Valentina, una de las mujeres de la ex guerrilla de las FARC

Luchar por la equidad y la participación de las mujeres dentro de una organización guerrillera.

Leer más
¿Dónde está Rosa Toledo?

Rosa Toledo se encuentra desaparecida desde hace más de un año y medio. Mientras la justicia avala el testimonio del principal sospechoso, el feminismo organizado avanza con la investigación y presión para demostrar lo contrario. Marcha dialogó con Carolina Abregú integrante del Espacio de Autoconvocadas por Rosa Toledo.

Leer más
Policía abusador en el banquillo, y en las calles el grito por justicia

El próximo jueves 14 se leerá la sentencia del juicio oral contra Roberto Juan Aquilino, el agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, acusado por el delito de abuso sexual gravemente de una niña. Organizaciones sociales y feministas junto a la familia esperan la lectura de la sentencia.

Leer más
Chaco: El encuentro de todas las Resistencias

Se realizó en Chaco un pre-encuentro de mujeres, lesbianas, travestis y trans de distintas organizaciones sociales y feministas. Los debates y miradas del feminismo popular de cara al 32° Encuentro Nacional.

Leer más
Colombia: entrevista a Delegación del ELN en Ecuador

“No parecen guerrilleros”, se pudo escuchar, entre los murmullos y charlas de pasillo, después de la rueda de prensa organizada por la Federación Internacional de Prensa de los Pueblos (FIPU) en Quito, Ecuador. El comentario pretendía ser un elogio; iba acompañado de valoraciones a la informalidad, la sencillez y el trato de igual a igual que los jefes de la Delegación del ELN mantuvieron con los comunicadores y periodistas con quienes compartieron dos jornadas completas de trabajo.

Leer más
Metro y Medio de machismo

Por Lucía Cholakian Herrera/Nota de Agencia Paco Urondo

¿Cuántos puntos de rating vale la exposición de una violación? ¿Cuántos retweets vale el reírse públicamente de un delito penal que afecta a miles de mujeres por año en Argentina?”.

El viernes por la tarde, durante el programa “Metro y Medio” de la FM 95.1 —conducido por Sebastián Wainraich y Julieta Pink, y que esa tarde tenía de invitada a Tamara Petinatto— sucedió algo que prendió las alarmas entre las oyentes: un varón llamó para “confesar” un engaño a su mujer durante unas vacaciones en Cancún, en las que “tacleó” y violó a una mujer canadiense.

La sección, llamada “Taller de engaño”, a la que los oyentes llaman para contar anécdotas y que se defina al aire, mediante el juicio de las/os conductores, si lo suyo fue una infidelidad o no; fue el marco de esta conversación que derivó en la confesión absolutamente impune de un delito penal como es el de la violencia sexual contra la mujer.

El relato, contado entre risas y chistes entre el violador y las/os conductores, dejó entrever una vez más cómo la violencia hacia las mujeres continúa naturalizada en todas sus formas y es reproducida sistemáticamente en los medios comerciales. Por un lado, se festejó al aire lo que fue una violación a una mujer en estado inconsciente y, además, se hicieron chistes acerca de la infidelidad cometida por el varón, ridiculizando a su pareja y exponiendo un maltrato esencial radicado en el engaño y la manipulación.

Más allá de las reiteradas discusiones que se dan a partir de que determinadas radios comerciales continúen habilitando espacios donde se reproduzcan estereotipos sobre las mujeres y se reivindique a varones violentos, cabe destacar este caso como uno en el que las/os conductores tuvieron una actitud profundamente cómplice con un varón que —repetimos— violó a otra mujer y llamó para contarlo al aire. Esto vuelve urgente un debate respecto a qué sucede en los medios comerciales que hace que toda supuesta ideología sea tirada por la borda a la hora de mantener el rating: ¿Cuántos puntos de rating vale la exposición de una violación? ¿Cuántos retweets vale el reírse públicamente de un delito penal que afecta a miles de mujeres por año en Argentina? ¿Cuántos “me gusta” vale, en todo caso, el burlarse de una consigna que busca terminar con la violencia machista de una vez?

¿Qué deberían haber hecho? ¿Qué podría haber pasado? Tal vez la intervención de las y los conductores del programa no hubiera derivado en un enjuiciamiento al violador. Pero, sin dudas, hubiera problematizado la cultura de la violación en vivo y para todas y todos los oyentes del programa. Hay una cosa que es certera: no lo hicieron, y se rieron. La risa no es un desliz de una actitud patriarcal: es un gesto de complicidad.

Porque, de verdad, no es tan difícil no reírse de una violación.

Nota original en:http://www.agenciapacourondo.com.ar/generos/metro-y-medio-de-machismo

Leer más
Absuelta pero culpable

La justicia de Chubut absolvió a la médica de El Maitén que garantizó el derecho de aborto legal consentido de una joven en el año 2015. Sin embargo, en el mismo fallo condenó a la misma como responsable del delito de “lesiones culposas”. Una vez más, la justicia machista criminaliza y señala a aquellas que acompañan las decisiones de las mujeres.

En el día de ayer, el juez José Colabelli absolvió a la médica generalista del “delito de aborto consentido seguido de muerte”. Se trata de una causa llena de irregularidades donde sólo se acusa por la muerte de una joven de 17 años a la médica que garantizó el derecho al aborto legal solicitado por parte de la misma una semana antes de su fallecimiento, sin embargo no se investiga a los más de veinte profesionales de la salud que intervinieron en la situación de la joven durante la semana siguiente a la práctica del aborto legal.

Leer más
Esquel: Finaliza el juicio a la médica que garantizó un derecho

Finaliza hoy el juicio contra la médica generalista de El Maitén, Chubut, quien en el año 2015 garantizó la interrupción legal del embarazo solicitado por una joven de 17 años quien -por causas que no han sido investigadas- murió una semana más tarde en el Hospital Zonal de Esquel.

Leer más
No es una, somos miles, somos todas

Por Mariela Velárdez

Busco una información mas certera, porque no lo puedo creer. En el buscador pongo “le otorgaron la prisión domiciliaria al asesino de Lucía Pérez” y me aparece un listado enorme de noticias que me informan pero algo no me huele bien. Entonces sigo buscando y me doy cuenta que use mal una palabra. Cambio “asesino” por “femicida” y la cosa se pone peor. “Una historia de dolor, amor y odio” Leo de primera. “presunto femicida” y “¿quién era Lucia Pérez?“. Entro a los portales amigos y tampoco encuentro.

Mientras tanto leo igual y veo que el tipo, que es uno de los detenidos por haberla drogado, empalado, torturado y violado hasta matarla, es un adicto y la justicia le otorga la domiciliaria para tratarse en una ONG de puertas abiertas. Que esta definición la tomaron el viernes previo a las elecciones.
Y se me viene Nadia Rojas a la cabeza, como un rayo. Recuerdo escuchar el audio de la conversación telefónica que mantuvo con su mamá en su primera desaparición. Me recordó las conversaciones de Elba con su hermana, cuando desapareció de la 1-11-14. Las mismas excusas, las mismas palabras. “Trabajando, estoy bien, no me busquen”.
A Elba la encontramos en Bolivia, tras una intensa búsqueda.  O eso es lo que nos dijeron en la fiscalía. Nos mostraron fotos de ella abrazando a su mamá.
Pero ¿y Nadia? A Nadia también la encontró la lucha, la rescató la organización de las mujeres. Y el estado la volvió a desaparecer. Estaba en una casa refugio a pocas horas de declarar cuando Nadia desaparece por segunda vez.
Entonces no puedo parar de pensar en las pibas que no aparecieron, a las que no logramos encontrar.El Estado no solo es responsable, es autor y sostenedor de la sistemática desaparición de las pibas en los barrios. La (in)justicia, las fuerzas de (in)seguridad y las demás instituciones al servicio del robo y explotación de nuestros cuerpos, vidas y esperanzas. Porque si desaparece una desaparece algo de todas. Y es todas las noches las que falta esa piba en su cama. Y es todas las mañanas que falta en la escuela.
Y con ellas, ¿las otras que nos arrebatan? ¿las violadas y asesinadas? Ellas son el final de la escalada de violencia y complicidad patriarcal. Ellas son las que se vuelven presente constante en el inconsciente colectivo de todas nosotras. Por ejemplo Melina. Las paredes de su barrio la traen a la memoria como una hermosa mariposa, revoloteando alegre a pesar de tanto dolor. Y tanta ausencia y tanta injusticia. Nadie esta pagando por su femicidio. Ni quienes asesinaron ni violaron, ni los medios y periodistas que la siguieron violando y torturando con sus notas juiciosas sobre su vida. Melina Romero baila por ahí, y lo seguirá haciendo.
Entonces vuelvo a pensar en Lucía. En Anahí. En Araceli. Y en Nadia. Y en Diana, en Maira. Pienso y se me escapan los nombres, son muchos nombres. Habría que tomarse el trabajo colectivo de recordarlas. Una por una. Sus caras, sus nombres. Todos los días, como un ritual. Porque cada una de ellas, cada desaparecida, cada víctima de femicidio, de travesticidio, son un crimen del estado. Son un femicidio del Estado con su falta de protección con su falta de políticas y su complicidad directa con el negocio de nuestros cuerpos.
Porque nos quieren hacer creer que estamos solas. Porque quieren que tengamos miedo. Porque nos quieren aleccionar por tanto andar por la vida con alegría. Porque nos logramos encontrar, en las calles y mas allá también.
Ya terminado de tragar la rabia, miro a mi pequeña hija dormir. Y reafirmo lo que entendí cuando la supe en mi vientre: esta lucha no tiene tregua.  Porque es en cada una de esas mujeres, de esas pibas desaparecidas que me miro y la miro. Porque no es una. Ni ella sola. Somos miles. Somos todas, para siempre.
Leer más
“Nicole, siempre presente en nuestros tortilleros corazones”

Más de un año sin justicia para Nicole Saavedra, asesinada por el odio hacia las lesbianas

Leer más