.

 

“Survival” – Ficha técnica

Voz: Eduardo Solís.

Repique: Ezequiel Szusterman y Lautaro Garro.

Redoblante: Nicanor Faerberg y Pablo Belmes.

Surdos: Ramiro Pérez Daveggio, Martina Lafluf, Diego Gosiker, Miguel Villaveirán y Joan Bergunker.

Bolashao: Ariel Morgenlender.

Surdos de fondo: Jonatan Stahl, Rodrigo de la Mano y Joaquín Castán.

Congas, timbal y accesorios: Nicolás Arianna, Ezequiel Malec, Lucas Wilders.

Accesorios, coros y voz 10:  Matías Fernandez Levi.

Guitarra, coros y voz en 09: Martín Lijalad.

Guitarra: Hernán Milstein.

Coros y voz en 11: Ivonne Guzmán.

Coros y voz en 02 y 11:  Virginia Marques.

Coros y voz en 11: Laura González.

Director general: Ezequiel Szusterman

Producción musical: Martín Lijalad

 

Próximas fechas:

.Fiesta Cafundó con talleres en vivo y banda invitada – Niceto – sábado 15/7 – 24:00

.Septiembre: gira Cafundó en España

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Discos: La síntesis O’Konor

Por Laura Cabrera / @LauCab

El tercer larga duración de la banda platense El Mató a un Policía Motorizado es el resultado de una nueva búsqueda musical y poética. A lo largo de diez canciones, el amor, las sensaciones comunes, teclados y melodías arpegiadas conviven en medio de historias recurrentes en la vida cotidiana de cualquier persona.

A simple vista, las guerreras que se ven en la tapa parecen custodiar un universo que esconde un misterio detrás de esa galaxia fucsia. Y puede que sí, que La síntesis O’Konor esconda algo al sacar el disco o a darle play en cualquier otra plataforma. “Lo que buscamos siempre es un concepto que no remita a nada en particular sino a algo misterioso y secreto. Nos gustaba mucho ese concepto de ‘la síntesis’ como una especie de fórmula que el tal o’konor conjugó. Después queda a criterio de cada uno lo que significa ese halo de misterio”, reveló en diálogo con Marcha Manuel “Pantro” (guitarrista de la banda), casi como anticipando esa historia con multiplicidad de sentidos.

Es que escuchar La síntesis O’Konor  es ir descubriendo tema tras tema a una banda que se posiciona de otra manera, que siempre pisó fuerte en la escena indie local y que decidió dar el salto desde allí, ampliar el universo musical y experimentar también nuevas formas de grabación, tal como sucedió en este disco que fue grabado en los estudios Sonic Ranch de Texas, camino que los sorprendió con nuevas posibilidades. “Fue una experiencia que estuvo buenísima. Era la primera vez que hacíamos algo así y la verdad que los equipos y los instrumentos nos daban el pie para ampliar nuevos horizontes en cuanto a lo musical, así que si bien teníamos más o menos armadas las canciones para no desaprovechar el alquiler del lugar, cuando llegamos ahí nos encontramos con muchas posibilidades para ampliar un poco esa búsqueda” contó Pantro, quien además destacó que el resultado final deja ver una “clara diferencia en cuanto a calidad de sonido”, lo cual se suma a otras tantas diferencias de este material.

Este disco también es una sorpresa desde la poesía de una banda que tiene a sus seguidores acostumbrados a girar sobre frases cortas y contundentes que se repiten una y otra vez, entre temas en donde predomina lo musical por sobre lo poético. La síntesis tiene otra lógica: “El Tesoro”, “Ahora imagino cosas”, Las Luces”, “Fuego” entre otros títulos que componen este larga duración, representan una búsqueda poética nueva en donde las letras más elaboradas se equiparan a las melodías, logrando así un equilibrio que sólo sale de  línea con “La síntesis O’konor” (bellísimo instrumental) y “Excálibur”, que condensa sentimientos en una frase.  ¿El punto en común? La sensibilidad, el amor, la nostalgia.

Podría decirse que a lo largo de los más de diez años que pasaron desde el debut de esta banda, este disco representa también una “síntesis” de lo vivido musicalmente, de la necesidad de marcar una madurez musical, un salto tecnológico y una diferencia a nivel instrumental.  “Hay un cambio en cuanto a la búsqueda musical que estábamos teniendo. Dejamos de lado la cuestión de las guitarras más distorsionadas, los acordes más en quinta y ahora estamos arpegiándolas. Pasó igual con los teclados, que aparecen desde otro lugar con mayor presencia, con otras texturas, otros colores, con las estructuras de las canciones. Tratamos de buscar cosas diferentes que nos gustaban y terminó decantando en las canciones de la síntesis”, explicó el guitarrista.

 Quedarse en la escena local, ampliar el universo musical

Lejos de olvidar los lugares en los que crecieron como banda, La síntesis O’Konor o lo que fue su adelanto trajo entre sus temas “El Tesoro”, primer corte que se presentó meses antes que el disco. El corte se difundió rápidamente por YouTube y se convirtió en uno de los preferidos de sus seguidores y seguidoras.

Pero El Tesoro fue también la carta de presentación a un público masivo, algo así como la puerta de entrada al mundo de El Mató a un Policía Motorizado para quienes aún no conocen la banda. “Lo de El Tesoro fue bastante sorpresivo, lo empezaron a pasar por La 100. Está bueno, es divertido, no era algo que buscamos pero se dio así y se disfruta”, comentó Manuel. “De repente vas a la verdulería y escuchás la canción al lado de otras más del ‘mainstream’ y la verdad que eso está buenísimo”, finalizó.

Este 27 y 28 de junio, la banda cierra las presentaciones en Buenos Aires (en su serie de shows en Niceto Club) para comenzar una gira que los verá por Costa Rica, México y España durante julio y agosto.

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Discos: Raíz canción

Por Angie Ferrero

El 29 de abril en La Cúpula del CCK, la cantante Patricia Zappia y el compositor, contrabajista y cantante Pablo Tozzi, presentaron su disco de música popular latinoamericana “Raíz Canción” que cuenta con la participación de destacados músicos invitados.

Patricia “la piojo” Zappia, es una cantante que hizo de su carrera un camino atravesado por  distintos ritmos. Entre ellos, podemos mencionar el jazz, la bossa nova y la música afroperuana.

Pablo Tozzi, compositor, contrabajista y cantante, formó parte de quintetos, tercetos y orquestas que lo llevaron a realizar giras por el mundo. Latinoamérica, fue uno de sus destinos.

Cada uno de ellos, supo compartir escenario y grabaciones con notables y reconocidos músicos de nuestras tierras.

Los mapas trazados por sus trayectorias, los llevaron a reunirse en este dúo y hoy nos dejan en la palma de la mano “Raíz Canción”, un disco que guarda la memoria de nuestra música popular y  nos abraza con las cuerdas de una guitarra, la dulzura de una flauta, el vozarrón de un bandoneón.

“Raíz Canción”, es un viaje por Latinoamérica que cobra vida con su poesía, con sus lenguas, con sus amores. Las voces en dúo de Patricia Zappia y Pablo Tozzi, nos cuentan las historias que nos atraviesan y nos identifican, nos acercan paisajes, distintos sabores, nostalgias.

El río corre, fluye entre montañas y llanuras, así como las pistas de este disco que se tiñen de color, de bolero, de grito de libertad; se viste con la luz del sol y la fuerza de la noche, testigos de nuestros susurros, esperanzas y batallas cotidianas.

“Raíz Canción”, es un disco que se nos hace nuestro como las mañanas, la chicha, las vidalas, el tango; la vida misma que zarandea la pollera al ritmo de las voces de Latinoamérica y nos hermana.

 

Enlaces:

https://pablotozzipatriciazappia.bandcamp.com/releases

 

 

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Discos: ColorMadera

Discos: ColorMadera

Música 14 marzo, 2017 0

Por Angie Ferrero

Reseña de ColorMadera, del dúo platense compuesto por Natanael Ullón (guitarra) y Pablo Besser (flautas dulces, contralto y tenor). Un disco que mezcla disciplinas artísticas que dan origen a la música. 

 

La guitarra es una madera dulce, mansa, olorosa como el aire, viajera como la nube.

(Francisco Colombo “Libro de los Elogios”)

ColorMadera, es un dúo de la ciudad de La Plata formado en el año 2013 por Natanael Ullón (guitarra) y Pablo Besser (flautas dulces, contralto y tenor).

Inspirados en músicos latinoamericanos -entre ellos Hermeto Pascoal, Agustín Barrios Mangoré y Egberto Gismonti- componen versiones con arreglos propios y su propio repertorio original para flauta y guitarra.

El dúo se presenta en vivo en distintos restó, bares y casas culturales como Trío de Música Instrumental Visual. En tales ocasiones, combinan la calidez de su música instrumental con la pintura de la artista plástica Leonor Arnao. En cada show, ella toma las imágenes que despiertan en sus manos los sonidos de la guitarra y las flautas, y finalmente las plasma en un lienzo que se tiñe de color.

Con la promesa de estar preparando un nuevo trabajo, su disco ColorMadera, es una pequeña muestra de la combinación de sonido y colores que realizan estos artistas. El arte de tapa, claramente pertenece a Leonor Arnao. La música, cinco canciones que recorren lo cotidiano con la calidez del sol de la tarde, la dulzura de un buen vino, la nostalgia y la danza con raíces argentinas.

ColorMadera, es música para acompañar una buena lectura, dejar correr un domingo, cocinar una receta olvidada, pintar la madera en la que se cimienta cada día.

Enlaces: Disco: https://colormadera.bandcamp.com/releases

                          FaceBook:https://www.facebook.com/colormaderamusica/?fref=ts

 

Angie Ferrero

http://fugitivadelcoroneldesaforado.blogspot.com.ar/

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Que estés sonriendo, Bocha

A ocho años de la muerte de Alejandro Sokol

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Música, política y espíritus libres: una experiencia de rap anticapitalista

Por Sergio Segura @comunhc

Bajhan es cantante en Los Hijos de la Lucha. Desde allí utiliza el arte como el motor para visualizar realidades. La música y la espiritualidad, las bases para interpretar lo que sucede. 

La cultura popular proviene de contrastes, subtendencias, periodos históricos y contextos que a veces solo miradas expertas logran analizar o descifrar con detalle. Los códigos que componen el universo de posibilidades artísticas dentro de la música, quienes mejor lo definen son quienes lo vivencian. Un colombiano residente en México, actualmente apuesta por el hip-hop, aunque viene de otra ‘escuela’ de música: el hardcore/punk. A la vez, practica una espiritualidad de origen hinduista que tiene cientos de templos y miles de devotos en Latinoamérica. Estas cualidades para afrontar el mundo suelen ser descalificadas o deformadas, por lo que es necesario que los trabajadores de la cultura cuenten en primera persona sus visiones frente al mundo al que se oponen y analizar bajo qué ideas sostienen su elección de vida. Lo llaman Bajhan, actualmente canta en Los Hijos de la Lucha, compone líricas y junto a  la rapera Lucía Vargas están estrenando canción a propósito del 12 de octubre de 1492, cuando arribaron los barcos que ocuparon el continente.

-¿A qué te dedicás?, ¿por qué estás en México?

-Mi llegada a México coincidió con una gira de Resplandor (su anterior grupo de hardcore) en 2008. Ahí se me presentó la oportunidad de estar en conexión con el trabajo de una editorial llamada “Seva”, que publica todo tipo de información conectada con la cultura védica, ese trabajo se desarrolló durante siete años y posterior a eso inicié algo conectado con el activismo vegano. Durante esos años se fue desarrollando la idea de concretar el proyecto de rap llamado Los Hijos de la Lucha, con el cual sigo manifestándome musicalmente. También participo como percusionista en un par de proyectos de hip hop pioneros en México: Magisterio y Ximbo.

-A propósito de Resplandor, reconocido grupo de hardcore colombiano, ¿cómo fue el cambio de estar rasgando la voz en un grupo veloz, agitando la melena y saltando durante años, a luego componer, rimar y grabar videos con otra connotación?

-Para mí la música es un canal a través del cual puedes compartir ideas que de una manera u otra brindan información, la cual dependiendo del emisor y receptor puede llegar a ser muy importante en los contextos reales de vida de los individuos. Mi idea en Resplandor siempre fue la de compartir ideas que tuvieran importancia para quienes escuchan. El hardcore puede llegar a ser limitante a la hora de transmitir una idea, por lo menos si quieres que esta idea llegue a la mayor cantidad de oídos posibles. Hacía algún tiempo había conocido un proyecto musical que había dejado de hacer hardcore para empezar pop rock, su cambio se hizo totalmente coherente para mí cuando supe que la motivación era llegar a más personas con el mismo mensaje que trasmitían en el hardcore, esa conspiración para mí fue totalmente inspiradora ya que convertía la música o el género en un simple medio de difusión. La idea me dio vueltas en la cabeza muchos años y después de mucho pensar y observar mis posibilidades, decidí que vía el rap podría contribuir a un nicho diferente, con una gran historia de luchas, de propuestas y que, por otro lado, tristemente está viciado por el mercantilismo gringo y un estúpido espíritu de competencia financiado por Red Bull y otros promotores del vicio occidental del egocentrismo que solo ha llevado a la decadencia; hubiera podido ser una poderosa arma en contra de la inconsciencia política, social y espiritual que enfrentamos como sociedad hoy en día en todo el mundo. Compartir nuevas ideas propias del movimiento hardcore punk y fortalecerme con una historia y una cultura ingeniosa y propositiva me llevaron a intentar hacer este tipo de música. A mí me interesa el mensaje que se entrega con la música, sea el género que sea.

 

-¿De qué hablan tus canciones?, ¿qué influencias tienes para ser hoy un ‘hijo de la lucha’?

-Lastimosamente la inspiración me la dan las desigualdades, la tristeza, la impotencia, la injusticia. También pienso en Annie Leonard cuando dice que “a muchos problemas, muchas soluciones”; trato de contar lo que para algunas personas es obvio pero que para otras son novedades, de ambos grupos se puede obtener resultados de concientización individual y colectiva. Informar es importantísimo. No me imagino cómo puede alguien dormir tranquilo sabiendo que este mundo arde rápido y teniendo un talento y capacidad de llegar a un cierto número de personas, decide hablar de su propio ego o de sus conclusiones acerca de situaciones inútiles, no sé, solo pienso en eso a veces y trato de generar algo diferente con lo que hago. Todos estamos hermanados por una lucha cultural tratando de proteger nuestra identidad de las garras de la globalización y su alienante brazo, una lucha social, una lucha política, una lucha espiritual. Esa es mi conclusión para creer que somos hijos de la lucha, sea de un tipo o de otro. Mis influencias son más que nada ideológicas, mis maestros espirituales Hare Krishna: Srila Bhaktialoka Paramadvaiti Swami y Srila Bhaktivedanta Atulananda Acarya Maharaj, son los principales, encabezan una larga lista. Por supuesto no puedes dejar de pensar en gente que ha labrado un camino previo en la música dando el ejemplo de que se puede poner un talento al servicio de la sociedad más allá de explotarlo para obtener un resultado personal. 

 

-¿Qué opinás de los recientes resultados donde ganó el NO en un plebiscito que tenía la responsabilidad de ponerle fin a parte del histórico conflicto armado colombiano?

Es una tragicomedia, la respondo hoy domingo sin saber qué va a pasar mañana lunes. Me aterra la influencia de un personaje macabro, en la manera de observar el mundo de tantas personas, eso da miedo y al mismo tiempo da una pequeña esperanza en términos pedagógicos, es un mensaje subliminal a los interesados en la difusión de información, vía prensa, audiovisual, musical, sea cual sea tu campo de acción. Si las ideas de guerra y odio fueron difundidas con eficacia debemos confiar en la sensatez y saber que sí podemos llegar a oídos y generar diferentes realidades. Ningún esfuerzo por llevar mensajes de esperanza y paz son en vano, el punto es continuar, analiza la problemática con ojos sensibles, elige tu campo de acción y lucha. ¿Cómo tener unos ojos sensibles si nuestra consciencia está contaminada con las noticias falsas de RCN y Caracol? ¿Cómo tener sensibilidad si no nos interesa el poder que tenemos como consumidores y solo nos dejamos llevar por la publicidad de los dueños del mundo? ¿Cómo ser sensibles si nuestro tiempo de creatividad (no me gusta llamarlo, “tiempo de ocio”) se pierde en series de Netflix o competencias deportivas financiadas por los mismos dueños de todo? “Concentrafóbicos” y “distradictos”. Necesitamos concentrarnos y darnos cuenta de que eso que queremos para nosotros debe ser lo que queremos para los demás, ¡para todos! La lucha es circular, jamás se va a terminar.

-¿Qué tienen en común México y Colombia?

-Si no escucharas los acentos y no tuvieras que pasar por aduanas creo que no notarías cuando pasas de un país a otro, por lo menos no en Latinoamérica. Centralización, ciudades atestadas de gente, periferias miserables, campos maldecidos con la riqueza de sus recursos naturales, maravillas totalmente deterioradas por intereses mezquinos y gente que, como diría Eduardo Galeano, “es más buena que el pan”. México y Colombia en muchos contextos son iguales, se sufre de las mismas injusticias, se goza con los mismos ritmos, se es ingenuo ante la maldad de los poderosos. Tanto en común que es difícil resumirlo, las mismas esencias de gente buena pero ingenua gobernada por gente mala sin nada de ingenuidad.

 

-¿Cuál es tu experiencia logrando agrupar opciones disímiles de vida en una misma propuesta musical?

La hermandad de conceptos es gigante, solo basta profundizar en las ideas para descubrir que son más las similitudes que las diferencias, profundizar es vivenciar, de verdad practicar algo y hacerlo parte de tu realidad, ir a las raíces y analizar eso desde tu vida personal y saber qué resultados observas, algunos son solo teóricos, vastos océanos de conocimiento con cinco centímetros de profundidad. Ser alguien espiritual o tener una fe particular manejada sanamente sin dogmas y sin radicalismo, es solo un punto desde el que te haces más consciente de la realidad, de las diferencias entre personas y el respeto que está involucrado en las relaciones entre sus diferencias. A mi parecer es lo mismo que piensa y trata de vivenciar un practicante de cualquier tradición mística o un ateo sensato que se maravilla con las bondades de la naturaleza, un joven ‘Straight Edge’ (estilo de vida libre de drogas propiciado por el movimiento hardcore/punk) de Bogotá o del ex distrito funeral hoy Ciudad de México, un militante político que defiende ideales de cambio y de igualdad.

-Un mensaje para la juventud latinoamericana que nos lee…

-Justo en este momento acontece algo que va determinando el curso de nuestros días como individuos, como colectivos, como sociedades, justo cuando yo escribo esto, justo cuando tú lo lees, justo ahora sin fecha de caducidad ni de expiración, un perpetuo ahora que no deja de acontecer mientras desperdiciamos nuestro tiempo y potencial dándole más de nuestra vida a quienes decimos odiar, solo por el vicio de la pasividad y el conformismo. Nunca es un mal momento para iniciar cambios en todo eso que ya sabemos que está mal en nuestra existencia. Tus acciones tienen un peso inmenso en el desarrollo de la vida en el planeta y es un deber y una responsabilidad conocer eso y desarrollarse de acuerdo a esa innegable verdad. La fe que es bien dirigida, que no es un dogma, que da certezas y puntos de apoyo a las personas, de hecho los sistemas se desarrollan para que esa fe desaparezca, luchemos por mantenerla. ¡Cuidado!, no estoy hablando de religiones, hablo de la creencia sea cual sea, de que nuestros actos tienen un valor, una responsabilidad, un peso, no son solo situaciones azarosas. Germina una semilla, siémbrala y deja que fluya con eso tu fe, cree en la naturaleza y la química perfecta del planeta o en lo que quieras, pero salvaguarda tu posibilidad de creer y actuar de acuerdo a eso en lo que crees. Puedes revivir tu espiritualidad organizándote políticamente en contra de la enfermedad del capitalismo.

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