La izquierda debate acerca de la unidad

Por Agustín Bontempo / Foto por Nicolas Cannone

Ayer por la tarde se realizó una charla-debate acerca de los desafíos de la izquierda hacia una alternativa política. El evento se realizó en el auditorio de ATE Nacional y contó con la presencia de varias fuerzas políticas.

A partir del año 2011 ante la conformación del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), comenzó a hacerse público el debate sobre la necesaria unidad de las diferentes variantes de izquierda que hay en nuestro país. Transcurridos 4 años del inicio de aquella experiencia, el presente año electoral ha mostrado en la arena electoral a algunas de las tantas organizaciones que se han caracterizado, históricamente, por una posición esquiva a la disputa de las instituciones mediante el voto.

Con este panorama, ayer se realizó una charla-debate con la consigna “Por una alternativa política del pueblo trabajador. Para un nuevo ciclo de luchas”, del cual participaron Pueblo en Marcha, COB La Brecha, el Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional e Izquierda Revolucionaria. Al evento asistieron, además, diferentes organizaciones y representantes del Partido Obrero e Izquierda Socialista, dos de las fuerzas fundadoras del FIT.

Una necesidad urgente

Muchos han sido los temas que se han planteado de cara a esta jornada que contó con más de 200 presentes, impulsados seguramente ante la perspectiva de un evento de suma relevancia. Historia, tradiciones, caracterizaciones pero, esencialmente, el debate acerca de las dificultades y necesidades a la hora de enfrentar el desafío de alcanzar la unidad de toda la izquierda, ha sido el eje central.

El primer orador fue Norberto Señor, referente de MULCS en Pueblo en Marcha, quien desarrollo en lineas generales cuál es el panorama del contexto actual. Un modelo capitalista que ha tocado su techo, lo que promueve una salida por derecha “Que ha preparado la clase reaccionaria “ y que, además, “No solo está en marcha sino que será el camino luego de las elecciones”.

Además, hizo referencia a la injerencia del imperialismo en Latinoamerica, ya no solamente por parte de los Estados Unidos, sino también de la ascendente potencia de China. Con esta base, Señor criticó duramente a “Las organizaciones que dicen ser de izquierda y allí actúan y no hacen más que seguir ese tren”.

Frente a esta situación, de un ajuste que se viene desarrollando hace varios meses y seguramente se va a profundizar, Señor aseguró que la unidad es indispensable. Por eso, dijo que “Tenemos miles de diferencias, pero en lo fundamental coincidimos. Tenemos los mismos enemigos, defendemos a la clase trabajadora, somos socialistas y revolucionarios”.

Por su parte Sebastian Montiel de La Brecha hizo hincapié en la necesidad de, para alcanzar la mentada unidad, poder tener desde las diferentes fuerzas lecturas similares acerca del contexto. En esta linea, afirmó que “Lo que viene es mayor ajuste y represión, con un intento de generar paz social incluyendo a la burocracia sindical”.

A partir de allí, saludó la apertura de las listas de los partidos tradicionales que integran el FIT, aunque cuestionó que sea una herramienta mayormente electoralista. “Hay que reconocer que hubo un espacio, el FIT, que ha logrado instalarse como ideario contrahegemónico y que pudo decir que la izquierda está acá”, y agregó que “La tarea no es integrar las listas, sino la de construir una alternativa anticapitalista y antipatriarcal”.

Más allá de haber sido el orador más crítico del panel, Montiel aseguró que estaban allí porque siguen apostando a la unidad. En esa linea, afirmó que todas las fuerzas que componen las diferentes tradiciones de izquierda “Hemos avanzado en varios frentes y hay que transformar esos frentes en procesos de unidad”.

En una posición similar a la propuesta por La Brecha, Celina Rodríguez, del FPDS Corriente Nacional, destacó las diferentes experiencias que se vienen dando desde el 2001 para acá, destacando que los antecedes, de todas maneras, son anteriores. “Pensaba en ensayos de unidad, pensaba en el Cordobazo, la unidad de obreros y estudiantes”, afirmó.

Rodríguez se encargó de repasar varios procesos por los que han atravesado las distintas organizaciones de todo tipo con el fin de ahincar lo valioso de las mismas. “No está mal pensar diferente, esa es la riqueza de los ensayos de unidad. Pero si nos paramos en la diferencia, la unidad no será posible”, aseguró.

Valeria Mustoni, de Izquierda Revolucionaria, destacó, en sintonía con los oradores que la antecedieron, que “Se viene un escenario de mayor ajuste que lo van a garantizar con represión”, e hizo referencia a la profundización de un modelo agroexportador, extractivista que no permitirá el crecimiento de la clase obrera.

A continuación, remarcó la tendencia de la jornada acerca de la unidad y del FIT como referencia principal de la izquierda. En ese sentido, dijo que “Coincidimos en que somos parte de una izquierda anticapitalista, que lucha por el feminismo” y agregó que “Entendemos que el FIT se ha posicionado como referencia de la izquierda en toda la Argentina. Valoramos este proceso y creemos que hay que avanzar en una alternativa que trascienda lo electoral y el sectarismo”.

Finalmente, Carina López Monja, del FPDS en Pueblo en Marcha, inicio su exposición asegurando que “Frente al escenario de una derecha recalcitrante y el kirchnerismo, preferimos una salida por izquierda”, sentando base, así, en lo que es su incursión dentro del FIT.

López Monja giró sobre dos ejes. Uno en relación al fortalecimiento del FIT, afirmando que “La unidad de la izquierda es uno de los desafíos. Priorizamos una izquierda anticapitalista que construya poder popular”. Además, destacó que “Deberíamos intentar rescatar lo mejor de las experiencias de nuestro pueblo trabajador y lograr una síntesis de eso”.

Otro de los puntos es acerca del contexto en que se da esta necesidad unitaria. En ese sentido, afirmó que “Los debates sobre lo electoral tiene que ver con los diez años del kirchnerismo, porque hubo cooptación pero también construcción de hegemonía, debates sobre el rol del Estado. Por eso es un debate abierto”. Por todo esto, López Monja aseguró que “Hay que lograr trascender las iniciativas coyunturales. Tenemos que pensar en un programa que no se quede en el papel, sino que sea para avanzar”.

Participación complementaria

Dentro del público que asistió a la jornada, se destaca la presencia de José Castillo, de Izquierda Socialista y de Gabriel Solano, del Partido Obrero. Ambos tomaron la palabra ante la apertura del debate y dieron su aporte en la misma linea propuesta por la actividad, es decir, contribuir a la unidad aceptando críticas y desafíos.

Castillo valoró y destacó el paso esencial que las organizaciones populares de izquierda dieron al saltar a la vía electoral, especialmente por hacerlo en el FIT. En ese sentido, aseguró que “Hay un acuerdo muy grande de perspectiva”, pensando en el panorama de ajuste actual y futuro. Por ello, “Invitamos a que se sumen a participar y ampliar (al FIT) a todas las organizaciones”.

Por su parte, Solano saludó la iniciativa y de cara a octubre dijo que “Me parece importante que logremos una campaña común. Esto no significa seguidismo porque en la izquierda eso no existe. El apoyo siempre debe ser critico”. Además destacó que “Cada voto al FIT es un voto menos a Massa, Scioli, Macri y Stolbizer”.

Entonces

Sin lugar a dudas la jornada de ayer no ha resuelto el problema de la unidad de la izquierda. Pero es importante destacar que si contemplamos la apertura de dos de los partidos de la izquierda tradicional (IS y PO), la decisión de organizaciones como las que integran Pueblo en Marcha de avanzar en programas conjuntos en lo electoral pero especialmente en la lucha día a día en los puestos de trabajo, los sindicatos, las villas y demás, el aporte al debate con una clara voluntad de apostar por una izquierda unitaria que están teniendo desde espacios como La Brecha, podemos, cuanto menos, entusiasmarnos.

La actividad fue, apenas, una más de las tantas que se vienen desarrollando y de las que restan por hacer, pero frente a un panorama en el que tenemos garantizado a algún representante de la derecha conduciendo el país, frente a una crisis económica internacional que se expande cada vez más, debates de este tipo muestran su pertinencia y deja a las claras que la izquierda tiene signos de una fuerte maduración.