IbuK, una biblioteca de poesía al alcance de todos

Por Leonardo Candiano

A fines de 2013 nació la primera biblioteca de poesía de la República Argentina: IbuK. Con una plataforma virtual, gracias a este emprendimiento se puede acceder a la obra de un sinnúmero de poetas nacionales y descargar gratuitamente sus libros. Marcha dialogó con Karina Berguenfeld, una de sus fundadoras.

IbuK es una verdadera patriada cultural que está dando sus primeros y exitosos pasos en nuestro país. A cargo de Karina Berguenfeld y Ramón Fanelli, se trata de una biblioteca virtual dedicada íntegramente a la poesía argentina, a la cual se puede acceder desde cualquier computadora. En IbuK se encuentran los títulos de decenas de poetas locales, quienes dan su autorización para subir sus trabajos a la web y para que puedan ser descargados gratuitamente desde la página www.ibuk.com.ar.

Con este proyecto ha nacido la primera biblioteca de poesía de la Argentina. Por eso nos comunicamos con sus fundadores, para que nos cuenten más de cerca como se gestó y se desarrolla IbuK.

-Para comenzar, nos gustaría que nos comenten qué es ibuK y cuáles son los objetivos con los que se fundó este proyecto

-IbuK es la versión virtual de una biblioteca pública, en este caso especializada en libros de poesía.

-¿Cuándo surgió? ¿Cómo se originó esta idea?

-Surgió hace un par de años en uno de los tantos desayunos creativos que solemos tener en casa. Mi marido, Ramón Fanelli, y yo, somos poetas, los libros nos rodean. Fue gracias a un curso sobre bibliotecas comunitarias que yo estaba haciendo que descubrimos, con enorme sorpresa, que en Argentina no existe ninguna biblioteca de poesía. Ni siquiera un sector especializado en el género. Ni en la Biblioteca Nacional, ni en la del Maestro, ni en la del Congreso… ¡nada! ¿Qué va a ser de nuestra poesía si no se conservan ni difunden las mejores obras?, nos preguntábamos. Libros sublimes con tiradas mínimas que a lo sumo leerán trescientas personas. Libros agotados o guardados aún en sus cajas, sin distribuir, como nos pasó con “El cansancio de los materiales”, un título deslumbrante de Leonor García Hernando. Quisimos reparar un poco semejante injusticia cultural.

Pensamos en armar una biblioteca en casa pero no teníamos espacio. Entonces empezó a generarse la idea de tener un lugar virtual. Ramón entiende muchísimo de tecnología, de lenguaje digital, tiene su página  –www.paginadepoesia.com.ar– con miles y miles de contactos. Eso facilitó el camino. Armamos el proyecto entre los dos. Fuimos pidiendo los libros, la autorización de los autores o de sus herederos. Fue un año entero de muchísimo trabajo. Y una vez que tuvimos unos treinta títulos, lanzamos la biblioteca al ciberespacio. Fue increíble. En un año la visitaron más de seis mil personas.

-¿Cómo se sostiene? ¿Recibe algún tipo de financiamiento?

-Se sostiene por amor al arte. Ni financiamiento ni publicidad ni donaciones. Tipiamos, corregimos y editamos los libros en nuestras horas libres. Algo que lleva mucho tiempo porque hay que hacer el libro de cero.

 -¿Es solo online o hay posibilidad de visitar esta biblioteca?

-Por ahora sólo online.  Pero tenemos guardado un ejemplar en formato papel de cada título que figura en ibuK, es lo único que le pedimos al poeta. Tenemos la ilusión de contar algún día con el espacio y los medios como para abrir una biblioteca  física.

-¿Cómo hace un lector para acceder a ibuK y leer su material?

-Simplemente pone en su buscador www.ibuk.com.ar y elige el libro que le interesa. Las tablets y los smartphones ya están preparados para leer en formato epub. Desde la computadora hay que bajar primero alguno de los programas que leen estos formatos. Se bajan directamente desde nuestra página.

 -¿Tiene algún costo para el lector interesado en bajarse un libro?

-No, en absoluto. Somos una biblioteca pública y esa es toda una declaración de principios. Actualmente la poesía no está al alcance de la mayoría y tal vez por eso se fue convirtiendo en un género de elite. Distribuirla como un bien social es el primer paso para salvarla de la extinción y cada poeta que cede su libro para que el mundo lo lea está comulgando con esta idea base.

 -¿Cuántos títulos posee actualmente? ¿Qué autores podemos encontrar allí?

-Superamos ampliamente los sesenta títulos. Son todos contemporáneos y de primer nivel. Te nombré a Leonor García Hernando, ya fallecida, una de nuestras poetas inmensas. Otra de las que ya no está y fue muy importante en el movimiento surrealista, María Meleck Vivanco. Estamos preparando, por ejemplo, la poesía completa de Walter Adet, el gran poeta salteño. Los que están en nuestro catálogo son todos maravillosos, especiales.

-¿Cómo seleccionan el material a subir a la web?

-Nos acompaña en la selección un grupo de asesores. El libro tiene que haber sido publicado ya en papel.

-¿Qué proyección sueñan para este emprendimiento?

-Seguir sumando títulos. Tal vez editar en formato papel. Abrir una biblioteca. Tener buenos equipos para grabar la voz de los poetas ¡Sueños tenemos muchos! Pero en especial que se conozca este emprendimiento para que la poesía siga viva, circulando, alimentando nuevos lectores y nuevos poetas.