Hacer cultura para fisurar el control social

 Hacer cultura para fisurar el control social

Por Laura Cabrera. Hoy arranca el Festival Autogestivo de Cine Bafisu(ra), propuesta que busca revalorizar los espacios culturales independientes y repensar el cine como herramienta crítica ante la sociedad y sus puntos débiles. 

A partir de hoy y hasta el 25 de mayo, el Bafisu (ra) 3.0 se instalará en diversos puntos de la Ciudad para ofrecer producciones audiovisuales bajo el lema “Fisurando el control social”. Seguridad, sexualidad, educación y uso de los espacios públicos, son algunas de las temáticas que se comenzarán a ver en este festival surgido en 2012 dentro de la sala Alberdi. La apertura se realizará esta tarde, desde las 18 en el Parque Lezama Sin Rejas (Avenida Brasil y Balcarce, San Telmo), espacio en donde también se dará inicio a una colecta de ropa de abrigo, frazadas, herramientas y alimentos no perecederos, todo destinado a quienes actualmente se encuentran resistiendo en acampe contra Monsanto, en Córdoba. Las primeras proyecciones (“Del otro lado de la cortada”, “muñecos” y “Amor a la libertad”) harán referencia al uso del espacio público e incluirán debate, guitarreada y olla popular.

No es casualidad que en la génesis de este proyecto se encuentre como espacio de inicio la sala de teatro tomada y autogestionada por estudiantes, docentes y no docentes del Centro Cultural San Martín. En ese entonces era necesario difundir lo que estaba sucediendo: el atropello del Gobierno de la Ciudad mediante actos de represión (de dos, uno de ellos con balas de plomo) había dejado heridos e incluso cuatro personas imputadas. Ante la situación, una forma de visibilizar los problemas por los que pasaban los integrantes de la sala fue mediante la promoción de actividades en ese lugar. Y así comenzó el Bafisu, que hoy se pone al hombro una tercera edición.

 “Nos dimos cuenta, a partir de la experiencia, de la importancia de generar estas instancias y estas formas  de relacionarnos (un poco olvidadas ya) y decidimos llevar al Bafisu mas allá de una lucha puntual, abrirlo de forma horizontal a otros espacios independientes que quieran construir una cultura verdaderamente crítica y de todos”, explicaron desde la organización de esta serie de encuentros que se vienen dando desde hace dos años con el objetivo de entender al cine como una  invitación a encontrarse con otro, conocerlo, debatir y exponer ideas.

Antes de darle “play” a la primera película, los integrantes del Bafisu dialogaron con Marcha sobre este proyecto que, entre algunas cosas, se contrapone a la cultura hegemónica y su mecanismo instalado de hacer que el espectador consuma una película y se vuelva a su casa.

 

-¿Cómo se llevó a cabo la selección de los audiovisuales que se presentarán en los distintos espacios?

– Este año el eje que elegimos fue “Fisurando el Control Social” y la idea que surgió fue ver cómo se ejerce el control social dentro de la alimentación, la sexualidad, la educación, la seguridad, el uso de los espacios públicos.

Pensando en cosas que sirvan de disparador para generar los debates después de las proyecciones, elegimos las pelis. Algunas de ellas no son de producciones independientes pero abordan las temáticas que elegimos para este año y en base a eso las incluimos en la grilla.

También abrimos una convocatoria para recibir material audiovisual y nos mandaron muchísimas cosas que seleccionamos con ese mismo criterio. Creemos que es muy importante proyectar material independiente que invite al debate desde su contenido. 

Queremos que el Bafisu sea también una herramienta para generar nuevos interrogantes, reflexiones y compartir ideas, material audiovisual que, por su contenido, no tienen lugar en la sociedad del espectáculo de este sistema.

-Si bien las temáticas son varias, ¿cuál es el mensaje que quieren dar a la sociedad a través de estos trabajos que se presentarán?

– Nuestro objetivo es evidenciar problemáticas que tenemos tan naturalizadas como sociedad que no las vemos como un problema pero que nos afectan como tal. El control social, por ejemplo, en sus distintas formas es una de ellas. Cómo desde el discurso estatal nos dicen que tenemos que tirar los residuos reciclables por separado en los tachos de basura de la calle mientras que negocian con Monsanto para que instalen su planta de agrotóxicos y patenten las semillas. Cómo desde los medios nos paranoiquean con la inseguridad para tener la excusa de  instalar cámaras que nos vigilan y para poner más policías en las calles que terminan criminalizando la protesta y matando pibes y pibas en los barrios. Cómo los gobiernos hablan de cultura y privatizan teatros y centros culturales para lucrar con ellos.

Y la lista es infinita. A nosotros nos gustaría que la gente, los pibes y pibas, los vecinos y las vecinas, salgan a la calle, que nos conozcamos entre nosotros, generar interrogantes con las pelis, disparadores que llamen a la reflexión, despertar el debate, compartir. Que no tengamos miedo, que no nos encerremos en nuestras casas, que lo que nos muestran en la televisión no es lo mismo que pasa en las calles. Que aunque el sistema se esmere por fragmentarnos e individualizarnos, hay otros modos de relacionarnos y hay espacios y colectivos que están trabajando para eso. Y que si no los hay, juntos podemos crearlos.

 -El festival se desarrolla en salas independientes y centros culturales. ¿Lo piensan como medio para la difusión de la cultura independiente en todos sus aspectos, más allá del cine?

El Bafisu es un festival que se hace en salas independientes y en espacios culturales.  Pensamos este festival no sólo como una contraposición a la cultura hegemónica, mercantilista y elitista que nos impone el Estado sino como un espacio de propuesta que, mas allá de la crítica que le hacemos a la cultura del sistema, invite a la gente cuando se acerque a las proyecciones a saber que hay otra forma de hacer cultura, otra manera de compartir, de aprender, de alimentarnos. Una forma inclusiva, horizontal, autogestiva, abierta y libre.  Y que los espacios donde se proyectan las películas están ahí, esperando que los conozcan, que los habiten, que los interpelen. 

Creemos que la mejor forma de contraponernos a la cultura que ” ya todos conocemos” es generando nuevas propuestas y construyendo una identidad para el Bafisu mas allá de las miserias del sistema, sus Estados y sus gobiernos.

En pocas palabras, sí, nos encantaría que el Bafisu  pueda ser un medio para la difusión de la cultura independiente en todos sus aspectos y ojalá podamos en algún momento proyectar mucho más material audiovisual de esas características.

Por ahora esto recién empieza y las fisuras de a poco se van multiplicando… Se viene el Bafisu Oeste y el Cofisu en Córdoba impulsado por el acampe de autoconvocados contra Monsanto.

 

Para información sobre proyecciones: bafisu.noblogs.org/