Derecho básico: la vida

Derecho básico: la vida

Por Mario Ortega. Víctor y Héctor, de 10 y 11 años, eran hermanos. Fallecieron cuando se incendió el conventillo en el que vivían con su familia en La Boca. El lobby inmobiliario, la política expulsiva del Gobierno porteño y el derecho a vivienda digna.

El hecho sucedió en la madrugada del feriado, cuando aún por razones que no se determinan concretamente, se inició un incendio que dejó en la calle a 11 familias y mató a dos pequeños hermanos, en un conventillo de la calle Carlos Melo al 500.

Según Martina Noailles, periodista del diario Sur Capitalino, y vecina de La Boca, con este último trágico episodio se suman 12 muertes de niños por causa de incendios.

La situación de exposición a episodios así se agrava en este barrio donde existen aún construcciones históricas, pero absolutamente deterioradas. El nivel de hacinamiento en algunos casos es muy grave. El legislador porteño Tito Nenna manifestó que serían “1.600 familias de La Boca las están en riesgo por las condiciones en las que se encuentran sus viviendas”.

Hoy quienes sobrevivieron al fuego tienen sus pertenencias en la calle. Al igual que el resto de los vecinos, inclusive de quienes tienen su vivienda al lado. Es que cuando los bomberos trabajan en casos así se previene una propagación del fuego inundando las casas contiguas.

Está contemplado por parte del gobierno porteño, para casos así, un subsidio de 1.200 pesos mensuales por familia. “Esa plata no alcanza para nada. Es un chiste. Lo que muestra es que realmente no se quiere resolver un problema estructural”, manifestó Oscar, militante del Frente Darío Santillán y vecino del barrio.

“El Ejecutivo porteño lleva los últimos siete años de gestión una política de constante vaciamiento del Instituto de la Vivienda de la Ciudad”, manifestó Nenna. Además el legislador se refirió como propuesta concreta de solución a la ley 341, “de cooperativas”, que permite que “varias familias se junten para construir o refuncionalizar sus viviendas”.

En los últimos años el barrio de La Boca ha tenido un crecimiento inmobiliario muy marcado. Este fenómeno, ligado a un interés privado de constructoras, fue incentivado por el macrismo. Los precios de alquileres y terrenos en el barrio se elevaron muchísimo.

El recorte del presupuesto del IVC lleva un acumulado cercano al 30%. Varios políticos y organizaciones han denunciado al macrismo por subejecutar partidas que corresponden a la vivienda, y específicamente a posibilidades de construcción de vivienda social en Capital Federal.

“El macrismo no ha hecho más de 1.000 viviendas, y algunas están cuestionadas judicialmente, por lo que no se sabe aún qué pasará”, agregó Oscar.

“Asistencialmente se gastan millones y no sirve para nada, no hay una solución ni una propuesta estructural para los vecinos y el barrio”, señaló Noailles. Es que la problemática de la vivienda y el acceso a terreno en la ciudad es un problema acuciante. Esto quedó hartamente mostrado con los recientes conflictos por la relocalización de los vecinos afectados por el Camino de Sirga. No está garantizada una política que realmente contenga este reclamo desde el macrismo, y las vidas de los vecinos siguen expuestas.