Conflicto armado en la República Democrática del Congo

Conflicto armado en la República Democrática del Congo

Desplazados congoleños abandonan el área de Kanyarucinya, en las afueras de Goma, en el este de la República Democrática del Congo

La República Democrática del Congo vive desde hace meses enfrentamientos entre tropas gubernamentales y rebeldes tutsis. La ONU se mantiene expectante con sus tropas dentro de la nación africana.

Desde hace varios meses la República Democrática del Congo (RDC) es escenario de intensos combates en el oriente del país africano entre el Ejército y la guerrilla del Movimiento 23 de Marzo (M23), afectando a las poblaciones de varias localidades, por lo cual el número de desplazados sigue en aumento.

Un reporte de Prensa Latina explica que el gobierno de la RDC y el M23 se acusan de colaborar mutuamente con las Fuerzas de Liberación de Ruanda (FDLR), de base étnica hutu. Algunos de los miembros de las FDLR son acusados por su participación en el genocidio de 1994 en Ruanda, donde se calcula que murieron en apenas un año entre 800 mil y un millón de personas, la mayoría de la etnia tutsis.

El M23 está compuesto principalmente por tutsis congoleños que ingresaron a las Fuerzas Armadas de su país después de un acuerdo de paz rubricado en 2009, pero en abril del año pasado encabezaron un motín, porque consideraron que ese pacto nunca fue cumplido en plenitud por las autoridades.

La situación en la RDC se había normalizado a finales de mayo pasado luego de que se pusiera en vigencia una tregua, debido a la visita a la región del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon. Tras la partida del funcionario, los combates fueron retomados a mediados de este mes. Igualmente, la agencia de noticias angoleña Angop indicó que desde el jueves se observaba “una tregua relativa” en el oriente del país.

Días atrás, los presidentes de la RDC, Joseph Kabila, y de Congo, Sassou Nguesso, acordaron en una reunión unir esfuerzos para resolver el conflicto. El 19 de julio pasado la ONU anunció que se encuentra lista para enviar tropas para enfrentar a los rebeldes. Hasta el momento, señalaron diversos medios internacionales, los soldados de Naciones Unidas se encuentran al margen de los enfrentamientos armados. El portavoz de las tropas Martin Nesirky declaró que la “misión se mantiene en máxima alerta y está preparada para intervenir”, en caso de que “los enfrentamientos amenacen a civiles”, particularmente en la ciudad de Goma, epicentro de los combates. La misión de la ONU, denominada Monusco, es una de las más importantes de la organización en el mundo, e incluye a países latinoamericanos como Bolivia, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay.

Por su parte, el M23 condenó públicamente el despliegue de una brigada de intervención dentro de la Monusco, medida autorizada en marzo pasado por el Consejo de Seguridad de la ONU, con el argumento “de llevar a cabo operaciones ofensivas específicas, con o sin el ejército nacional congoleño, contra los grupos armados que amenacen la paz en el oriente de la RDC”. La guerrilla acusó a Monusco de ser la causa de la reanudación de las hostilidades en la provincia de Kivu del Norte y la acusó de permitir a las fuerzas armadas de la RDC y a las FDLR emprender ataques contra el M23.

Mientras tanto, la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) sostuvo el sábado que más de 30 mil personas se desplazaron a Uganda para escapar de los combates en la RDC. Este martes también se conoció que más de 1.700 familias tuvieron que escapar debido a los enfrentamientos en pueblos cercanos a Goma, informó Julien Paluku, gobernador de la provincia congoleña de Kivu Norte.

En los últimos días de combates se reportaron 130 muertos, de los cuales 120 pertenecen al M23 y 10 al Ejército, según el gobierno de la RDC.