El PRO, entre el “curro” de los Derechos Humanos y los problemas de “memoria”

Por Mauricio Polchi/ Foto por Gustavo Pantano

El macrismo recortó 65 millones de pesos para las políticas de Derechos Humanos y en el primer trimestre del año sólo ejecutó un 3,5% del presupuesto del área. Además, el PRO adeuda el aumento salarial a las y los trabajadores, que todavía mantienen el reclamo por el pase a planta permanente y hoy realizan un paro y corte de calle frente a las oficinas del gobierno porteño. Marcha entrevistó a Ivan Wrobel, delegado de ATE.

Durante el primer trimestre de 2015, el gobierno de Mauricio Macri ejecutó apenas el 3,5% de lo asignado al Parque de la Memoria y del Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado. O sea, utilizó apenas $500 mil sobre los $ 13,4 millones disponibles. Esos manejos, tan particulares, además de reflejar cierto desinterés, también evidencian una constante que se sostiene desde el año 2008, cuando nació esta gestión. Hasta el momento, el PRO no usó los millones de pesos destinados para estas aéreas.

Según se desprende de los informes de números oficiales exhibidos por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), entre los $ 14.100.000 que a lo largo de estos años estaban presupuestados y decidieron no utilizar para el Parque de la Memoria, y los $50.800.000 nunca ejecutados del Instituto Espacio para la Memoria (IEM, traspasado a Nación el año pasado), el macrismo desistió de casi $ 65 millones de pesos que debían ser asignados a la Memoria.

Hoy, martes, el personal nucleado en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Capital llevará adelante un paro de 24 hs, y encabezará una protesta con corte de calle en la puerta de la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural que dirige Claudio Avruj. Frente a las oficinas de Avenida Rivadavia al 600, hará una radio abierta para denunciar la subejecución presupuestaria, el vaciamiento de la política pública, la precarización laboral y la amenaza de no aumentar los sueldos este año. Para profundizar en la cuestión, Marcha entrevistó a Ivan Wrobel, delegado de ATE.

¿Cómo ven las denuncias por el desvío de fondos del Gobierno de la Ciudad?

Eso es algo que es público, el área de Derechos Humanos nunca fue una prioridad para el macrismo. Es solamente una subsecretaria un poco escondida en la Jefatura de Gabinete, cuando en otros gobiernos llegó a ser un Ministerio en la Ciudad de Buenos Aires. Esa subsecretaría tiene una política que poco tiene que ver con los derechos humanos.

¿Por qué?

Esta el Parque de la Memoria, que permite recordar a las víctimas de la dictadura y también está el Programa de Asistencia a las Victimas de Vulneración de Derechos, otro de búsqueda de personas, o de casos de Trata, pero son programas muchos más chicos. La prioridad es el área de colectividades, que se encarga de realizar ferias, eso es algo importante, pero no puede ser la única prioridad.

¿Cuál es la situación en particular de las y los trabajadores en la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad?

A nosotros todavía nos deben el aumento que debíamos haber cobrado en mayo, es una suba que en todos los ministerios lo empezaron a cobrar menos en el nuestro. Y la otra demanda es el pase a planta permanente que fue prometido por el Subsecretario Avruj. Hace unos meses llegamos a afinar la cantidad, el cupo, los criterios, y después de eso no hubo ningún avance en concreto y no hay ninguna señal, ni ningún expediente que nos permita saber cuándo va a hacer.

¿Qué cantidad de trabajadores/as se encuentran afectados por esta situación?

Alrededor de 70 que somos monotributistas, algunos dependemos del gobierno de la Ciudad y otros están tercerizados. No es tan grande el número porque justamente la Subsecretaría es chica, un poco más de 100 personas, lo cual debería ser favorable porque presupuestariamente no le costaría tanto.

¿Y ahora con el cambio de gestión?

Sigue el mismo partido pero cambian las autoridades y siempre que hay un cambio de gestión aparece la incertidumbre y el temor sobre lo que pueda ocurrir con los puestos de trabajo. Nosotros ahí recurrimos a la organización colectiva porque ante el primer despedido vamos a estar juntos para defendernos. Igualmente, lo primero que estamos buscando es mejorar nuestras condiciones laborales. Hay gente que está años trabajando como monotributistas, y eso no puede suceder.

¿Cómo es cumplir funciones en un área donde el gobernante dice que los “derechos humanos son un curro”?

Es complicado, porque después el Subsecretario, su representante, se sienta en el Consejo de Gestión del Parque de la Memoria. Pero también es una cuestión de honestidad de parte de Macri, porque después cuando uno ve los números o el respeto que hay por las funciones que cumplimos, eso habla de la misma política. Eso demuestra el poco interés sobre el posible desarrollo de nuestras aéreas, ya sea con la ampliación de asistencia psicológica, de asistencia legal, de trabajadores sociales o un equipo de profesionales interdisciplinarios.