La escritura como ejercicio de la felicidad

Por Cezary Novek

Una lectura sobre el libro de cuentos “La cena de Electra”, de Nelson Specchia. 

Autor revelación a partir del premio que le otorgó la Fundación Max Aub en 2015 por el cuento que da título a esta colección publicada por Edhasa, Nelson Specchia es politólogo, editor, poeta, académico y figura ineludible de la cultura de Córdoba, ciudad en la que reside desde hace años.

No deja de sorprender que –en tiempos en que la novela parece estar más en boga que nunca– dos de los libros más comentados de entre todos los publicados en 2016 sean  volúmenes de cuentos (el otro es Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez). Escritos en diferentes registros que se alejan de las tendencias actuales en narrativa, las diez historias que componen La cena de Electra son de tema y estilo heterogéneo, donde se juega siempre con el exotismo resultante de tiempos remotos o lugares lejanos.

Hay relatos que acarician el terror al mejor estilo Quiroga (La rebelión de los insectos), otros que se refugian en un humor cálido y naif (Siete vidas) o se arriesgan con géneros específicos como el policial (La dulce mano de los ogros) o la épica de tierra adentro (La huida es un sueño verde). Hay homenajes apenas velados a las pasiones favoritas del autor, como la gastronomía (La cena de Electra) o la historia de España (El dedo de Teresa).

No obstante, lo que confirma la calidad de estos cuentos y la maestría de Specchia como narrador es la manera en que cambia de registro y argot según la historia que le toque contar. Es precisamente a través de su manejo virtuoso del lenguaje que el lector puede transportarse a las locaciones propuestas: desde el interior más recóndito de Santiago del Estero hasta la Barcelona actual, Brasil, el siglo XVI español o un café porteño.

A nivel estilístico, recuerda un poco al Mujica Lainez de Misteriosa Buenos Aires por la manera serena y armoniosa en la que desarrolla su prosa, así como también por la importancia que le da a los objetos y a su historia de vida. En los cuentos de Specchia, el amor, el sexo y la muerte se dan por sobreentendidos y lo que se celebra es todo el vaso universo de pequeñas cosas que componen la realidad, siempre con el trasfondo del lenguaje como fuerza primigenia. Una celebración de la existencia y los placeres mundanos a través de la palabra que sugiere algo más profundo: la escritura como manera de ejercer la felicidad.

 

Nelson Specchia

(Las Breñas, Chaco, 1964) Escritor, docente y ensayista. Profesor Titular de Política Internacional en la Universidad Católica de Córdoba; Catedrático Jean Monnet (ad personam) y Profesor Regular Ordinario de la Universidad Tecnológica Nacional. Es director de la revista Studia Politicæ y del diario Hoy Día Córdoba.

Publicó la novela Giuseppe (Galaxia Babel, Barcelona, 2001; El copista, Córdoba, 2003; Con Texto, Resistencia, 2015); los libros de poemas Poemas montunos (Galaxia Babel, Barcelona, 2001), Cuaderno de bitácora (El copista, 2004), Espejos nublados (Educc, 2006), Otras geografías (Alción, 2016) y el libro de cuentos La cena de Electra (Edhasa, 2016). El cuento que da título a este último ganó el Premio Internacional de Cuento de la Fundación Max Aub en 2015. El mismo año, la ciudad de Córdoba le otorgó la condecoración Jerónimo Luis de Cabrera por su trayectoria. Es autor de numerosos libros de ensayo y crónica. Participó de las antologías El primer siglo (Sonia Catela, Santa Fe, 1992, Pasado, presente y futuro en la Córdoba del nuevo milenio (Edit. de la Municipalidad, 2000), 25 ciudades. Las mejores lecturas de verano de La Voz del Interior (Ed. Emanuel Rodríguez, 2007), Thirteen stories by writers in Córdoba, Argentina (selección y prólogo de Carlos Schilling, 2010). Es miembro del misterioso Círculo de la Serpiente, logia literaria a la que pertenecen otros autores como Carlos Busqued, Sergio Mansur o Alejandro Jallaza.