Evo Morales Ayma: “Este golpe no es sólo al indio, es al litio”

Tras cumplirse un mes del golpe de estado que llevó a Evo Morales a la renuncia de su presidencia legítima, el mandatario arribó a la Argentina para acompañar el proceso electoral desde cerca

Por Camila Parodi / Fotos: Rolando Andrade

La cercanía, explica Evo Morales en su primer conferencis de prensa en Buenos Aires, fue lo que cambió su perspectiva tras cumplirse un mes del golpe de estado que la derecha empresarial, cristiana y racista dió a su gobierno. Hace menos de una semana se encuentra en Buenos Aires y el contacto con sus hermanos y hermanas cambiaron su mirada de forma más propositiva hacía el futuro cercano y aseguró que se encuentra más fortalecido.

Tras el descontento de la derecha boliviana luego de que las elecciones dieran como ganador al mandatario con una diferencia de más de diez puntos en relación a su primer contrincante Carlos Mesa, Evo Morales tuvo que iniciar un periplo que concluyó el pasado jueves en Buenos Aires dónde fue recibido como refugiado político por el gobierno de Alberto Fernández.

Su elección, radica en la posibilidad de acompañar el proceso electoral con mayor cercanía y dialogo. Sobre esto, el mandatario afirmó ante las y los periodistas presentes “si plantean elecciones libres que acaben con la persecución en Bolivia” y aseguró al referirse a su participación política desde la Argentina “no voy a ser candidato pero soy un ser politico y no puedo dejar de ser político, mi responsabilidad es seguir acompañando al movimiento campesino. Vamos a recuperar el poder de los pueblos campesinos e indígenas”.

En tan sólo un mes, el gobierno de facto de Jeanine Añez se cobró 38 vidas, más de 600 personas heridas de balas de plomo y miles privadas de su libertad. Sobre esto, el mandatario expresó “estoy convencido el derecho a la vida es más importante que cualquier derecho, en nuestra gestión hasta el domingo 10 de noviembre ni un muerto a bala tuvimos” y agrego irónicamente “y ellos qué venían por la democracia”. Evo Morales recordó que la compra de helicópteros llevada a cabo por su gobierno se debía a la necesidad de revertir el incendio del Amazonas meses atrás y que su uso reciente debía ser denunciado “no compré el helicóptero para que maten a mis hermanos y hermanas, eso duele”.

Por otro lado, sobre la situación económica sostuvo, “de este golpe no solo me duele la muerte de mis hermanos y hermanas, también mataron la economía de Bolivia”. Y manifestó “este golpe no es sólo al indio, es al litio. El futuro de la energía es el litio y desde Bolivia hemos demostrado con mucho esfuerzo que otro mundo es posible sin el FMI y garantizando nuestra soberanía, eso es lo que quieren impedir”.

En ese sentido, Evo Morales recordó que la economía lograda en el país vecino es lo que tanto molesta a los grupos empresariales y trasnacionales “38 mil mill de dólares de renta petrolera otro pecado del gobierno, la salud y la educación no como servicio y si derecho otro más, también la  nacionalización del agua y la energia”.

Para Morales, la propuesta politica del proceso de cambio se podía sintetizar en tres puntos que dan cuenta de los mayores logros que tanto molestan “en lo político, la refundación de Bolivia, la unidad en la diversidad con el Estado Plurinacional. En lo económico la nacionalización y en lo social la redistribución de las riquezas”. Y sostuvo “no va a haber paz si no hay dignidad de los pueblos del mundo”.