El sindicalismo ferroviario y la salida de TBA

El sindicalismo ferroviario y la salida de TBA

Por Ezequiel Arauz. Los representantes gremiales toman diversas posturas ante la decisión del Gobierno nacional de quitar la concesión de las líneas Sarmiento y Mitre al grupo Cirigliano, propiciando la llegada de Roggio.

La semana pasada, el titular del ministerio de Planificación Federal, Julio De Vido, anunció la decisión del Gobierno de quitarle la concesión para las líneas Mitre y Sarmiento a TBA al grupo Cirigliano. El anuncio llegó tres meses después de que una formación se estrellara en la estación de Once, provocando 52 muertes y más de 700 heridos. Las protestas de trabajadores y usuarios del servicio prestado por el concesionario, destinatario de millonarios e incontrolados subsidios de parte del Estado, databan de mucho antes. Desechando la reestatización, el Gobierno traspasó la operación de las dos líneas que manejaba TBA a Metrovías, del grupo Roggio (subte, Plaza) y Ferrovías, del grupo Romero. Entre matices y diferencias de peso, todos los referentes sindicales coinciden en apoyar la salida del grupo Cirigliano pero insisten en la necesidad de cambios de fondo en el sistema ferroviario.

Desdela Unión Ferroviaria (UF) expresaron en un comunicado su acompañamiento a la medida del ejecutivo de rescindir el contrato con TBA. Al mismo tiempo, expresaron que la conducción nacional de UF “seguirá bregando” hasta que el sistema ferroviario en su totalidad “sea administrado por el Estado Nacional”. Recordemos que el secretario general dela UF, José Pedraza, está detenido acusado por el asesinato del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, en octubre de 2010, a manos de una patota reclutada desde el sindicato para desactivar una protesta de trabajadores tercerizados del tren.

“Seguimos convencidos que todas las empresas ferroviarias deben estar bajo la órbita del Estado, esperando que en un futuro no distante se concrete este anhelado hecho”, afirman en el texto que lleva la firma del actual oficialismo, surgido de la lista verde que encabezó el propio Pedraza, uno de los principales beneficiados durante la privatización y el desguace del sistema ferroviario en los 90. La investigación del asesinato de Ferreyra puso al descubierto una serie de estrechas complicidades entre los principales miembros del sindicato y las empresas tercerizadas, muchas de las cuales eran propiedad de los sindicalistas y sus familiares directos.  

Por un Ley Federal de Transporte

DesdeLa Fraternidad, que agrupa a los maquinistas y encabeza Omar Maturano, también se mostraron a favor de la rescisión con TBA, pero esperan que la medida sirva como arranque de otro debate, en el que aseguran poner mayor énfasis: una nueva Ley Federal de Transporte que contemple las modalidades terrestres, aéreas, marítimas y fluviales y reemplace al marco actual “heredado del menemismo”. Desde el sindicato aseguran que, en lo especifico, los fondos vía subsidios del Gobierno no son volcados a la estructura ferroviaria.  

El secretario de prensa de La Fraternidad, Horacio Caminos, declaró a Marcha que entre las principales cuestiones a modificar está el ascenso a nivel ministerial de Transporte. Tras afirmar que en la actualidad “solamente el 6% del presupuesto de transporte va a los ferrocarriles y el resto va a la carretera”, exigió “transparencia en la administración de los fondos”. “Hasta que no se haga una ley que contemple todos esos aspectos, muy poco va a cambiar” reflexionó el sindicalista.

Consultado respecto de los reclamos de estatización, el ferroviario remarcó que no se debe “caer en consignas partidarias del siglo XIX, que no tienen gran sentido” y puso como ejemplo a la provincia de Buenos Aires, donde el Estado “recibió ochenta y ocho locomotoras y actualmente tiene siete, demostrando incapacidad para la gestión”. En tal sentido, Caminos explicó que “en muchos lugares del mundo se está cambiando la lógica del Estado para plantear la participación ciudadana, donde trabajadores, usuarios y ONG tengan mecanismos de control en la gestión pública o compartida”         

Sobrero: “empresarios parásitos del Estado”

“En realidad, las conducciones de los sindicatos no quieren la estatización porque están al frente del las Empresas de Estado, la ADIF (Administración de Infraestructuras Ferroviarias) y la SOF (Sociedad Operadora Ferroviaria) y de la secretaría de Transporte. Fue el premio que recibieron por apoyar las privatizaciones en los 90”, expresó el delegado del Sarmiento, Rubén “Pollo” Sobrero, y agregó: “Nosotros, con eso, nada que ver”.

El ferroviario, de extensa trayectoria en la oposición a las conducciones dela UF y La Fraternidad, calificó como “muy positivo” el paso de quitarle la concesión a Cirigliano, pero mostró preocupación frente al ingreso del grupo Roggio. “Son los mismo tipos que en Metrovías están haciendo un vaciamiento como el que hizo TBA en los trenes”. Pese a que reconoció tener muy buena relación con el cuerpo de delegados del subterráneo -organizados en la AGTSyP, con quienes ahora comparte patronal- el ferroviario del Sarmiento afirmó que por el momento pensar en medidas conjuntas sería “adelantarse a los tiempos”.

El delegado anunció para hoy la realización de una asamblea general de los trabajadores del Sarmiento para decidir qué actitud tomar frente a la llegada de Roggio y no descartó medidas de fuerza. “No queremos quedar ante la sociedad pegados a estos tipos, que son iguales o peores que Cirigliano”. Entre los antecedentes de quienes van a operar el Sarmiento y el Mitre, el delegado recordó que junto con TBA integró la UGOFE (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia) que administra el Roca, “donde mataron a Mariano Ferreyra”, y agregó que la investigación posterior a ese asesinato “mostró la corrupción, la pérdida de categorías de las distintas especialidades, en concordancia con la Unión Ferroviaria y La Fraternidad.Todos son empresarios parásitos del Estado”, remató el dirigente.