“Estoy atravesada por el deseo”. Rosa Rodríguez Cantero

Entrevista con Rosa Rodríguez Cantero, integrante de Poetas por el Derecho al Aborto Legal y el Colectivo de Poetas por la Memoria Verdad y Justicia. Autora de “El amor en tiempos del Pami” y “Rosa en Verde”, poesía.  

Por Ema F. Vilches/ Fotos: Facundo Floria

Rosa nace en la ciudad de Buenos Aires, allá por el caluroso diciembre de 1946. A los nueve meses peregrina con su familia a la ciudad de Roque Sáenz Peña en el no menos caliente Chaco. Quien la conoce podría decir que Rosa tiene toda la impronta estética de las personas que habitan ciudades grandes, su cabello de colores, su humor desenfadado. Al sentarnos y escucharla esa primera impresión se une a una segunda: la calidez de las personas del campo, su tiempo para elegir las palabras, el silencio que nos recorre tímidamente en algunos momentos de la entrevista.

No es un dato menor que Rosa haya comenzado a escribir poesía a los 60 años, desde allí surge mi primera pregunta.

¿Qué es lo que hace que comiences a escribir? ¿Hay algún detonante que te impulse a..?

Rebelarme a los paradigmas que nos acosan a les viejes, paradigmas que excluyen también a otres, a les gordes,  …

“Vos y yo, somos hermosos
tiernos, perfectos, vibrantes
y tenemos por delante
el tiempo de lo posible.
Si el amor está visible
 no habrá catre que se aguante”

¿Cuáles son los temas recurrentes en tu literatura?

Primero sacar a la mujer del lugar de objeto de deseo y convertirla en sujeto deseante. Rebelarme a los tabúes del lenguaje, ¿por qué no podemos decir “coger” “pija”? Hay otro tema también que es salir de cierta concepción de “pecado”, el pecado siempre en el centro de nuestra agenda que tiene que ver con nuestra educación.

¿Quizás con cierta concepción generacional de una educación más religiosa que laica?

Así es.

¿Por cuáles temas te has sentido atravesada en los últimos años ,como poeta, como mujer adulta mayor?

Me ha atravesado, sobre todo, cierta interpelación a otras personas de mi generación. Otres viejes como yo que se niegan al sexo, a la ternura ,que sienten que “ya hicieron lo que tenían o debían hacer” o que sólo relacionan el erotismo con cierta cuestión fálica, asociada sólo a un pene erecto, a cierto vigor adolescente ,como si les viejes no siguiéramos deseando como todes.

Hace algunos años, leía a un gerontólogo, Leopoldo Salvarezza ,sobre los prejuicios sobre la vejez que se denomina justamente viejismo, y es el miedo de un grupo social hacia otro, en este caso hablaba puntualmente del miedo a envejecer de los más jóvenes, aquí podríamos hablar también de los propios prejuicios que interiorizan los propios adultos mayores.

Es que mucho de lo que escuchás todo el tiempo es “ los viejos no cogen” “los viejos no pueden” eso ya fue….esta es una sociedad llena de prejuicios. Lo que tenemos que hacer es romper con esos prejuicios, creo que todo eso trato de hacerlo en “El amor en los tiempos del PAMI”.

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Ese libro tuyo es un compendio poético de erotismo y humor, por cierto.

A mí me ha ayudado el poder reírme con otros de las vicisitudes de la vida.

Nombrame la gesta, la lucha que más has acompañado, como tu marca.

Una ha sido acompañar los pañuelos verdes, por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Otra ha sido incorporarme al Colectivo de Poetas por la Memoria la Verdad y la Justicia. PoesíaYA!

En la primera siento que he acompañado como mujer a otrxs tantas para exigir un derecho universal, el derecho a decidir. En la segunda lucha he aprendido a trabajar con otres compañeres, un trabajo militante a través del arte y la reivindicación permanente de los derechos humanos en el continente.

“libres nos queremos

vivas nos queremos

ni madres ni esposas

ni amantes ni novias

y sí

todo eso si es lo que elegimos”

¿Qué estás escribiendo hoy?

Del cuerpo que tengo. De asumirlo, de aceptarlo. Dejar de hablar de las tetas y el culo caído. Aprender a disfrutar de los que somos. No depender de cánones de belleza tradicionales. Somos el cuerpo que tenemos y nos podemos amar así, no está nada mal en nosotres.

¿Qué leías hace mucho y qué estás leyendo ahora?

Leía a Baldomero Fernández Moreno, que, aunque no sé si lo parece es muy erótico lo que hacía. Después me enamoro de Juarróz, de Girondo inventando palabras. En este momento me conmueve mucho la escritura de Andrea López, me conmociona Daniel Quintero y me mueve mucho Natalia Carrizo por su empuje, por la forma que tiene de pararse ante la vida.

¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Un poco más vieja, un poco más puta (risas de las dos) un poco más desenfrenada. No tengo nada oculto, trato de ser auténtica y vivir sin ocultamientos a nadie, menos aún con mi familia. Soy como soy y lo saben mis hijos, mis nietos y mis bisnietos. En esencia no voy a cambiar.

“Tocarnos, reconocernos
descubrirnos sin tapujos
sucumbir ante el embrujo
de un cuerpo sexagenario
que, sin hacerse el otario
convierte al sexo en un lujo”.

Me contabas que participaste hace unos días en un debate sobre amor y sexualidad

Sí, fue muy interesante porque no solo estaba atravesado por personas de diferentes edades sino también, el debate representado en diversidad de género. Entonces escucharnos, plantear las nuevas formas de amor, romper con ciertos estigmas que sufren les viejes, les homosexuales, les discapacitades, fue muy enriquecedor. Yo aprendo muchísimo de la gente joven, porque las personas de la edad de mis nietos son muy abiertas, muy libres.

¿Algún poemario en el que esté trabajando a salir próximamente?

Ya tengo el título “Lo senil no quita lo caliente”

Háblame del deseo…

Estoy atravesada por el deseo