Ciencia y Técnica: primer triunfo y un campo abierto para una larga lucha contra el ajuste

Por Alan Szalai*

Concluyó la toma del Ministerio de Ciencia y Técnica. Logros, caminos por recorrer y mucha tela para cortar, desde la perspectiva de las y los Jóvenes Científicos Precarizados (JCP).

El día 23 de diciembre se cerró un primer capítulo de una lucha contra el ajuste en Ciencia y Tecnología que será de largo aliento. Luego de 5 días de toma del Ministerio de Ciencia y Técnica en Buenos Aires y de distintas medidas de lucha en otras ciudades, se firmó un acta compromiso que plantea la continuidad laboral de las y los 508 despedidos.

En el mes de febrero empezará a funcionar una Comisión de Seguimiento para garantizar el cumplimiento del acta. Este análisis se centrará en la toma del Ministerio de Ciencia y Técnica, pero debe destacarse que se dieron procesos de lucha en numerosas ciudades con asambleas, marchas y tomas de oficinas de CONICET regionales.

¿Cómo se llegó a esta medida de lucha histórica?

Desde la llegada del macrismo al poder y con mayor énfasis después de los masivos despidos en el Estado que tuvieron lugar el verano pasado, la comunidad científica se vio convulsionada e interpelada a organizarse y movilizarse. Basados en 11 años de trabajo de base arduo y transparente, las y los Jóvenes Científicos Precarizados (JCP) fueron el principal actor a la hora de motorizar y organizar al sector en Buenos Aires y La Plata. Han habido, además, otras organizaciones en lucha participando en las instancias de movilización a lo largo del año, como ATE-CONICET y Científicos y Universitarios Autoconvocados (CyUA).

En los meses de octubre y noviembre hubo un incremento importante de la movilización, ya que en la discusión por el Presupuesto Nacional se planteó un brutal ajuste en el sector científico. Gracias a las distintas movilizaciones se logró revertir parte del recorte, aunque de todos modos se terminó ajustando más del 30% del presupuesto en CyT, con el voto favorable de la mayoría de los bloques.

Hacia mediados de diciembre, se manifestó la primera consecuencia del ajuste al sector: en los resultados de ingresos a la Carrera del Investigador Científico (CIC, planta permanente para investigadores/as), cerca de 500 personas con dictamen favorable para ingresar no lo harían por falta de presupuesto. Tratándose de personas que llevaban 7 años de trabajo precario en el organismo, esto no puede ser leído de otra forma que como despidos. A partir de esta novedad, se realizaron distintas medidas de lucha, siendo la toma del Ministerio de Ciencia y Técnica (MinCyT) la de mayor fuerza y repercusión.

La toma del CONICET y del MinCyT

El 14 de diciembre se produjo la primer medida de fuerza del sector. Desde JCP se convocó a la mañana a un corte en Av. Santa Fe y Godoy Cruz, que luego se movilizó al CONICET y terminó con la toma del hall del edificio y de los pisos 8 a 11. A partir de esto se obtuvo una reunión con el Directorio, que se negó a otorgar más ingresos, pero se comprometió a sacar un comunicado pidiendo más presupuesto para que pudiera haber un mayor número de ingresos. Si bien esta actitud del Directorio fue insuficiente para quienes se movilizaron, marcó el método que se daría después en el MinCyT. Ese mismo día, las demás organizaciones del sector llamaron a una radio abierta a las 16hs al CONICET y no se sumaron a la acción convocada por JCP, ya que no querían enfrentarse al directorio (donde hay miembros que forman parte de sus organizaciones). Para buena parte de los asistentes, la medida fue solamente testimonial.

El 19 de diciembre se convocó en forma unitaria al MinCyT. Luego de esperar 2 horas una respuesta del ministro de cara a recibir a las organizaciones del sector, las y los manifestantes ingresaron al edificio y ocuparon el hall. Minutos después una delegación fue recibida por Lino Barañao, quien no dio ninguna respuesta a los reclamos acercados. Posteriormente en asamblea se votó permanecer realizando una toma pacífica que terminó luego de 5 días.

Actores presentes en la toma

Cabe señalar que, si bien la toma arrancó el lunes, muchas organizaciones se acercaron a la misma solo a partir del miércoles a la mañana. La única organización gremial que sostuvo la toma desde un principio fue JCP. Esto también marcó el hecho de que a lo largo del conflicto JCP haya sido la organización de mayor peso y la encargada de garantizar tanto las tareas de la toma, como su lógica asamblearia, sometiendo cada día a votación los pasos a seguir durante el conflicto.

Por otro lado, en la mesa de negociación también participaron ATE-CONICET, CyUA, Ciencia y Técnica Argentina (CYTA), Becarios Empoderados y Conadu. Las autoridades buscaron excluir a JCP de la misma e incluir a UPCN (ausente en toda medida de lucha), pero esta maniobra no fue posible gracias al rechazo unánime de la asamblea. Todas las organizaciones presentes en la asamblea debieron someter al mandato de la misma cualquier postura que se llevase a la mesa de negociación.

Avances en la negociación

A la hora de hacer una lectura del conflicto, es importante destacar que recién al tercer día de toma, con el tema instalado en los medios y en la sociedad en general, las autoridades abrieron un canal de diálogo. En la mesa, las mismas se mostraron totalmente intransigentes a la hora de negar que los ingresos inmediatos a CONICET sea una salida posible. Sí abrieron la posibilidad de negociar una continuidad laboral en el sistema de CyT público, aunque con una propuesta en el aire, que no contemplaba a las y los 500 afectados y con plazos poco creíbles (antes del 31 de marzo).

Ante este panorama, JCP planteó la necesidad de que las y los despedidos se empezaran a organizar en una comisión para evaluar qué contra-propuesta se podía llegar a realizar. Asimismo, la asamblea rechazó por unanimidad esta propuesta inicial.

Luego de un jueves con poco diálogo con las autoridades y bastante convulsión dentro del ministerio (con rumores de renuncia de Barañao), se llegó al viernes con una reunión en la que Barañao ofreció una propuesta por escrito. Desde JCP se decidió dialogar por cerca de 2 horas con la comisión de despedidos/as (cerca de 60 personas eran las presentes en la toma). Finalmente se llegó a una contra-propuesta que se terminó aprobando en asamblea con más de 600 trabajadores y trabajadoras de CONICET votando. La misma fue aceptada por las autoridades y sus principales puntos son los siguientes:

– Incluye a las y los 508 afectados, garantizado 1 año más de beca a todos y todas (incluso a quienes no estaban hoy en CONICET); – plantea la inserción laboral con la misma estabilidad y remuneración que tendrían en CIC en organismos de CyT públicos (incluyendo a CONICET), universidades nacionales o empresas públicas o mixtas; – se crea una comisión de seguimiento entre las organizaciones, los/as afectados/as, representantes de otras provincias y autoridades, que comienza a reunirse a partir de febrero.

La cuestión federal

Un problema que se planteó en este complejo proceso que fue a su vez una escuela de militancia, fue cómo articular la toma del MinCyT con las luchas que se dieron en otras ciudades donde hubo asambleas, marchas y tomas de CCTs (oficinas de CONICET regionales). Durante los días que duró la medida de fuerza no se generaron canales orgánicos de comunicación con el resto de las asambleas de diferentes lugares del país.  Así como tampoco se previó cómo se articularía una decisión a la hora de evaluar las propuestas. Es por ello que la propuesta de retrasar la negociación 2 horas para ver qué ocurría en el resto de las asambleas, con todos los riesgos que esto implicaba, nos parecía que no iba a subsanar la falta de los canales de comunicación. Los mismos deben ser fortalecidos o, incluso, creados para generar una articulación genuina y representativa de todos los sectores.

El descontento que pudo haber generado el hecho de aprobar la contrapropuesta y levantar la toma en todo el país sólo con los votos de Capital Federal debe ser el motor para que la responsabilidad asumida por  todas las partes de generar una articulación orgánica se concrete. Con este objetivo el jueves 29/12 hubo un encuentro en Córdoba con representantes de muchas ciudades, y el 4/2/17 está planteado un plenario nacional en el mismo MinCyT.

La lucha seguirá todo el 2017 y debe encontrarnos unidos y unidas para seguir arrancándole triunfos al macrismo en esta larga pelea contra el ajuste en Ciencia y Técnica. Este conflicto demostró que sólo a fuerza de movilización, organización asamblearia y medidas de fuerza las autoridades escucharán nuestros reclamos.

*Militante de Jóvenes Científicos Precarizados y Colectivo Desde el Pie en COB La Brecha.