Fue expulsado por violento y sigue acosando a estudiantes

Por Redacción Marcha

Lo denunció a través de un comunicado la Comisión de Mujeres Fadecs-Fadel de la Universidad Nacional del Comahue. Se trata de Patricio Orlando, un ex docente que en 2013 fue exonerado por el Consejo Superior de esa institución, y que actualmente sigue persiguiendo a estudiantes que lo denunciaron por abuso de poder y discriminación sexista.

 

“A vos, con ese cuerpo, te va a costar encontrar trabajo en televisión”, “Con esa voz de marica no podés ser locutor”, “Con unos kilitos menos, estarías más interesante”, “Ustedes que son mujeres podrían estar más en confianza haciendo un programa sobre cocina”, son sólo algunos ejemplos de lo que soportaron no sólo las y los estudiantes que denunciaron a Patricio Orlando sino quienes también dieron cuenta de la infinidad de prácticas similares llevadas adelante por más docentes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Lo que siguió demostrando y reforzando dichas actitudes fue la sistemática persecución que todavía sufren quienes relataron lo que sucedía adentro de las aulas.

La Comisión de Mujeres de las Facultades de Derecho y Ciencias Sociales (Fadecs- Fadel) se pronunció y manifestó que desde que las y los estudiantes se animaron a denunciar, han recibido de su parte “múltiples amenazas, persecuciones y amedrentamientos de diversos tipos y por distintas vías” pero que, “cada vez que recibimos una amenaza, un agravio, una persecución nos motiva para reorganizarnos y seguir adelante con nuestra lucha”.

Las estudiantes están convencidas de que todo el estudiantado debe seguir evidenciando todo tipo de práctica violenta, sexista y de abuso de poder que sufran en las aulas; ya que fue en el 2010, al iniciar la campaña “¡Alerta! Hay violencia en las aulas”, cuando pudieron dar cuenta de la gran cantidad de situaciones violentas, humillantes y sexistas que pasaban dentro de las aulas y que circulaban en los pasillos sólo como rumores, sin que fueran denunciadas formal y públicamente.

Cuando sembrar miedo no alcanza para silenciar

Luego de la decisión que tomó el Consejo Superior de la Universidad, el 5 septiembre de 2013, el ex docente Patricio Orlando siguió enviando cartas de lectores y correos electrónicos a distintos medios de comunicación de la región, exponiendo directamente a las y los estudiantes que se animaron a denunciarlo. La Comisión de Mujeres denunció públicamente que Orlando también increpó a estudiantes en la vía pública, con gritos y amenazas, y que en lo que va de 2015 los días 15 y 19 de abril y 4 y 7 de mayo, volvió a reiterar correos electrónicos en los que siguió con amedrentamientos y a los que sumó fotos personales de las mismas estudiantes.

Frente a este sistemático acoso y persecución, desde la organización de mujeres de la Fadecs-Fadel siguen sosteniendo la importancia de denunciar a demás docentes que tienen prácticas similares. En otras oportunidades, han manifestado que hay docentes que ofrecen a las estudiantes notas de exámenes a cambio de “favores sexuales”, que les proponen de forma individual “tomar un café” o un “horario de consulta” por fuera del ámbito académico.

Marcha dialogó con Ailín Trepiana –estudiante e integrante de la Comisión de Mujeres- quien aseguró que, sin ir más lejos, “con lo de Orlando se destapó una olla, no sólo nosotras nos empezamos a enterar de más situaciones similares con otros docentes, que muchos además de ser docentes son abogados, jueces o que trabajan en el poder judicial, sino que muchas situaciones dejaron de ser un secreto a voces y fueron denunciadas”.

Y amplió que “el año pasado varias estudiantes presentaron una denuncia a otro docente por acoso, porque hacía comentarios sobre el aspecto físico, porque les invadía su espacio personal, generaba situaciones incómodas, y son estas cosas las que se tienen que seguir gritando. Porque sabemos que si nos quedamos calladas, el manto de impunidad los va a seguir cubriendo”.

Una lucha que abrió caminos

El camino que han marcado los y las estudiantes en la Universidad Nacional del Comahue es ejemplificador, hay que recordar que la expulsión del ex docente marcó un precedente a nivel nacional y es un antecedente valorable en lo que respecta violencia sexista y abuso de poder, sobre todo porque lo que se logró fue gracias al involucramiento y acompañamiento de todos los sectores de la Universidad, de variadas agrupaciones políticas, del sindicato docente ADUNC, de demás gremios de la zona y también de la Colectiva Feminista La Revuelta (de Neuquén) que acompañó desde un principio.

Si bien desde la Comisión de Mujeres se destacó el acompañamiento que hay actualmente por parte de la misma Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, sostienen que “todavía los y las estudiantes necesitamos un lugar donde recurrir cuando queremos denunciar este tipo de cosas, y no sólo lo relacionado con prácticas sexistas, sino sobre todo con los abusos de poder, los maltratos y las humillaciones que no son específicamente por nuestro género”.

Trepiana recordó, además, que la Universidad ya cuenta con un Protocolo de intervención institucional para denunciar situaciones de violencia sexista que el Consejo Superior discutió luego de aquella sesión de 2013 y que aprobó definitivamente a mediados del año pasado.

Esta es, sin dudas, una herramienta más con la que ahora cuentan los y las estudiantes, pero es un triunfo que no se limita a la letra escrita sino que es lo que evidencia y pone de manifiesto la organización del movimiento estudiantil para enfrentar el sexismo adentro de la Universidad.