“La autoridad que ejecute las elecciones podría organizar fraude de forma mas barata”

Por Agustín Bontempo / @agusbontempo

Hace algunas semanas el gobierno anuncio la reforma política, y le asignó un rol clave al voto electrónico. Opiniones del Partido Pirata.

A fines de junio el presidente Mauricio Macri anunció el proyecto de reforma política que, entre varias cuestiones, hace hincapié en el voto electrónico, según afirman desde Cambiemos, como un sistema moderno, dinámico y seguro.

Algo que no está presente en la agenda masiva de medios es la cuestión central de las nuevas tecnologías como herramientas fundamentales en el capitalismo contemporáneo, ya sea pensando el mismo desde la perspectiva del modelo de desarrollo infomacional acuñado por Manuel Castells, la posibilidad de una república electrónica abordada por Tomás Maldonado o, finalmente, pensando a las nuevas tecnologías como nuevas herramientas al servicio de la clase dominante, como se preocupa Claudio Katz.

Desde esta plataforma ya venimos anunciando algunos riesgos del enfoque, como el proyecto de Ley de Comunicaciones o la intención de utilizar datos personales, sin que se haya dado un debate social amplio sobre este eje, sin discusiones en materia judicial, información basura e incluso el poco conocido “derecho al olvido” en la red.

En este marco académico y político que se suele soslayar pero que es central para entender la inserción del voto electrónico, entrevistamos al Partido Pirata, que se posiciona a partir de la experiencia de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires en 2015.

-En las elecciones porteñas del año pasado, el gobierno local utilizó el voto con sistema de boleta electrónica, asegurando que es un sistema moderno, ágil y seguro ¿Esto es así?

-En la Ciudad de Buenos Aires se usó el sistema de voto electrónico de la empresa MSA. Como la ley electoral de la Ciudad establecía que de implementar el voto electrónico tenía que tratarse en la Legislatura, el Gobierno de la Ciudad junto con la empresa emplearon una táctica de distracción que consistió en ponerle el nombre de Boleta Única Electrónica para sortear la legislatura. El Tribunal Superior de Justicia, que a la vez hace de autoridad electoral, convalidó esta acción y declaró que no era voto electrónico y hasta surgió la frase: “no es una computadora, es una impresora”.

-¿La Boleta electrónica forma parte de un proceso hacia el voto electrónico? ¿Cuales serían las diferencias en materia de seguridad o inseguridad informática?

-El sistema que vende la empresa MSA es voto electrónico. El voto se emite con una computadora y se cuenta con otra, que en el medio haya un papel impreso es un pase de magia. El principal problema es la imposibilidad para cualquier ciudadano de auditar este sistema, de estar seguro de que su voto es secreto y cuenta como corresponde.

-El gobierno local aseguró que la boleta electrónica es más segura, sobre todo en comparación con algunas elecciones poco claras en el interior del país el mismo año, sin embargo el proveedor del sistema es Magic Software (MSA), un grupo empresario afín al macrismo. ¿Cómo incide esto para pensar en un sistema más transparente?

-La empresa tiene la capacidad casi única (por el conocimiento del sistema) y la oportunidad (al proveer los equipos y el software) de cometer fraude de forma indetectable. Una de las tantas fallas de seguridad que salieron a la luz en la última elección fue que la impresora y grabadora de los chips puede ser reprogramada por un cable que se esconde bajo la máquina. Esto puede hacerse en cualquier momento y funcionar independientemente del DVD que tenga la computadora.

-Según se puede leer, el código fuente del sistema circula, en parte, públicamente. ¿Esto no atenta contra la seguridad y confiabilidad a la hora de votar y evaluar resultados? En este sentido, ¿es realmente democrático que el código no sea público, pero que lo maneje una empresa o incluso el Estado?

-Solo se ha podido acceder al código fuente gracias a las diferentes filtraciones pero nunca la empresa lo ha publicado, ni es accesible la versión que se utiliza para cada elección. En las supuestas auditorías que se hacen, quienes las realizan no pueden copiar el código, solo mirarlo mientras un empleado de la empresa lo muestra. La falta de transparencia resultó en que al salir a la luz se descubrieran numerosas fallas como el multivoto, es decir la capacidad de votar varias veces utilizando el mismo chip.

-¿Se puede pensar en un software libre para implementar el sistema de voto electrónico? ¿Cuáles creen ustedes que serían las características en este caso?

-Esto no es un tema de software libre o privativo, o de si se vota en Windows o en GNU/Linux, es una cuestión de asegurar el secreto del voto y el derecho de todas las personas a auditar la elección de punta a punta sin importar su nivel de conocimientos. Finalmente el voto electrónico no es necesario y bien podríamos usar boleta única de papel como la mayoría de los países del mundo.

-¿Utilizando software libre, podría pensarse que las elecciones serían mucho más transparentes a partir del control y la accesibilidad abierta para cualquier ciudadano?

-La empresa que provea el servicio, la autoridad que ejecute las elecciones o un grupo organizado podría organizar fraude de forma más barata y con menos evidencias utilizando un sistema electrónico en vez de uno en papel y personas donde no puede automatizarse el fraude y donde los puntos de fallo son menos.

-Más allá de evaluar el alcance democrático de las elecciones en un sistema representativo, ¿se puede pensar que el voto electrónico o de boleta electrónica es mejor que el modelo tradicional de papel?

-El voto electrónico no tiene ventajas sobre la boleta única de papel. Es mas caro, mas contaminante (plástico, boleta de cartón más chip, baterías) y tiene serios problemas de accesibilidad para la mayoría de las personas, por esta razón la corte alemana lo declaró inconstitucional.

-¿Se trata, para ustedes, de un nuevo paradigma tecnológico?

El voto electrónico se probó en algunos países y se descartó en la mayoría, pero sigue siendo un buen negocio para algunos. Es la única razón por la que seguimos escuchando de eso… hay empresas que lo tienen que vender.