FINES 2: Que la inclusión educativa no signifique inestabilidad laboral

Por Manuela Miranda.

El pasado lunes, docentes nucleados en el Encuentro Provincial de Docentes del Plan Fines 2, de la provincia de Buenos Aires movilizaron a La Plata para exigir el pago de los sueldos adeudados y para que la educación no siga siendo precarizada.

El plan Fines 2 nació allá por 2012, como programa de finalización de los estudios secundarios para adultos y adultas. Junto con su nacimiento, surgió una gran polémica en torno a si se trataba de un programa con una alta inclusión y gran cantidad de egresados al año, o si en realidad se daba a costa de una creciente precarización de la educación, y el consecuente vaciamiento de los CENS[1] de adultos y la escuela pública.
Quizás la síntesis a este debate la encontremos en la coexistencia de la inclusión con la precarización.

Dos caras de una misma moneda

Es cierto que el plan Fines 2 ha logrado en estos años resarcir en cierta forma a un sector de la sociedad que vio vulnerado su derecho a la educación como consecuencia de la pobreza, y la ausencia del Estado como garante de derechos. La deserción escolar y la falta de un título secundario constituyen en la actualidad un pasaporte a la inserción laboral precaria o nula y el sub empleo.
El hecho de que en los últimos años, de la mano de las políticas kirchneristas, el Estado haya desarrollado un programa que apunta a dicho sector, puede considerarse un acierto.
Sin embargo esta virtud del programa encierra la falta de inversión estatal y la precarización de las y los trabajadores de la educación.
Por un lado, al desarrollarse en espacios barriales de lo más variados (iglesias, clubes, bibliotecas populares, casas de familia, locales partidarios) el Estado se garantiza la no inversión en infraestructura escolar, y se desliga de las condiciones físicas en las que se dictan clases. En la mayoría de las sedes no hay ventilación ni calefacción, insumos básicos como pizarrón y tizas, mesas y sillas. Las sedes que prestan su espacio al programa no reciben ningún tipo de financiamiento o ayuda económica, por lo que terminan dependiendo de la voluntad de la comunidad el aprovisionamiento y las refacciones.
Por otro lado, no hay en el plan Fines trabajadores y trabajadoras administrativos pagos que lleven el presentismo de docentes, o la asistencia de estudiantes. Este rol queda en manos de la o el referente, un miembro de la comunidad que tiene la importante tarea de generar y mantener el vínculo entre los y las estudiantes y el programa. Pese a esto, quienes trabajan como referentes no perciben salario.
Por su parte, los y las docentes son contratados con una modalidad temporaria que atenta contra sus derechos, al no garantizar iguales condiciones a igual tarea. Cada cuatrimestre los y las docentes toman horas, que cesan transcurrido el lapso de clases. No existe continuidad laboral, a pesar de que la labor es continua y permanente.
La contratación pasa por encima al estatuto docente. Quien toma horas, debe firmar un acta de compromiso, donde renuncia a las licencias, y accede a recibir el pago de su salario de acuerdo a la voluntad de turno, pudiendo cobrar cada cuatro meses. Además el mismo sistema educativo se desliga, al no reconocer entre otras cosas, la antigüedad docente por el trabajo dentro del programa.
Sumado a esto, la imposibilidad de afiliarse al sindicato y elegir delegados/as solo fue posible por la indiferencia y aun el desconocimiento de los y las docentes del plan fines como tales, por parte de los sindicatos provinciales y nacionales.

La organización como medio de conseguir condiciones dignas de trabajo

Lejos de lo que en estos días se expresó desde la lista celeste del suteba, con claras intenciones de boicotear la medida adoptada, y aun durante los últimos años al avalar  la precarización intrínseca al plan, la propuesta del encuentro provincial de docentes del plan fines 2 consiste en la auto organización de los docentes en torno a la demanda de mejores condiciones de trabajo y de educación en el programa en general.
Con la victoria del macrismo en las elecciones pasadas se ha puesto en duda la continuidad del programa como parte de las políticas de ajuste y recorte del gasto público. Sin intención de aportar a tal perspectiva, desde el encuentro provincial se propone consolidar el plan fines 2 a partir de la regularización de las condiciones de trabajo y estudio. En el comunicado de prensa de la movilización del pasado lunes se reflejan estas demandas: “Exigiremos el cumplimiento inmediato para todos los docentes del Plan Fines 2 del Estatuto Docente de la provincia de Bs. As. a fin de garantizarle al trabajador de la educación sus derechos: ascenso en el escalafón; reconocimiento de la antigüedad en la rama a fin de postularnos a comisiones y cargos de escuela de desearlo; estabilidad laboral a través de la titularización; cobro en tiempo y forma; percibir todas las bonificaciones estipuladas (especialmente por desempeño en medios desfavorables); licencias correspondientes; poder solicitar acrecentamiento de horas o movimientos; calificación de nuestra labor; perfeccionamiento, como así también, transparentar y centralizar el ingreso y la selección docente a través de los tribunales de clasificación y que toda esta equiparación sea de forma coherente para toda la Provincia”. Además se apunta a los sindicatos, al exigir el reconocimiento de los y las docentes, la afiliación y la elección de un cuerpo de delegados/as para el programa.
A partir de la movilización se logró que los y las docentes fueran recibidos por   Pedro Schiuma, Máxima autoridad del plan fines 2 en la provincia, director de educación de adultos de la Dirección General de Cultura y Educación. En esa reunión se escucharon los reclamos y se reconoció la situación de precarización que hoy padecen lxs docentes del plan fines. Sin embargo, Schiuma se negó a firmar compromiso alguno.
A partir de este gran paso en la organización y consolidación del Encuentro Provincial de Docentes del Plan Fines 2 se abre un momento distinto, y se necesitará mayor organización y presión a los funcionarios para lograr conseguir los reclamos presentados.

[1] Centros Educativos de Nivel Secundario, escuelas de nivel medio para adultos que permiten cursar o completar los estudios secundarios.