La Doce, a punto de ebullición

La Doce, a punto de ebullición

Por Gabriel Casas. La interna en la barra brava de Boca suma un nuevo culebrón con la aparición mediática de Rafael Di Zeo. Ante Racing aumentaron la seguridad para evitar un posible enfrentamiento.

Boca sigue amenazado por los barrabravas. El domingo pasado, el ex jefe de La Doce, Rafael Di Zeo, volvió a la palestra mediática en el programa partidario Pintado de Azul y Oro para anunciar su pacto con Mauro Martín de recuperar el poder que ahora está en manos de Fido De Vaux, con la venia oculta del presidente Daniel Angelici.

La torta a repartir es demasiado grande y por eso los barras suman muertos en sus placares (el año pasado fue el del triste récord de la violencia en el fútbol) ya decididamente en internas en los propios clubes. Igual, sería de ingenuos dedicarles exclusivamente el asunto a los supuestos bravos. La policía y los dirigentes de las instituciones –también los políticos– están implicados en este negocio espurio que rodea al fútbol.

¿O acaso algunos de los candidatos presidenciales en el país tiene entre sus promesas electorales cómo terminar con este flagelo? Ninguno, ya que la olla los salpicaría también a ellos. Scioli, Macri, Massa, etc, tienen a sus contactos con estos individuos para hacerles el trabajo sucio en sus campañas. Y con recordar que gente cercana al actual gobierno organizó el barrabrava tour a Sudáfrica en el penúltimo mundial, ya podemos darnos una idea hasta dónde llegan las influencias de estos buenos muchachos.

Di Zeo suele jactarse de que el poder es tener los números de teléfonos adecuados. Y como últimamente les dan ocupado, no se conforma. Por eso, se amigó con Martín (recuerden las amenazas entre ambos en un Boca-Rafaela en La Bombonera hace un tiempito) para desbancar a Fido en el Boca-Racing del próximo sábado en Mar del Plata. Mientras tanto, el club envió al Coprosede una lista de admisión con 179 barras afines a la nueva dupla y ninguno de la oficial, en una clara muestra de para qué lado está jugando.

Con la aparición verborrágica de El Rafa –en la que decretó que Martín es el nuevo capanga del paravalancha con su apoyo– ya alcanzó para que aumente la seguridad de este partido a la cantidad de 950 policías ante un posible choque. Más efectivo monetario para las arcas de las supuestas fuerzas del orden. Y más temor para los hinchas comunes que solamente van detrás de su pasión.