Gualeguaychú, un gesto esperanzador frente al glifosato

Por Vivian Palmbaum / @vivi_pal

Entrevista con Viqui Veronesi, de la Vecinal Socioambiental, a partir de sanción en Gualeguaychú la ordenanza que prohíbe el uso, aplicación, expendio, almacenamiento, transporte, comercialización y venta del glifosato y aquellas formulaciones que le contengan en el éjido urbano. Una normativa que se constituye una esperanza y un modelo para otros pueblos y ciudades que también necesitan proteger la vida y empezar a pensar en otro modelo productivo que sea sustentable y que se base en valores de protección nuestros bienes comunes.

Desde Marcha entrevistamos a Viqui Veronesi, integrante de la Vecinal Socioambiental de Pueblo Belgrano (lindante a Gualeguaychú) e integrante del Colectivo de Docentes de Gualeguaychú por la Soberanía Alimentaria que afirmó que “Necesitamos revisar como queremos vivir ¿queremos vivir envenenados?”

La ordenanza fue aprobada por 9 votos a favor y 3 votos en contra de los legisladores de la coalición Cambiemos.

Una ordenanza con historia

Viqui Veronesi hizo un poco de historia de la ordenanza recientemente sancionada y destacó que “El proyecto lo presentó el ejecutivo municipal en diciembre de 2017 para prohíbir el uso, comercialización y almacenamiento del glifosato en el éjido urbano. A partir de la presentación se arman rondas de dialogo al interior del Concejo municipal. En las primeras participan distintos colectivos, asambleas y grupos de vecinos y vecinas que estamos en alguna militancia socio ambiental. Ahí planteamos que apoyamos la iniciativa pero que íbamos a pedirles el marco teórico que fundamentara sus votos luego. A partir de ahí se sucedieron otras invitaciones al Concejo como a la mesa de enlace, a la sociedad rural, a comerciantes que venden glifosato en sus comercios, invitaron a los grupos que luchan contra el cáncer. Las organizaciones también sugerimos que invitaran a referentes que tenemos en la región, de lo que denominamos ciencia digna, sabiendo que en todas estas cuestiones hay una ciencia mercenaria y que publica, investiga y se introduce en academias e instituciones para marcar tendencia, para generar un tipo de conocimiento en torno a un marco científico mentiroso que ningunea y falsea el efecto de los biocidas en la vida del planeta.

Entre los representantes de la ciencia digna estuvieron algunos como Marcos Filani, abogado ambientalista, que pertenece a las Catedras Libres de Soberanía Alimentaria, vino Damián Marino, biólogo de la Universidad de La Plata y dejó en claro cuáles son los efectos de las derivas de los biocidasi, que se trasladan a las napas por el aire, bajan con las lluvias y componen un ciclo en donde estamos todos y todas empapados no solo los que son rociados con los agrotóxicos, como las escuelas fumigadas.

Los profesionales de la ciencia digna se plantan y defienden la vida, porque no podemos seguir viviendo en un sistema que esté basado en los venenos, que no solo quedan en el campo sino que por deriva del agua, la tierra, que llegan a un montón de lugares, que no son solo producen efectos en el campo y que produce el éxodo de las personas que viven en el campo. Lo que plantea la ordenanza es la prohibición de uso, aplicación, expendio, almacenamiento, transporte, comercialización y venta del glifosato y aquellas formulaciones que le contengan. Quienes quedan a cargo de controlar esto será la Dirección de Ambiente, la Secretaría de Desarrollo Social y Salud, la Secretaría de Transito y la Dirección de Inspección General todas dependen de la Secretaría de Gobierno. Una batalla que no empezó ayer y no terminó anoche con la sanción de la ordenanza”.

Cambiar el modelo productivo y los patrones de consumo

También el modelo de producción agroindustrial está en tela de juicio, porque ignora la vida. Así nos lo explicó Viqui Veronesi.

“Este es un modelo que se viene instalando hace tiempo, con políticas públicas que se definen de manera inconsulta a las organizaciones ambientales. Desde 1996 que se introduce la soja transgénica, hubo una serie de legislaciones, ordenanzas y acuerdos que propiciaron que el sistema producción siga creciendo exponencialmente, en contra del que las organizaciones venimos batallando desde hace años. Que el ejecutivo municipal presente un proyecto de ordenanza en este sentido nosotros lo saludamos y acompañamos, también en nuestras tareas cotidianas. Acá en Entre Rios tenemos una Coordinadora Provincial Por una Vida Sin Agrotóxicos, con la campaña Basta de Agrotóxicos.

En noviembre decidimos reunirnos un montón de organizaciones y presentamos en Paraná un petitorio al gobernador que plantea sintéticamente que necesitamos cambiar nuestro paradigma de producción y de consumo. Fuimos en noviembre porque acá en Gualeguaychú murió una gurisita, Antonella, un caso paradigmático, pero los gurises mueren a cada rato por causas que están relacionadas con los agrotóxicos que nos llega a la mesa con nuestra comida. Damián Verseñassi, médico lo dice: ‘si tiene veneno no es alimento’, por eso tenemos que hacer un análisis diario de lo que comemos: qué de eso es veneno y que de eso nos alimenta. Tenemos tareas cotidianas para desnaturalizar y problematizar la situación.

Necesitamos cambiar el modelo productivo y para eso tenemos que cambiar el modelo de consumo. Tenemos que revisar las prácticas, el modelo productivo actual.

Sabemos que este es el primer paso y que luego se viene caminar para construir otro modelo de producción porque hay suficientes datos que coinciden en afirmar que la agroecología es posible, una agroecología social(ista) y en ese sentido iremos caminando”.

La vida en todos sus sentidos

Este miércoles 18 también las y los apicultores de la Sociedad Argentina de Apicultores se presentan ante la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado de la Nación, a la vez que convocan a visibilizar la grave situación en que se halla el sector por la pérdida de la biodiversidad, producto del modelo de producción agroindustrial.

Al respecto, Viqui Veronesi nos explicó las implicaciones del modelo.

“Necesitamos de las abejas para que polinicen y que se pueden reproducir en condiciones esperadas y es una tarea esperanzadora. La sanción de la ordenanza de anoche fue solamente contra el glifosato, pero también hay otros biocidas. El glifosato es un herbicida que mata yuyitos que no sean la soja o el maíz transgénico y eso deteriora la floración, la variedad, la diversidad de flores de que pueda nutrirse las abejas. Por otro lado, en las cosechas también se usan fungicidas, insecticidas y eso también elimina por ejemplo las arañas. La movilización de hoy frente al Congreso también tiene como objetivo impulsar un cambio de modelo, un cambio de sistema, para que la apicultura pueda existir, sea sostenible. Es sumamente terrible lo que podría ocurrir si minimizamos y ninguneamos el actual sistema de producción que envenena y mata la vida, mata los insectos, mata yuyitos, contamina el agua. El daño que se le produce a la tierra con tantos años de contaminación con veneno es gravísimo”.

Bienes comunes

“Este caminito es largo y nos va a llevar un montón de años pero elegimos poner el cuerpo ahí en este proceso de desnaturalización. Tenemos que crear conciencia y subjetividad, crear lazos, vínculos que nos permitan pensarnos de otra manera de estar paradas y parados en este planeta. Pensar que la tierra, el aire, el agua no son mercancía.

Muchas de las organizaciones sociales que estamos nucleadas en la Union de Asambleas Ciudadanas Ambientales, UAC, no los llamamos recursos naturales sino bienes comunes de la naturaleza. En esa apropiación del lenguaje hay una carga inmensa, ya estamos nombrando de otra manera, no como recursos plausibles de ser recontra explotados, socavados y contaminados, no. Son bienes comunes que nos trascienden y no podemos decir tengo 20 años de explotación de soja que roto con el maíz, una rotación ficticia y envenenante, entenderlo como parte del ecosistema. Necesitamos revisar como queremos vivir ¿queremos vivir envenenados?

La lucha es y viene siendo contra un monstruo muy grande, y necesitamos la unidad, por eso el gesto esperanzador de la sanción de la ordenanza en Gualeguaychu. En el pueblo donde vivo que es Pueblo Belgrano, que está pegado a Gualeguaychú, ahora emprendemos también la lucha, estábamos haciendo el aguante pero ahora queremos lograr una ordenanza espejo que proteja la vida, porque la naturaleza somos todas y todos.

Este es un primer paso emblemático y esperamos que se replique. Nosotros entramos a este modelo empujados por políticas públicas que desde 1996 fortalecieron al monstruo, y nosotros salimos para lograr políticas públicas porque no podemos dejar esto librado a la voluntad del o la productora o campesinos que elijan reconvertirse y transitar el modelo hacia la agroecología. Viene sucediendo que personas de manera individual o pertenecientes a colectivos vienen volviendo a la lógica de producción agroecológica y de esas experiencias nos tomamos nosotros y nosotras para decir que son replicables, que se puede producir alimentos sin veneno, pero acá viene la gran discusión de que es lo que se pretende, si es que algunas multinacionales se llenan de dinero a costa de la salud de la población y que paguen el pato los pequeños productores”.

Cada 17 de abril se conmemora el Día Internacional de las Luchas Campesinas, una convocatoria desde hace ya muchos años de la Via Campesina que tiene como reivindicación central la lucha contra los modelos extractivos que afectan a millones de productores alrededor del mundo. Hoy tal como vemos en nuestro país, primer consumidor de productos agrotóxicos, la lucha contra el modelo no solo parte de las y los productores sino de las y los habitantes por la vida, sin distinguir el lugar de residencia. El modelo de explotación agroindustrial llegó para quedarse y de su mano la intención de ignorar la vida en sus múltiples formas.

Para finalizar, Viqui Veronesi afirmó: “Las organizaciones socioambientales que laburamos, resisitimos y luchamos en el territorio, celebramos la sanción de la ordenanza que fue presentada por el ejecutivo y que acompañamos. Sabemos que es un primer pasito, sabemos que tenemos que seguir abrazándonos, juntando cuerpo e ideas porque la lucha es larga. Celebramos este momento esperanzador para seguir. Tenemos que crear conciencia y subjetividad para cambiar el modelo”.

iEl término biocida, en su sentido literal, hace referencia a toda aquella sustancia, natural o sintética, empleada para matar organismos vivos. Una amplia acepción que incluiría todo tipo de pesticidas, herbicidas, bactericidas, etc.

Bình Luận

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